La rectora de la Universidad de Carabobo, Jessy Divo de Romero, rechazó las acusaciones formuladas en torno a la venta del Centro Comercial Majay. Además aseguró que la operación se realizó con transparencia, legalidad y apego a los procedimientos establecidos. La autoridad universitaria sostuvo que las denuncias forman parte de una campaña de descrédito. Esta estaría basada en información falsa que busca afectar la imagen de la institución.
Durante una rueda de prensa, Divo estuvo acompañada por el vicerrector administrativo, José Ángel Ferreira; los decanos David Rutman, José Corado, Vanessa Hurtado, Benito Hamidian, Zoraida Villegas, Belkys Donmar y José Marcano. Asistieron representantes de gremios, docentes, trabajadores, obreros y estudiantes, quienes manifestaron su respaldo a la gestión rectoral frente a las acusaciones difundidas en los últimos días.
La rectora explicó que la operación fue ejecutada por la Fundación Universidad de Carabobo (FundaUC), organismo que, según indicó, posee personalidad jurídica propia y autonomía administrativa y patrimonial, por lo que tiene facultades para administrar y disponer de sus bienes conforme a la legislación vigente.

Venta del edificio Majay cumplió con todos los extremos legales
Aclaró que el avalúo del inmueble, que estaba totalmente vandalizado, determinó un costo de 480 mil dólares. Lo efectuó una empresa de reconocida trayectoria que forma parte del grupo Con Valor, a cargo del ingeniero Sebastián Celis Ojeda. Está inscrita en la Sociedad de Ingeniería de Tasación de Venezuela (Soitave) y aprobada y certificada por la Superintendencia de Bancos (Sudeban).

Con este dato, la directiva de FundaUC procedió a la venta y seleccionó al ofertante que ofreció el precio más cercano a lo estipulado en el avalúo. Se vendió en 400 mil dólares en un mojmento en que el mercado inmobiliario estaba totalmente deprimido. "La operación se efectuó siguiendo todas las medidas legales y administrativas que correspondían".
Inmueble deteriorado
Divo recordó que el Centro Comercial Majay había sido adquirido en 2021. Pero aseguró que el estado del inmueble distaba de las condiciones esperadas para su aprovechamiento.
Explicó que la infraestructura presentaba filtraciones, deterioro estructural y había sido objeto de actos de vandalismo y desmantelamiento. Esta situacion comprometía la conservación del patrimonio y elevaba el riesgo de pérdidas económicas.

Divo además detalló que con la cantidad de dinero que poseía la Fundación Universidad de Carabobo mantener un inmueble como el del Majay representaba una carga impositiva que debía eliminarse para desarrollar nuevos proyectos.
Divo acotó además que el pago se hizo mediante transferencias bancarias a las cuentas del FundaUC . Aseguró que con ese dinero se compraron nuevos inmuebles para esta institución y hoy por hoy su valor supera el del edificio Majay. A juicio de la rectora, esto es un éxito administrativo.
Fortalecer el patrimonio de FundaUC
La autoridad universitaria afirmó que los recursos obtenidos fueron utilizados para fortalecer el patrimonio de la fundación. "FundaUC pasó de enfrentar compromisos financieros a consolidar una situación patrimonial más sólida, lo que permitió adquirir y acondicionar tres nuevos inmuebles que actualmente se encuentran en funcionamiento".
Divo argumentó que, al momento de la venta del edificio, la disponibilidad en caja de la fundación era de 25,89 millones de bolívares. Este monto era totalmente insuficiente para hacer frente a la acumulación impositiva y de servicio que para ese entonces era de 30,21 millardos de bolívares. lo cual representaba un riesgo de pérdida patrimonial.
Aunque insistió en que la fundación no depende administrativa ni legalmente de la Universidad de Carabobo, destacó que toda la documentación relacionada con la operación fue presentada posteriormente ante las autoridades universitarias para su conocimiento.

Más acciones
Jessy Divo indicó que durante varios meses evitó pronunciarse públicamente sobre el tema mientras el equipo jurídico analizaba el caso y adelantaba los procedimientos correspondientes. No obstante, aseguró que, tras la difusión de nuevos señalamientos a través de redes sociales y otras plataformas, la universidad decidió ofrecer públicamente su versión de los hechos.
La rectora afirmó que la institución continuará ejerciendo las acciones legales que considere pertinentes frente a quienes an promovido una campaña para desacreditar tanto a las autoridades universitarias como a la Universidad de Carabobo.
Reiteró que toda la documentación relacionada con la venta del Centro Comercial Majay es pública y puede ser consultada por cualquier ciudadano interesado. "Que nadie se deje confundir. La Universidad se respeta, los documentos están a disposición de quien desee revisarlos"










