"...uno de los autos se me adelanta, se me cierra y, deteniéndose en seco, me obstruye el paso. Seis hombres armados surgen de los dos coches, me arrancan de mi asiento, me colocan las esposas y me arrojan en el primer automóvil, que arranca velozmente”. Así narra Artur, sin h, London, su secuestro, desaparición forzosa, en su indignante testimonio: La Confesión, novela sufrida durante el Proceso de Praga (1952). Esta escena creada, perpetrada, por la vieja nomenclatura de la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) madre, junto al Nacional- Socialismo hitleriano, de los regímenes totalitarios, que Putin pretende restituir hoy, al invadir Ucrania.
Está terrible escena se repite cotidianamente en la nación venezolana. Bajo el mismo signo que describe London en su obra, la sospecha del régimen. Hombres, mujeres, adolescentes, niños, comunicadores sociales, universitarios, líderes sindicales, turistas extranjeros, ancianos jubilados enfermos, incluye seguidores, quienes caen bajo sospecha, como London, del Maduro-cabellato. Así se constituye la orgía represiva, la hornilla de crímenes de lesa humanidad, cuya sede infernal es el Helicoide, sus satélites públicos y secretos, convertido hoy en capital de la crueldad y la ignominia, contra la dignidad humana del planeta. Así lo evidencian testimonios de víctimas, informes de ONU, OEA, Gobiernos de varios países, ante la Corte Penal Internacional.
¿Por qué presos políticos?
La respuesta del Madurato : son conspiradores, terroristas que quieren "desestabilizar el gobierno democrático electo por la soberanía popular". ¿Cuál gobierno democrático, cuál soberanía? Un gobierno democrático no tiene cientos de presos de conciencia, no surge del desconocimiento de la voluntad soberana de casi 8 millones de ciudadanos, liderados por la ferozmente perseguida, acosada, MCM, quienes eligieron a Edmundo González Presidente Constitucional.
Desde el poderoso silencio los venezolanos conocemos la reprimida verdad: la puerta giratoria es la manilla que opera un régimen que trafica con todo, gira para el trueque de rehenes, intercambiar educadores, sindicalistas, menores de edad, madres de familia, turistas extranjeros, inocentes todos, por criminales verdaderos, confesos en tribunales norteamericanos, gira para arrancar, por la fuerza, falsas confesiones incriminatorias, a cambio del reencuentro con atormentadas, sufridas familias.
La puerta giratoria es el símbolo del terror de estado, del Destructivismo del Siglo XXI, para criminalizar, someter a una nación, cuyo crimen es tener el derecho a vivir en libertad, democracia , paz ,prosperidad. Si Dios quiere y la Virgen, así será.




