La Corte Penal Internacional (CPI) rechazó firmemente este viernes las sanciones impuestas por Estados Unidos contra el tribunal como institución y advirtió de que la medida supone un ataque al Estado de derecho que busca perturbar su funcionamiento e intimidar a quienes trabajan en la CPI.
“Es un intento de obstaculizar el curso de la justicia y de impedir que la Corte haga aquello para lo que fue creada”, denunció la CPI, que recordó que el tribunal fue establecido mediante un tratado internacional y cuenta con 125 países miembros.
La Corte advirtió de que nadie debería ser castigado por servir a la causa de la justicia e instó a sus miembros a adoptar medidas concretas para garantizar que el tribunal pueda continuar operando, y vaticinó que la historia juzgará este momento.
La UE hará lo necesario para que la CPI siga su labor
La Unión Europea (UE) afirmó este viernes que está dispuesta a hacer todo lo necesario para que la CPI pueda continuar su labor.
“La UE está dispuesta a adoptar todas las medidas necesarias para que la Corte pueda llevar a cabo su labor, tanto en la investigación como en el enjuiciamiento de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, y para proteger los intereses de los operadores de la UE en el mercado único”, indicó en un comunicado la Comisión Europea.








