Lo que habitantes de distintos sectores de Carabobo ya venían experimentando desde la semana pasada ahora tiene una explicación oficial: el racionamiento eléctrico continuará durante seis horas diarias, pero será distribuido en dos bloques de tres horas, según anunció este martes el gobernador Rafael Lacava.
La medida, presentada por el mandatario como un plan piloto, busca reducir el impacto de las interrupciones prolongadas en los usuarios. Sin embargo, en sectores de la entidad los cortes ya se han presentado durante tres horas, en ocasiones hasta tres veces en un mismo día, lo que mantiene a hogares, comercios e instituciones educativas sometidos a jornadas fragmentadas y a más tiempo sin servicio.
Lacava hizo el anuncio durante una visita a la planta Castillito, acompañado por el director regional de Corpoelec, Rudy González. Allí explicó que el fraccionamiento pretende evitar que los usuarios permanezcan seis horas consecutivas sin electricidad.
“Hemos visto que está empezando a dar resultado porque hemos fraccionado la administración antigua que se tenía en seis horas y la hemos fraccionado en el día”.
El gobernador argumentó que reducir la duración de cada interrupción permitiría disminuir el consumo que se produce cuando los usuarios vuelven a recibir electricidad y reconectan simultáneamente equipos, mientras que también daría períodos de disponibilidad del servicio durante distintas horas del día.
Tres horas que pueden repetirse
El esquema anunciado establece seis horas diarias de racionamiento, divididas en dos interrupciones de tres horas. En la práctica, habitantes de distintos sectores de Carabobo reportan que las interrupciones no siempre se limitan a dos bloques.
Los reportes recogidos durante las últimas semanas incluyen cortes de seis y hasta nueve horas acumuladas durante una misma jornada, mientras que algunos usuarios han denunciado interrupciones divididas en varias tandas.
La falta de un horario estable también dificulta que las familias, comercios y centros educativos puedan organizar sus actividades. A finales de septiembre, comerciantes de Valencia reportaron interrupciones de entre seis y siete horas diarias y señalaron que los cortes podían ocurrir en la mañana, tarde o noche, sin un cronograma fijo.
En las instituciones educativas, el problema comenzó a afectar incluso la planificación de la jornada escolar. La Asociación Nacional de Institutos Educativos Privados (Andiep) solicitó a la Gobernación evaluar horarios de cortes que no coincidieran con las clases, ante reportes de entre seis y ocho horas diarias sin servicio.
El fraccionamiento, por tanto, puede reducir el tiempo continuo que una comunidad permanece sin electricidad, pero no elimina las seis horas diarias de racionamiento anunciadas por el propio gobernador o, incluso, más tiempo.
El impacto del racionamiento
Para los comercios, la interrupción del servicio no se limita al tiempo durante el cual permanecen apagadas las luces.
Los establecimientos que dependen de refrigeradores, sistemas de bombeo, puntos de venta, equipos electrónicos o maquinaria deben reorganizar sus operaciones cada vez que se aplica racionamiento. Cuando los cortes se repiten durante una misma jornada, también aumenta la necesidad de utilizar plantas eléctricas o sistemas de respaldo.
En Valencia, comerciantes han denunciado que las interrupciones reiteradas afectan las ventas y elevan los gastos de funcionamiento. Un caso reciente ocurrió en el Centro Comercial Mediterránean Plaza, donde una falla eléctrica mantuvo afectados a los comercios durante cuatro días. La administración reportó un consumo de aproximadamente 28 mil litros de gasoil para mantener las operaciones durante la contingencia, el doble de su consumo mensual habitual.
Las instituciones educativas enfrentan una dificultad diferente: los cortes pueden coincidir con horas de clases, afectar equipos y sistemas de iluminación y obligar a modificar actividades previstas.
La explicación oficial
Durante la inspección de la planta Castillito, Lacava atribuyó la situación principalmente al déficit de megavatios frente a una demanda que, según explicó, ha aumentado por las altas temperaturas y por el crecimiento del consumo.
“Estamos en la medida de nuestras posibilidades dándole opciones, herramientas al sistema de distribución para que disminuya el drama”, dijo el gobernador.
También aseguró que el crecimiento de la demanda ha ocurrido a una velocidad mayor que la incorporación de nueva capacidad de generación, y sostuvo que el sistema enfrenta un déficit de megavatios provocado principalmente por el aumento del consumo, asociado, entre otros factores, a las altas temperaturas.
“Es impresionante ver la cantidad de megavatios que está demandando el sistema”, afirmó el gobernador, quien también vinculó esa presión al crecimiento de la actividad económica y del consumo eléctrico en los 14 municipios de Carabobo.
Planta Castillito
La recuperación de la planta Castillito es una de las alternativas que evalúa Corpoelec para aumentar la generación disponible para Valencia y sectores de San Diego y Naguanagua. Durante la visita, Lacava explicó que la infraestructura tiene capacidad para incorporar aproximadamente 100 megavatios (MW) cuando sus máquinas puedan ser recuperadas y puestas nuevamente en funcionamiento.
La planta cuenta con tres unidades de entre 33 y 35 MW cada una, que en su momento cumplieron su ciclo operativo, además de otra máquina con capacidad estimada entre 20 y 25 MW. De acuerdo con la explicación ofrecida por el gobernador, la recuperación de estas unidades permitiría sumar progresivamente capacidad al sistema de distribución que abastece parte de la Gran Valencia.
Un megavatio equivale a un millón de vatios y es una unidad utilizada para medir la potencia eléctrica disponible para generar o suministrar energía. En términos sencillos, los aproximadamente 100 MW que Lacava atribuye a Castillito representan una capacidad de generación que podría reincorporarse al sistema si las unidades son recuperadas y vuelven a operar.
También se han reportado planes para recuperar capacidad de generación en Planta Centro, mientras persisten interrupciones superiores a seis horas en distintos sectores de Carabobo.
El presidente de Corpoelec, Juan Crisóstomo Fernández, ha reconocido que la recuperación de unidades fuera de servicio no será inmediata y que la disponibilidad de repuestos constituye uno de los obstáculos para atender el crecimiento de la demanda.









