Vecinos de la urbanización Fundación Mendoza, en Valencia, denuncian que las calles y aceras de varias etapas de la comunidad permanecen deterioradas más de tres años después de la ejecución de trabajos de aguas blancas y cloacas.
Carlos Maldonado, habitante del sector, señaló que las obras ejecutadas por Hidrocentro dejaron calles cubiertas de tierra y escombros, además de aceras destruidas que, según afirma, no han sido reparadas por la Alcaldía de Valencia.
"Ya eso ha pasado más de tres años y no ha venido por aquí la alcaldía", afirmó Maldonado, quien aseguró que las visitas del gobierno municipal se han limitado principalmente al corte esporádico del monte.
El vecino considera que la comunidad requiere una intervención integral que incluya el asfaltado de las calles y la reconstrucción de las aceras afectadas durante los trabajos.
Según su testimonio, el deterioro se extiende por distintos puntos de la urbanización. Maldonado sostuvo que la situación ha contribuido además a la acumulación de basura y escombros en espacios que permanecen sin recuperación.

Obras de agua resolvieron una falla de años, pero dejaron vías deterioradas
Siria Becerra, residente de la segunda etapa de Fundación Mendoza, relató que antes de los trabajos su vivienda pasó más de 10 años sin recibir agua por tuberías.
La situación cambió después de las reparaciones realizadas hace aproximadamente tres años. Desde entonces, aseguró, el suministro de agua se ha mantenido estable.
El problema, sin embargo, se trasladó a las condiciones de las calles.
Becerra explicó que las vías quedaron deterioradas después de las obras y que durante las lluvias se convierten en zonas con barro y proliferación de monte.
"Nos sentimos en abandono", expresó la vecina, quien pidió que los proyectos de recuperación vial que se ejecutan en otras zonas de Valencia también alcancen a Fundación Mendoza.

Vecinos también reclaman alumbrado público
El deterioro no se limita a las calles. Becerra señaló además deficiencias en el alumbrado público, con bombillos dañados y sectores que permanecen a oscuras.
La vecina destacó que en la urbanización viven numerosas personas de la tercera edad, por lo que considera que las condiciones actuales dificultan la movilidad y afectan especialmente a esta población.
También mencionó problemas asociados al polvo, el monte y las condiciones de las vías, que, según su testimonio, generan molestias entre los residentes.
Una comunidad sin consejo comunal activo
Maldonado agregó otro elemento a las dificultades de la urbanización: la falta de un consejo comunal que, según afirmó, pueda ejercer plenamente su representación.
Explicó que se han realizado elecciones en las que han resultado ganadores grupos opositores, pero sostuvo que esos procesos han sido impugnados posteriormente por sectores vinculados al oficialismo.
Como consecuencia, aseguró que la comunidad permanece "acéfala de consejo comunal", lo que dificulta la canalización de las demandas de los vecinos.
Maldonado considera que durante las obras se priorizó la solución de los problemas de agua y cloacas, pero no se concretó posteriormente la recuperación de las áreas que resultaron afectadas.
Más de tres años después, los vecinos continúan esperando una intervención que permita recuperar las calles, aceras y alumbrado de Fundación Mendoza.










