Los cortes eléctricos en Carabobo acumulan reclamos de vecinos, trabajadores y sectores profesionales que exigen respuestas de Corpoelec ante las interrupciones del servicio. Durante una jornada de protesta frente a la estatal, ciudadanos denunciaron que los apagones alteran la vida familiar, dificultan las actividades escolares y complican la conservación de medicamentos que requieren refrigeración.
Naibith Camacho, habitante del municipio Libertador, describió una rutina marcada por las interrupciones durante distintas horas del día. Según relató, el suministro puede faltar durante seis horas en la mañana, regresar por unas cuatro horas y volver a suspenderse durante la noche o la madrugada.
La situación afecta especialmente a su hija de 10 años, quien debe realizar sus tareas escolares con iluminación improvisada cuando no hay electricidad. Camacho aseguró que la falta del servicio mantiene a las familias en una situación de agotamiento e incertidumbre.

"Mi hija a veces, hasta para hacer las tareas, cuenta con que le coloque el teléfono en la mesa para que ella pueda escribir. Me dice: '¿Hasta cuándo esto, mamá?'. Uno como madre se siente agobiado y los niños sufren".
La mujer, también denunció que las protestas vecinales parecen obtener respuestas más rápidas que los reclamos realizados por las vías habituales. Como ejemplo, recordó una manifestación en Santa Paula, donde los residentes cerraron las calles después de quedarse sin electricidad.
"Cuando trancamos las calles e hicimos nuestras manifestaciones, no pasó ni media hora cuando ya nos llegó la luz. Esto es como una burla para cada uno de nosotros".
Un documento a Corpoelec
Durante la jornada, la directiva del Colegio de Ingenieros de Carabobo consignó una comunicación ante Corpoelec para formalizar sus exigencias sobre el servicio eléctrico. Franklin López, representante del gremio, informó que el documento fue recibido por Pedro Reyes, quien actuó en representación del gerente general, el ingeniero Rudy González.
El vocero manifestó su inconformidad porque Rudy González, presidente de Corpoelec en Carabobo, no estuvo presente durante la entrega. Según explicó, la directiva esperaba exponer directamente sus planteamientos ante el responsable de la empresa en el estado.
Pese a esa ausencia, la organización obtuvo un comprobante de recepción y quedó a la espera de una llamada para coordinar una reunión de trabajo durante la semana siguiente. En ese encuentro, los ingenieros esperan discutir sus propuestas con especialistas y representantes de otros gremios que acompañaron la iniciativa.

"Cumplimos con el cometido de entregar la comunicación. Quedamos con el compromiso de que la próxima semana nos estarán llamando para hacer una reunión en una mesa de trabajo", señaló Franklin.
El representante gremial dijo que confía en que se concrete el encuentro, aunque advirtió que las próximas acciones dependerán de la respuesta que reciban. Si no consiguen avances, prevén acudir a la Fiscalía y a la Defensoría del Pueblo, además de llevar sus planteamientos ante una comisión que, según indicó, se reúne en Caracas.
"Nosotros tenemos una ruta. No vamos a descansar hasta seguir insistiendo y luchando para que se nos escuche en nuestras peticiones y exigencias".
Además destacó que la ausencia de González es una violación a la Ley de Ingenieros porque como autoridad está obligado a recibir al Colegio como autoridad gremial y consultiva en la materia.

Conservar la insulina
La interrupción del suministro también genera preocupación entre pacientes que necesitan mantener sus medicamentos en condiciones adecuadas. José Páez, quien participó en la protesta, advirtió sobre las dificultades que enfrentan las personas con diabetes insulinodependiente cuando los apagones impiden conservar sus tratamientos refrigerados.
Páez señaló que adquirir insulina representa un gasto considerable para quienes no cuentan con ingresos suficientes. Según su testimonio, los frascos pueden costar entre cinco y 30 dólares, dependiendo de la presentación o el producto.
"Si no hay salario, ¿Cómo hacemos? Venimos a denunciar la situación que vivimos los pacientes diabéticos insulinodependientes, porque la insulina debe mantenerse refrigerada y los cortes eléctricos dificultan su conservación".

El manifestante también relacionó las fallas del servicio con las dificultades para mantener una alimentación adecuada y utilizar equipos para aliviar las altas temperaturas. Explicó que algunos ventiladores recargables ofrecen apenas unas horas de funcionamiento, mientras que la pérdida de refrigeración puede comprometer los alimentos preparados para personas que necesitan seguir una dieta específica.
Páez pidió que cesen las interrupciones y cuestionó la falta de información sobre la duración de los cortes. A su juicio, la incertidumbre impide a las familias organizar sus actividades y tomar previsiones para proteger los alimentos y medicamentos.
Protesta también apunta a un cambio político
La jornada incluyó consignas contra las autoridades y discursos que vincularon las deficiencias del servicio eléctrico con la necesidad de una transformación política en el país.
Durante una de las intervenciones, Albany Colmenares, coordinadora política de Vente Carabobo, sostuvo que las demandas de los ciudadanos no se limitan a un cambio de funcionarios, sino que apuntan a modificar las condiciones que, según afirmó, mantienen a la población en una situación de precariedad.
La manifestante planteó que la protesta debía convertirse en una propuesta de cambio y aseguró que los participantes están preparados para asumir responsabilidades de gobierno. Estas declaraciones formaron parte de las intervenciones políticas que acompañaron los reclamos por las fallas eléctricas.

Mientras tanto, los testimonios recogidos durante la jornada reflejaron distintas consecuencias de los apagones, desde las dificultades de una niña para hacer sus tareas hasta las preocupaciones de pacientes que dependen de medicamentos refrigerados.
Los manifestantes esperan que la comunicación entregada a Corpoelec permita abrir una mesa de trabajo y obtener respuestas concretas. El gremio de ingenieros, por su parte, advirtió que mantendrá las gestiones ante otras instituciones si no logra avanzar en sus solicitudes.










