Más de 40 viviendas de la tercera etapa de la urbanización Fundación Mendoza, en la parroquia Miguel Peña de Valencia, llevan alrededor de 11 meses sin suministro directo de agua potable. Los vecinos atribuyen la interrupción a los daños que, según denuncian, sufrió una tubería de aguas blancas durante una intervención de Hidrocentro y una cuadrilla de la Alcaldía de Valencia que buscaba reparar un colapso en la red de aguas servidas.
Antonio Castro, dirigente vecinal de Fundación Mendoza, relató que el problema comenzó cuando las cuadrillas intervinieron una alcantarilla para corregir un bote de aguas negras que se había extendido hasta las inmediaciones de una esquina. "Durante esos trabajos rompieron la tubería que abastecía a las viviendas y dejaron a decenas de familias sin servicio".
Según el vecino, son 11 meses sin una gota de agua. "No somos camellos, somos muchas personas acá involucradas, niños pequeños, personas de la tercera edad, personas con problemas".
Daños durante una reparación de aguas servidas
De acuerdo con el testimonio de Castro y una denuncia formal presentada por habitantes de la urbanización en septiembre de 2026, la intervención contó con la participación de una cuadrilla municipal y del ingeniero Eduardo Bravo, señalado por los residentes como representante de Hidrocentro durante los trabajos.
Los vecinos sostienen que, después de romper la tubería de agua potable, el personal realizó un taponamiento provisional y se retiró sin restablecer el servicio. Desde entonces, afirman, han acudido a distintas dependencias de Hidrocentro, entre ellas las ubicadas en Guacara y Los Nísperos, sin obtener una solución definitiva.
El reclamo también incluye la desaparición del único plano disponible de la urbanización. Castro aseguró que Bravo se lo llevó durante las gestiones relacionadas con la obra y que nunca fue devuelto a la comunidad.
Una promesa
Castro afirmó que durante una reunión celebrada en noviembre de 2025, con más de 30 personas presentes, se informó a los vecinos que el presupuesto para atender el problema ya estaba aprobado y que los recursos serían asignados a finales de ese año. Según su relato, la ejecución se fue postergando y las respuestas que recibió posteriormente apuntaban a retrasos de los proveedores.
"Me cansé de llamarlo", contó el dirigente, quien aseguró que, después de varios contactos, el funcionario dejó de responder las llamadas de los residentes.
Los vecinos también han recibido versiones sobre el cierre de una llave principal que, presuntamente, reduciría el caudal de agua hacia el sector. Castro dijo desconocer si esa situación explica la interrupción del servicio y pidió que las autoridades competentes aclaren cómo se distribuye el suministro en la zona.
Una fuga en la tubería matriz agrava el problema
La falta de agua en las viviendas no es el único reclamo de la comunidad. En una denuncia dirigida a Hidrocentro y a la Alcaldía de Valencia, los residentes alertaron sobre una fuga de gran magnitud en una tubería matriz de agua potable ubicada en la autopista que colinda con la urbanización.
Según el documento, la avería tiene varios años y ha reducido la presión de la red hasta dejar prácticamente nulo el caudal que llega a Fundación Mendoza. Los vecinos sostienen que una tubería de reemplazo permanece en el lugar desde hace tiempo y que se necesita maquinaria pesada para retirar el tramo deteriorado e instalar la pieza nueva.
Por ello, solicitaron una inspección técnica, la movilización de los equipos necesarios y la reparación, tanto de la tubería dañada durante los trabajos de la tercera etapa, como de la fuga en la línea matriz.
Los vecinos exigen
La comunidad formalizó sus reclamos en una asamblea extraordinaria celebrada el 23 de septiembre de 2026, en la que los residentes respaldaron un petitorio sobre las deficiencias de los servicios públicos. El documento también recoge quejas por las interrupciones eléctricas, las fluctuaciones de voltaje y el deterioro de la vialidad.
En el caso del agua, los residentes advierten que la falta de suministro compromete las condiciones de higiene y afecta especialmente a niños, adultos mayores y personas con discapacidad. Por ello, solicitaron a los organismos públicos una inspección en la urbanización y una mesa de trabajo que permita acordar medidas concretas.
Mientras esperan una respuesta, las familias de las viviendas afectadas continúan reclamando la restitución del servicio. Para los vecinos, la prioridad es que Hidrocentro y la Alcaldía de Valencia determinen las responsabilidades por los daños denunciados y ejecuten las reparaciones necesarias para que el agua vuelva a llegar a sus hogares.









