Alrededor de 80 familias de la comunidad Agua Blanca, en la parroquia San José de Valencia, cumplieron 48 horas sin electricidad debido a la avería de dos transformadores ubicados en un mismo poste. La falla se registró a las 6:30 p. m. del martes 15 de septiembre y, hasta la tarde de este jueves, los vecinos no tenían confirmación sobre cuándo serían sustituidos los equipos.
Gabriela Gómez, vocera del sector en materia de energía y gas, explicó que inicialmente los habitantes fueron informados de que la interrupción del servicio se debía a la caída de dos “tabacos”. Sin embargo, las inspecciones realizadas posteriormente determinaron que eran dos transformadores los que resultaron afectados.
Los vecinos han reportado la situación a través de la VenApp, pero, según Gómez, las gestiones no han avanzado de manera eficiente. La vocera señaló que el proceso se ha vuelto burocrático y que anteriormente la comunidad tenía comunicación directa con Corpoelec para atender este tipo de averías.
“De un tiempo para acá, realmente esto ha sido imposible”, afirmó Gómez, quien recordó que en otras oportunidades la comunicación con Corpoelec permitía gestionar con mayor rapidez la sustitución de los transformadores.
Esperan respuesta de la alcaldía
Según la información recibida por los vecinos, a Corpoelec le corresponde atender las fallas de electricidad, mientras que la alcaldía de Valencia estaría apoyando actualmente con la sustitución de los transformadores.
Gómez cuestionó que esta distribución de responsabilidades haya generado, a juicio de la comunidad, mayores dificultades para conseguir una respuesta. Explicó que Corpoelec recibe y atiende el reporte de la falla, pero la gestión de los transformadores dependería ahora de la alcaldía de Valencia.
La vocera indicó que una cuadrilla acudió aproximadamente a las 12:00 a. m. del miércoles para revisar el punto afectado. En esa inspección se informó que había un transformador averiado. Posteriormente, otra cuadrilla acudió durante la tarde de este jueves y confirmó, según la información suministrada a los habitantes, que eran dos los transformadores dañados.
Pese a ambas inspecciones, la electricidad continuaba sin restablecerse y los vecinos no tenían certeza sobre la llegada de los equipos. Gómez explicó que esperaban que la sustitución pudiera realizarse este jueves en la noche, pero hasta la tarde no habían recibido confirmación.
Sin comunicación
La vocera sostuvo que uno de los principales problemas es la falta de comunicación directa con la comunidad. Los vecinos no saben si los transformadores ya están disponibles, cuándo serán trasladados al sector ni qué día se ejecutará finalmente el reemplazo.
“En pocas palabras, no hay certeza ni en qué momento ni qué día nos van a hacer el reemplazo”, expresó Gómez.
El drama de estar sin electricidad
Las 48 horas sin electricidad han afectado actividades esenciales de los habitantes de Agua Blanca. Una de las principales dificultades está relacionada con la preparación y conservación de alimentos.
Gómez explicó que algunas familias utilizan cocinas eléctricas y que otras han perdido alimentos que tenían almacenados en sus neveras.
La falta de electricidad también afecta el funcionamiento de ascensores en los edificios de la zona y las bombas encargadas de impulsar el agua hacia las viviendas. Aunque Agua Blanca tenga establecido un día regular de abastecimiento, la ausencia del servicio eléctrico impide que algunas bombas funcionen con normalidad.
“Todo se nos complica, se nos daña la comida, no pueden aplicar ningún tratamiento, no pueden hacer todas sus necesidades diarias”, explicó Gómez al describir las consecuencias de la falla.
La situación preocupa especialmente por la presencia de adultos mayores. La vocera estima que alrededor de 80 % de los habitantes de Agua Blanca son personas de la tercera edad.
Las altas temperaturas registradas durante estos días también dificultan las condiciones dentro de las viviendas al no poder utilizar aires acondicionados ni ventiladores para mitigar el calor.









