Rodney Álvarez tras su reincorporación a Ferrominera Orinoco: Nunca lograron doblegarme

En el 2011, antes de que se desataran las más intensas olas represivas del madurismo, Rodney Álvarez fue de los primeros presos políticos en Guayana,
Foto cortesía Correo del Caroní.

El pasado mes de julio el trabajador Rodney Álvarez fue reincorporado a la nómina de Ferrominera Orinoco: exactamente a cuatro años de demostrar su inocencia tras haber sido acusado injustamente de un asesinato que tuvo lugar en los portones de la estatal y pasar 11 años detenido sin pruebas en su contra.

En entrevista con Correo del Caroní, Álvarez explicó que ingresó como auxiliar de calidad, un cargo distinto al que desempeñaba en el 2011, cuando laboraba como electricista. Asimismo indicó que su reincorporación es como personal fijo de la empresa, tal como figuraba antes del atropello que lo condenó a más de una década tras las rejas.

“La empresa no me quería reincorporar a mi puesto, pero gracias a Dios se obtuvo esta victoria que no es mía, es una victoria que es de todos los movimientos, organizaciones y clase obrera de Guayana”, expresó Álvarez.

El trabajador que fue absuelto de cargos el 18 de mayo de 2022. Posteriormente estuvo cuatro años exigiendo su reincorporación a la compañía, en este tiempo visitó numerosas instancias para recuperar su puesto y, además, exigió la cancelación de todos los beneficios dejados de percibir durante su privativa de libertad.

“Volver a la empresa es algo histórico y emblemático para la historia laboral de Guayana. Pelee mi reenganche y lo pudimos lograr con la ayuda de muchos compañeros y amigos que me tendieron la mano. Hoy vuelvo a entrar a la empresa como trabajador de la estatal Ferrominera Orinoco, auxiliar de calidad fijo”, precisó el ferrominero.

De los primeros presos políticos

En el 2011, antes de que se desataran las más intensas olas represivas del madurismo, Rodney Álvarez fue de los primeros presos políticos en Guayana, luego de ser detenido injustamente y acusado del asesinato de Renny Rojas, también trabajador de Ferrominera Orinoco.

Los hechos tuvieron lugar en Ciudad Piar el 17 de junio de 2011, durante una asamblea de trabajadores cuyo fin era desarrollar elecciones dentro del sindicato de trabajadores de Ferrominera Orinoco y enfrentó a la bancada opositora, liderada por Rubén González, y la fracción oficialista de Alfredo Spooner.

Dicha asamblea tuvo una convocatoria masiva y desde su inicio la tensión y agresiones físicas entre trabajadores marcaron la pauta. Hay que destacar que Rodney Álvarez no era un sindicalista reconocido, por el contrario, era un trabajador que acudió para respaldar a González.

Los forcejeos fueron la previa a un tiroteo que acabó con la vida de Rojas, de 28 años, afecto al Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). A pesar de que los asistentes acusaron a otro trabajador, Héctor Maicán, de iniciar las detonaciones; este fue liberado y ochos días después Rodney Álvarez fue acusado del homicidio.

Durante su tiempo en prisión sufrió 10 años de retardo procesal, cuatro atentados, 10 aperturas de juicios y más de 25 diferimientos de audiencia: todo esto sin existir pruebas en su contra.

– ¿Por qué volver a un espacio que, hace 11 años, marcó su historia y la de su familia con una de las violaciones de derechos humanos más impactantes en la historia del país?

– Aunque estuve privado de libertad por 11 años no me pudieron doblegar. No me pudieron arrodillar. Yo quise volver por dignidad. Por defender mis derechos los cuales fueron secuestrados, violados, arrebatados… estuve separado de mi familia, de mis compañeros, de mi entorno. Pasé hambre, sed, pasé las peores vicisitudes que puede pasar un ser humano porque en Venezuela no existen cárceles, sino centros de tortura.

“A los guayaneses: levántense y defiendan sus derechos”

Con la conciencia y la seguridad de quien habla con conocimiento de causa, Rodney envió un mensaje claro a todos los trabajadores de Guayana: para que se respeten los derechos, hay que defenderlos.

En este sentido afirmó que su convicción por la justicia y el saberse inocente fue lo que lo mantuvo entero durante su arresto, siendo esta misma fuerza la que le lleva a pensar que cuando hay moral y verdad, la justicia siempre llega.

“Dicen por ahí que con hambre no se puede luchar, este negro luchó con hambre. Tengan fe, pero también hagan la obra. Fe sin obras es muerta. Solo me queda darles las gracias a todos aquellos hombres, mujeres, hermanos que estuvieron pendientes de mi caso. Día a día personas oraron y colaboraron conmigo, enviaban alimentos, un pago móvil. Mi agradecimiento es con todos”, finalizó.

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Rodney Álvarez tras su reincorporación a Ferrominera Orinoco: Nunca lograron doblegarme

Foto cortesía Correo del Caroní.
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