La activista venezolana por los Derechos Humanos Ana Karina García denunció que su asistente fue interceptada a tan solo dos cuadras de su casa en Bogotá, Colombia este miércoles 15 de octubre.
García detalló que los sujetos, al parecer de nacionalidad venezolana, le preguntaron si trabaja con ella y su fundación Juntos se puede. Tras recibir una respuesta afirmativa, le quitaron el teléfono celular de forma violenta, reseñó El Pitazo.
La activista señaló que el incidente no es aislado. Detalló que, además del asalto, una camioneta con placas de Venezuela ha sido vista vigilando de cerca las inmediaciones de la fundación. También su residencia personal durante las mañanas.
Ante lo que considera una amenaza, la activista alertó a las autoridades colombianas, incluyendo a la Defensoría del Pueblo, al presidente Gustavo Petro y a la Cancillería. Solicitó formalmente protección para su equipo de trabajo, su familia y su persona.
Esta denuncia se produce días después del atentado sicarial perpetrado en Colombia contra el activista Yendri Velásquez y el asesor político Luis Peche. El hecho subraya un patrón de intimidación y riesgo constante al que se enfrentan los venezolanos que realizan activismo en el exilio.









