“Solamente los mejor adaptados sobrevivirán”
Ch. Darwin
Recientemente y sin especificarse de dónde proviene lo que se expone acá, se ha narrado acerca de una auditoría del comportamiento decisorio profesional en una organización privada que se realizó apoyada en las capacidades analíticas de la inteligencia artificial generativa- que sacó a la luz una paradoja tan perturbadora como urgente: la cantidad de implementaciones con efectos contraproducentes superó en
más del doble a aquéllas conexas resultados favorables.
A los fines del propósito del equipo de redacción de este espacio semanal, conviene asumir la suposición de que lo mencionado es producto de un hecho real, pues tal tipo de hallazgo no solamente pone en evidencia una falla crítica en la entrega del servicio, sino que desnuda la vulnerabilidad de una estructura que confía ciegamente en su prestigio.
De ser cierto, el diagnóstico estratégico derivado refleja el siguiente contraste desgarrador dentro de lo que se conceptúa como “Matriz FODA.
Fortalezas: un talento humano de altísimo coeficiente intelectual y una conducta profesional de apariencia ética intachable.
Debilidades: un proceso decisorio profundamente defectuoso en la concepción del servicio entregado a cada usuario externo.
Oportunidades: el uso correcto y ético de la inteligencia artificial generativa para corregir el rumbo y optimizar los procesos decisorios.
Amenazas: una competencia implacable en el sector y, sorpresivamente, la propia debilidad interna como el enemigo más peligroso dentro de la organización.
Ante este panorama, la ruta lógica exige la aplicación inmediata del Procedimiento CAME: Corregir la debilidad, Afrontar las amenazas, Mantener las fortalezas, y Explotar AL MÁXIMO las oportunidades.
Sin embargo, se puede decir que el obstáculo más alto no está en la tecnología ni en la falta de recursos, sino en la psicología del liderazgo. Frente a los datos fríos resultantes de la auditoría, se cuenta que uno de los líderes de la línea de mando reaccionó con un temor paralizante. En lugar de asumir la evidencia para transformar la institución, lo narrado expresa que prefirió defender un espejismo: la alucinación gerencial.
Es oportuno señalar que este tipo de desconexión entre la percepción del directivo y la realidad operativa no es más que la discapacidad de aceptar que el conocimiento intuitivo del pasado ya no basta para gobernar la complejidad del presente.
Se dice que al desestimarse el estudio por miedo, la auditoría quedó reducida a un ejercicio infructuoso, mientras la dirección paralizada insistió en avanzar por el camino equivocado, el mercado no se detiene.
Las instituciones competidoras -seguramente atentas a esas fisuras- están listas para aprovechar la ventaja de la transformación digital, convirtiendo la inacción de la gerencia en una amenaza directa a la supervivencia de la empresa.
Por todo lo precedente, permítasenos un cierre amplio y reflexivo que encuadre la situación dentro del marco de este cambio histórico que pide incorporar ideas reflexivas porque estamos ante la segunda revolución más importante de la humanidad (la primera fue la revolución industrial): ahora, está la revolución de la gestión de la
información y del conocimiento.
Liderar en tiempos de cambio no significa tener todas las respuestas, sino poseer la valentía de mirar de frente las imperfecciones de la propia organización. Negarse a encarar la realidad y resistirse a la evolución inevitable no protege al profesional ni a la institución; al contrario, condena a la organización al estancamiento y
pone en riesgo a los usuarios que confiaron en ella.
La inteligencia artificial ya mostró las grietas; ahora le toca al liderazgo humano decidir si repara exitosamente la estructura o permite que el temor hunda el barco. Una gestión miope no alcanza a visualizar que no se está ante una crisis pasajera ni frente a una simple moda informática.
Esta nueva era exige una condición ineludible: flexibilidad cognitiva e institucional, pues la IA generativa no viene a reemplazar el juicio humano, sino a depurarlo de sus sesgos y errores empíricos. Abrazar esta transformación mediante la analítica avanzada beneficia equitativamente a todos los actores del ecosistema.
Liderar en este cambio de época exige franqueza y arrojo, lo cual ha de ser hecho ¡hasta el final..!
Si deseas que conversemos acerca de cómo podemos ayudarte a revisar tus estrategias y a enfocarte en lo que realmente importa de este determinante tema organizacional, escríbeme a gerenciaenaccionve@gmail.com
Estamos listos para ayudarte a convertir el caos en un ambiente de confianza. Nuestros otros contactos: twitter: @genaccion; instagram: @gerenciaenaccionve; facebook: gerenciaenaccionvzla; y whatsapp: 58424 411 5051




