(Relatos Ingeniosos de hechos y personajes)
Nota:
Traigo esta crónica de vuelta como un gesto de solidaridad con lo que le sucede hoy en día a nuestro Museo Casa de los Celis. Según comunicado de la misma Casa de los Celis, su estructura se encuentra comprometida estructuralmente, una parte por el abandono gubernamental y por severos daños sufridos durante el último evento sísmico de importancia sucedido en el país el 24 de junio. El Colegio de Arquitectos y la Academia de Historia alertan sobre la situación que atraviesa la emblemática casa y el peligro que corren la invaluable colección de archivos y documentos históricos, restos de la megafauna pleistocénica y la cultura indígena del Lago de los Tacariguas o Lago de Valencia.
Esta crónica fue publicada originalmente en el portal del elcarabobeno.com el 19 de junio de 2022, en la columna “Te cuento a Carabobo”
Museo Casa de los Celis
Quiero decirles que, a mí,
me encanta escuchar historias
y muchas las he guardo
con agrado en mi memoria
Y hoy, esta que les traigo
me la contó una señora,
Henriqueta Peñalver,
acuciosa exploradora
Sucedió hace algún tiempo
Cuando ella una charla daba
de la Casa de los Celis,
era el tema que trataba
Y yo atento la escuchaba
por ser tema interesante
y además, tomé unas notas
y hoy vine para contarte
Data del siglo dieciocho
esta casa donde estamos
y El Rebote le llamaban,
la zona donde la alzaron
Su dueño era Ramón
Ibarrolaburu y Añorga,
coronel y alcalde vasco,
de buen caballo y alforja
Otros dicen fue una herencia
que recibió don Ramón,
de María Josefa Páez,
su esposa y gran amor
En mil ocho diecisiete
esa ilustre valenciana,
falleció aquí en la casa
¡Entre duelos de campana!
Se cuenta, que esta casa
de hospital le serviría
a tanto soldado herido
que de batalla traían
Luego de la Batalla de Carabobo de 1821, muchos de los heridos fueron traídos a esta casa, así como al hospital, actual Casa de la Estrella, incluso se dice que bajo esta casa fueron sepultados algunos soldados de esa batalla.
Aquí velaron los restos
del prócer Manuel Cedeño,
los restos de Ambrosio Plaza,
generales, de gran sueño
La familia Ibarrolaburu,
se regresa para España
y en mil ocho veintiséis,
confiscan bienes y casa
En seguida la convierten
en hospital militar,
aunque después, cómo pago,
se la dan a un militar
A José María Briceño,
prócer de la independencia,
quien reside por un tiempo
en la casa, en Valencia
Este prócer estaba casado con Josefina Santander, quien era hermana de Francisco de Paula Santander.
Josefina Santander,
al morir José María,
a la familia Pulido Méndez,
esa casa vendería
Poco tiempo vivirían
en la casa, que reseño,
porque dos años después
volvería a cambiar de dueño
Hacía el año de 1839, la casona fue vendida a la familia Celis, la compra venta se hizo en pesos y por un muy buen precio
El coronel don Pedro Celis
fue el primero en habitarla,
hace remodelaciones
y se ocupa de cuidarla
Con María Isabel Plaza,
su esposa, y que era hermana
Ambrosio Plaza, el prócer,
levantaron esa casa
Casa que era concurrida
por muchas actividades,
las sociales, de cultura,
incluidas obras teatrales
Así es que le viene el nombre
a esta casona famosa,
en “la Casa de los Celis”,
seguro será la cosa
Los Celis allí vieron
por varias generaciones,
hasta entrado el siglo veinte,
que trajo proposiciones
Ya que el estado la compra
y en Monumento Nacional,
allá en los años sesenta
pronto la convertirán
Sus fachadas, corredores,
pisos rústicos, murales,
sus lámparas, su jardín,
sus inmensos ventanales
Sus dos patios admirables,
utensilios, su cocina,
fósiles, ollas, vasijas,
solo verlos, maravillan
Y al año sesenta y cuatro
un instituto funcionó,
de antropología e historia,
que en la región se creó
Luego en el setenta y uno
vuelven a remodelar,
devolviéndole la forma,
su estructura original
Era el sesquicentenario
de la batalla inmortal,
y Raúl Leoni, inaugura
un museo sensacional
Un veinticuatro de junio
el museo se inauguró
y la casa nuevamente
a la ciudad le sonrió
Y para el setenta y seis
fue creado formalmente
¡Museo de Antropología!
con funciones excelentes
Fundación Lisandro Alvarado, le corresponde ser el custodio de la historia aborigen de los estados Aragua y Carabobo
Henriqueta Peñalver,
la antropólogo, sería
que junto a un gran equipo
por la casa velarían
Hoy hay una biblioteca
la “Henriqueta Peñalver”,
documentos, muchos libros,
ella guarda en su haber
Además de muchas piezas
de la Paleontología,
de la historia colonial,
y otras de etnología
Vestigios de las culturas
se siguen investigando,
de todo pueblo aborigen,
ahí en la cuenca del lago
Asimismo, esa casona
es un centro cultural,
donde asiste la familia
sobre todo, el escolar
Así que esta vieja casa
guarda hermoso patrimonio,
de toda nuestra ciudad,
documentos, testimonios
Aquella cruz de madera
llamada de Constantino,
aquí se encuentra guardada
como un tesoro divino
Otros dicen no es verdad
lo que afirman de la cruz,
ella desapareció
sin dejar rastro, ni luz
Ahora antes de marcharme
saludo a su personal
a María, Carmen del valle
y a Claudia Salazar
Porque ellos hoy en día
siguen manteniendo abierta
esa Casa de los Celis
Patrimonio de Valencia
Don Pio Lara









