Ciudadanos ¿Víctimas o actores políticos?

La sociedad civil ha sido víctima del pragmatismo electoralista de los partidos que negocian cuotas de convivencia y del Destructivismo del Siglo XXI, protagonistas  propagadores de hambre y miseria

!No me meto en política! Así respondió un ciudadano en una de mis clases, disgustado, sin transporte ni comedor, cuando le pregunté sobre la crisis de la Educación. ¿Cuantos hospitales, escuelas, se desatienden o dejan de construirse cuando funcionarios del gobierno  se  embolsillan el dinero de todos? Pienso en los salarios del hambre, no solo de nosotros los profesores universitarios, sino de todo el país, de luz y agua intermitentes.

¿Quiénes hacen la política en Venezuela? Por nuestro proceso histórico contemporáneo más reciente han transitado distintos actores políticos, algunos persistentemente como el sector militar. Ha sido predominante el protagonismo de los partidos políticos. Es inocultable la existencia  de un actor heterogéneo, que los propios partidos han insistido en llamar la Sociedad Civil, peyorativo  cuando se le establece como lindero diferenciador, excluyente, para marcar la política como territorio exclusivo de  las organizaciones partidistas.

Esa Sociedad Civil es la ciudadanía, en términos generales. Ha sido víctima de la  cultura  política de viejos y nuevos protagonistas, del pragmatismo electoralista de los partidos que negocian cuotas de convivencia, y del Destructivismo del Siglo XXI, protagonistas  propagadores de hambre y miseria.

Las organizaciones y dirigentes que fungen como representantes de la sociedad, han asfixiado y confiscado la toma de decisiones públicas; cuando son acertadas reclaman la autoría del éxito, cuando fracasan, por ignorancia, mal manejo, o arreglos a trastiendas con el supuesto adversario, se lo achacan a la ignorancia de los ciudadanos; es el comodín para excusarse o disimular la oculta negociación.

Los ciudadanos se distanciaron de la política por varias razones: 1. Los partidos confiscaron las decisiones políticas, el rango constitucional les permitió concentrar el destino del país y autoproclamarse dueños de la política. 2. La cultura que transmitieron como sinónimo  de  política, corrupción, clientelismo, creó una  visión nefasta, condenada por la mayoría de los venezolanos. 3. El control de los procesos electorales, incluyendo la elección a los cargos de la estructura política y administrativa del país, les permitió perpetuarse en la conducción de la sociedad. 4. Abandonaron la nutrición de la democracia a cambio de alimentar a sus dirigentes y organizaciones.   

Convirtieron la política, y también la democracia, en procesos electorales solamente, sus partidos en maquinarias electorales y los ciudadanos en votos.

La ciudadanía es el actor protagónico de su propia redención, del cambio necesario. Ese será el tema de nuestro próximo artículo.

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Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivas del autor y no reflejan necesariamente la posición de El Carabobeño sobre el tema en cuestión.

Ciudadanos ¿Víctimas o actores políticos?

Luis Enrique Vizcaya
Luis Enrique Vizcaya