Nico y los nicas

Los países que sienten amenazada su seguridad nacional reaccionan y se percatan de la magnitud del mal   irradiado contra la  geopolítica mundial y la condición humana universal

Desde hace algún tiempo, principalmente,   luego de la elección presidencial del 28J.de 2.024, luego del arrebatón  ante los ojos del mundo de  la voluntad soberana de los venezolanos, el gobierno autoritario se lanzó por el  tobogán de la nicaraguanización,  represión reactiva y general. Como un superhéroe del mundo bizarro de Superman, se despoja a toda prisa de todo ropaje, modo legal, simulacro institucional, para subir el volumen de la represión, atiborrar las cárceles y consumar nuevos crímenes de lesa humanidad, según NN.UU. Al unísono, escandalosas tramas de injerencia política, movimientos financieros, tráfico de minerales en  geografías diversas del planeta, impactan el  panorama internacional. La tragedia venezolana es percibida en toda su crudeza y dimensión.

Los países que sienten amenazada su seguridad nacional reaccionan y se percatan de la magnitud del mal   irradiado contra la  geopolítica mundial y la condición humana universal.

El gobierno autoritario se hipersensibiliza,  amplia el radar de sospecha y posibilidad de enemigos. Signo de ese desborde paranoide es el aparataje desplegado por tierra y aire, para impedir al Cardenal Baltasar Porras, Arzobispo Emérito de la Arquidiócesis de Caracas, asistir a la misa de San José Gregorio Hernández en su pueblo natal, dónde celebraría junto a su grey, la  Santa Misa, para conmemorar su natalicio, una vez elevado al Santoral universal de la Iglesia Católica.

Este peculiar hecho represivo, introduce un  nuevo rasgo, una coacción que no se detiene ante ninguna clase de consideración, incluir a la investidura eclesiástica en la lista a criminalizar, al igual que el gobierno ilegítimo, maléfico de Nicaragua. Sale también de esta brujeril administración la inspiración de amenaza de despojar de la nacionalidad  a  venezolanos que difieran del régimen, justamente cuando el mundo reconoce virtudes excepcionales a tres  venezolanos: María Corina Machado, Premio Nobel de la Paz, al Médico y Profesor universitario José Gregorio Hernández y la Educadora Carmen Rendirles, nuevos santos de la fé católica universal, quienes iluminan el camino hacia la la libertad, la democracia y el progreso.

Únete a nuestros canales en Telegram y Whatsapp. También puedes hacer de El Carabobeño tu fuente en Google Noticias.

Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivas del autor y no reflejan necesariamente la posición de El Carabobeño sobre el tema en cuestión.

Newsletters

Recibe lo mejor de El Carabobeño en forma de boletines informativos y de análisis en tu correo electrónico.

Nico y los nicas

Luis Enrique Vizcaya
Luis Enrique Vizcaya
[code_snippet id=10 php format]