Las regias escaleras del Pavillon Cambon Capucines de París sirvieron de marco perfecto para el descenso de las musas de Elie Saab, que para la colección Haute Couture otoño-invierno 2026 personifican las duquesas, reinas y princesas de La nouvelle cour, una nueva corte de cabezas coronadas ya no por joyas reales, sino por el halo glamoroso que desprenden ataviadas en la propuesta más lujosa del diseñador libanés.


En la línea de esta belleza clásica que nos transporta a un ensueño de moderno salón versallesco, el lazo permanece como leit motiv de La nouvelle cour, explorado no sólo como acento a manera de broches titilantes y aplicaciones que adornan cuellos, cinturas y muñecas, sino también como motivo de bordados, aplicaciones y siluetas para escotes. Feminidad en su máxima expresión.


Estampados y motivos de grandes bouquets, como sacados de una pintura de Fragonard, cobran vida en los géneros fluidos de Saab, mientras flores tridimensionales salpican pétalos de seda en faldas acentúan cinturas, redondean caderas y delinean las piernas.

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Mientras el negro mas sobrio se acentúa con la elocuencia de materiales como el terciopelo y el cuero, el dorado refulge como la imponente presencia de Le roi soleil; incluso vimos un par de versiones del traje (masculino) a la francesa, con sus pantalones cortos y chaquetas con cola y mangas tres cuartos.



Entre luces y sombras, se explaya una paleta de colores que seduce como una vitrina rebosante de los más delicados macarons, con los colores empolvados que estimulan los gustos más delicados: menta, rosa pálido, azul claro, y un burbujeante tono champagne que subraya el tono fastuoso de esta propuesta de alta costura.


Plisados, abullonados y explayados en las largas colas de elegantes capas, los extensivos metros de las telas de esta colección sientan las bases de una propuesta de altísima gama: moiré, brocado, satén duchesse. Se sostienen en estilizados corsets que delinean una figura seductora y elegante a partes iguales.


A pesar de esta inspiración clásica, la musa Elie Saab se las arregla para interpretar a una princesa moderna con sus siluetas estilizadas, escotes sugerentes y, en general, una feminidad atemporal que se empodera en su belleza. Princesas modernas como Rebecca Ma (conocida en redes como Beca Bloom), asentían desde la primera fila del desfile, mientras la música de fondo nos recordaba a la Marie Antoinette de Sofía Coppola, con su mezcla de clavicordio y punk.

Si quedaban dudas de que el “lujo silencioso” es una tendencia que pasó de moda, la nueva propuesta de alta costura de Elie Saab termina de despacharla en favor del glamour opulento que no pide perdón y tampoco permiso para brillar y ocupar su espacio.
