Dos ciudadanos venezolanos, señalados como presuntos integrantes del grupo criminal transnacional Tren de Aragua, se encuentran entre las más de cincuenta personas arrestadas este lunes en Ecuador durante las manifestaciones convocadas por el movimiento indígena contra el aumento del precio del diésel, informó el ministro del Interior, John Reimberg.
Según Reimberg, los extranjeros fueron detenidos junto a otras dieciocho personas en el municipio de Otavalo, en la provincia andina de Imbabura, al norte de Ecuador, tras incidentes en los que aproximadamente mil manifestantes atacaron un cuartel policial, dejando dos agentes heridos y causando daños materiales significativos, según el último reporte de la Policía.
«Esto es algo que nos llama la atención, qué hacen estos venezolanos en estas manifestaciones, qué están haciendo aquí en el país. Es un tema muy curioso y tenemos que investigar de qué se trata», declaró Reimberg en entrevista con Teleamazonas.
La presencia del Tren de Aragua en Ecuador
El Tren de Aragua ha sido catalogado como una de las organizaciones extranjeras «terroristas» por el presidente Daniel Noboa, en el marco del conflicto armado interno que el mandatario declaró en 2024 para combatir las bandas criminales que operan en Ecuador.
Otras agrupaciones internacionales declaradas como terroristas incluyen a Hamás (Palestina), Hezbolá (Líbano), la Guardia Revolucionaria Islámica (Irán) y disidencias de las extintas FARC, como los Comandos de la Frontera, el Frente Oliver Sinisterra y las Disidencias Comuneros del Sur.
En esta lista también se encuentra el Cartel de los Soles, señalado por el gobierno de Estados Unidos como liderado por altos cargos venezolanos, con Nicolás Maduro como supuesto líder, según Washington.
Manifestaciones por el alza del diésel
Las protestas fueron convocadas por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), la organización social más grande del país, y se concentraron principalmente en las provincias de Imbabura y Cotopaxi. En Latacunga, capital de Cotopaxi, el presidente Noboa trasladó temporalmente la sede del Ejecutivo ante la expectativa de que las movilizaciones bloqueen la ciudad.
La capital cotopaxense amaneció militarizada, impidiendo que las marchas indígenas tomaran control de la localidad, como había anunciado el Movimiento Indígena y Campesino de Cotopaxi (MICC), una de las filiales más activas de la Conaie.
Impacto económico y social
El Gobierno ecuatoriano busca ahorrar 1.100 millones de dólares anuales con la eliminación del subsidio al diésel, recursos que serían destinados a programas de protección social y apoyos a pequeñas y medianas empresas. Sin embargo, el movimiento indígena exige que se revierta la medida, argumentando que el incremento del precio del combustible, de 1,80 a 2,80 dólares por galón (3,78 litros), encarecerá significativamente la vida de los ciudadanos ecuatorianos.
Los líderes indígenas han encabezado protestas similares en 2019 y 2022, que obligaron a los presidentes Lenín Moreno y Guillermo Lasso a retroceder en sus decisiones de eliminar los subsidios a los combustibles, como parte de las metas de ajuste fiscal pactadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El Ejecutivo de Noboa advirtió que no negociará la eliminación del subsidio bajo presión y recalcó que cualquier persona que participe en actos de terrorismo, bloqueos ilegales de vías o violencia organizada será sancionada conforme a la ley. La Fiscalía anticipó que actuará con firmeza en caso de que las manifestaciones deriven en delitos de carácter terrorista.
