Trabajadores de la salud de todo el país comenzaron una jornada nacional de recolección de firmas para exigir cambios en el cálculo del bono de fin de año y otras reivindicaciones laborales. La iniciativa, respaldada por organizaciones sindicales del sector, contempla la entrega de las firmas a la Presidencia de la República durante una movilización prevista para el 13 de octubre en Caracas.
Nelson López, vicepresidente de la Federación Nacional de Enfermeros, explicó que la jornada se desarrolla en hospitales y centros asistenciales de todo el país y se extenderá hasta el 6 de octubre. Según indicó, uno de los principales reclamos es que los bonos que reciben los trabajadores sean considerados para calcular el beneficio de fin de año.
“Estamos aspirando por lo menos a 300 dólares de bono de fin de año. Eso es lo que está en la mesa”. En referencia a esto, López señaló que la solicitud busca que el beneficio permita a los trabajadores afrontar gastos personales y familiares durante diciembre.
El dirigente sindical cuestionó que el cálculo se realice únicamente sobre el salario base. Como ejemplo, señaló que una enfermera percibe actualmente 246 bolívares y que, al multiplicar esa cantidad por los 120 días utilizados como referencia para el cálculo del aguinaldo, el resultado sería de poco más de mil bolívares.
Para López, ese monto no representa una respuesta suficiente ante las necesidades de los trabajadores de la salud. La propuesta del gremio es incorporar los diferentes bonos recibidos durante el año para establecer la base del beneficio navideño.
Ampliar los beneficios
Julio García, presidente del Colegio de Enfermeros de Carabobo, señaló que la planilla de recolección de firmas contiene tres solicitudes principales relacionadas con el bono de fin de año. Entre ellas está la extensión del bono de responsabilidad a todos los trabajadores de la salud, incluidos empleados de gobernaciones y alcaldías, contratados y jubilados.
García también cuestionó el monto recibido por los trabajadores en concepto de bono vacacional. “No nos podemos calar lo que pasó con el bono de vacaciones, que fueron 55 dólares. Por favor, eso no va a alcanzar hoy día ni siquiera para un par de zapatos”, afirmó.
El dirigente sostuvo que la ausencia de un tabulador salarial dificulta el cálculo de algunos beneficios para los jubilados y trabajadores del sector. Por ello, planteó que se establezcan mecanismos que permitan reconocer sus ingresos y garantizarles los beneficios correspondientes.
El tercer punto del petitorio está dirigido a los trabajadores que tienen dos empleos dentro del sector público. García cuestionó que, según denunció, los recursos sean reconocidos únicamente por uno de los centros donde laboran.
“Estamos exigiendo en este formato de recolección de firmas que a todos los trabajadores que tienen dos destinos públicos les paguen los conceptos por cada uno de los centros asistenciales”, afirmó.
García indicó que esperan reunir al menos 20 mil firmas y aseguró que el formato cuenta con el respaldo de más de 12 organizaciones nacionales, entre federaciones y movimientos laborales.
Las firmas serán llevadas a Caracas el 13 de octubre. Los trabajadores prevén concentrarse y marchar hasta el Palacio de Miraflores para presentar formalmente sus solicitudes.
Ingresos insuficientes para vivir
Elsa Valor, enfermera activa de 63 años, relató las dificultades que enfrenta para cubrir sus gastos mientras continúa trabajando en el sector salud. Explicó que solo su tratamiento médico representa un gasto mensual de al menos 40 dólares.
Valor aseguró que sus hijos deben ayudarla a comprar zapatos y uniformes para poder continuar trabajando. También recurren a ellos para cubrir parte de los medicamentos, debido a que los bonos que recibe no tienen incidencia sobre su salario.
La enfermera señaló que su ingreso salarial tampoco alcanza para cubrir necesidades básicas. “El sueldo de una enfermera son 200 bolívares quincenal. Entonces, el pasaje ya está a 25 centavos de dólar".
A la precariedad económica se suma la presión dentro de los centros asistenciales. Valor explicó que la falta de personal obliga a las enfermeras a atender a un número elevado de pacientes y aseguró que el ratio de enfermería tampoco se respeta en algunos servicios. "Hay un ratio de enfermería que tampoco se respeta, donde una enfermera tiene que atender más de 10 pacientes en condiciones considerables”.
Para la trabajadora, las dificultades salariales y laborales terminan afectando también la atención que reciben los pacientes. “No tenemos cómo dar calidad a los pacientes porque hay déficit de recursos”.
Jubilados dependen del apoyo de sus hijos
La situación también alcanza a las enfermeras jubiladas. Yaraxa Vázquez de Rivero recordó que durante sus años de trabajo las utilidades y vacaciones representaban ingresos que le permitían comprar electrodomésticos, viajar y cubrir otros gastos familiares.
“Tenía mis utilidades y tenía mis vacaciones que no se las regalaba a nadie, me iba a viajar. Conocí casi todo mi Venezuela y mis hijos también”.
Vázquez explicó que sus dos hijos emigraron hace 11 años. Uno vive en Los Ángeles y otro en Luisiana, donde trabaja como ingeniero mecánico. Ambos se han convertido en una fuente de apoyo económico para ella.
La jubilada explicó que uno de sus hijos suele enviarle entre 50 y 60 dólares semanales, aunque procura no pedirle más debido a las obligaciones económicas que él también tiene en Estados Unidos.
Su relato refleja otra de las preocupaciones planteadas durante la jornada de recolección de firmas: la situación de los jubilados que, según los trabajadores, no cuentan con ingresos suficientes para cubrir sus necesidades sin recurrir al apoyo familiar.
Movilización prevista para el 13 de octubre
Los trabajadores de la salud esperan culminar el 6 de octubre la recolección de firmas en hospitales y ambulatorios del país. Posteriormente, tienen previsto trasladar las solicitudes a Caracas para entregarlas durante la movilización del 13 de octubre.
La protesta concentra reclamos sobre el cálculo del bono de fin de año, el reconocimiento de beneficios para jubilados y trabajadores de gobernaciones y alcaldías, y el pago de conceptos asociados a quienes desempeñan funciones en más de un centro público.
Para enfermeras como Elsa Valor, el reclamo también tiene una dimensión cotidiana: medicamentos, transporte, alimentación y uniformes forman parte de una lista de gastos que, según su testimonio, los ingresos actuales no permiten cubrir sin ayuda familiar.
La jornada de firmas busca convertir esas demandas en un petitorio formal y llevarlas directamente a la Presidencia de la República antes de que avance el calendario de pagos de fin de año.









