Seis meses en prisión

Mario no es terrorista. Tampoco ha organizado levantamientos para tumbar gobiernos como algunos borregos han señalado

El 5 de noviembre se cumplieron seis meses del encarcelamiento del joven Mario Chávez Cohen, periodista y profesor universitario, a quien fuerzas de seguridad del estado se llevaron preso sin mayores explicaciones. Los delitos que se imputan no se los creen ni los mismos que los inventaron, por lo que esta acción en contra de Mario nunca debió ocurrir.

 Mario es el mayor de cuatro hermanos en una familia que sacó adelante su señora madre. Fue criado bajo los principios de la solidaridad, la honestidad y la empatía. Por esas razones, ha dedicado parte de su vida a trabajar en las comunidades y a educar desde las aulas. Siempre ha creído que el diálogo sincero y los debates con estudiantes, son herramientas valiosas para comenzar la transformación que requiere Venezuela, sustentada en el compromiso democrático y la ética como base de la estructura social.

Militó un tiempo en pequeños partidos opositores en su amado municipio Naguanagua. Allí, fue estableciendo un liderazgo incuestionable y se dio a conocer entre los vecinos, quienes lo respetaban y escuchaban atentamente. Con ellos conversaban sobre cómo solucionar problemas y mecanismos para exigir frente a las autoridades correspondientes, que cumplan con su deber.  Quizá ese diálogo sobre libertad incomodó a esos que les incomoda el pensamiento plural y no aceptan críticas de ningún tipo. Si este fuera el caso, su encarcelamiento es injusto desde todo punto de vista.

Mario no es terrorista. Tampoco ha organizado levantamientos para tumbar gobiernos como algunos borregos han señalado. Todo lo contrario. Mario es de los que confía en el diálogo a pesar de las diferencias, cree en el perdón como elemento esencial para la reconciliación. Ama a su país y sueña con verlo próspero, unido y fuerte en la región latinoamericana. Un joven con estas características, reitero, debe estar libre, trabajando, dialogando, soñando.

Como hombre espiritual confío en la divinidad para que interceda por la libertad de Mario y la de cientos de presos políticos que no deben ni merecen estar tras las rejas. Pedimos a San José Gregorio Hernández y Santa Carmen Rendiles, nuestros compatriotas santos, para que intercedan e iluminen a quienes tienen la decisión sobre la libertad de Mario, a quien esperamos ver pronto en las calles, haciendo lo que lo hace inmensamente feliz: trabajar por el prójimo.   

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Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivas del autor y no reflejan necesariamente la posición de El Carabobeño sobre el tema en cuestión.

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Seis meses en prisión

Luis Alonso Hernández
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