La economía venezolana se desaceleró de forma significativa en el primer trimestre de 2026, según las cifras preliminares publicadas por el Banco Central de Venezuela (BCV). El Producto Interno Bruto (PIB) creció 2,51% interanual, muy por debajo del 7,19% registrado en el cuarto trimestre de 2025.
Los datos del BCV muestran que el impulso observado a finales del año pasado no se sostuvo en los primeros meses de 2026, en un entorno de inflación más alta y restricciones operativas en sectores clave.
Actividad petrolera volvió a caer como el PIB
Como ocurrió con el PIB, la actividad petrolera retrocedió 2,12% en el trimestre, revirtiendo el crecimiento de 13,77% registrado al cierre de 2025. El descenso confirma la volatilidad del sector y su limitada capacidad de sostener la recuperación económica.
La economía no petrolera avanzó 3,11%, un crecimiento menor al observado durante 2025. Sectores como manufactura, comercio y servicios muestran expansiones más moderadas, mientras que electricidad y agua continúan en terreno negativo, reflejando el deterioro de la infraestructura energética.
Prudencia con las expectativas
El economista José Guerra advirtió que el resultado del trimestre obliga a moderar las expectativas sobre el desempeño anual:
“Con un crecimiento del PIB de apenas 2,51% en el primer trimestre de 2026, es muy difícil crecer durante 2026 más de dos dígitos. Lo sensato para los economistas es ser más cuidadosos con los pronósticos y no estar soltando cifras salidas de la imaginación y los buenos deseos”, escribió en X.
Guerra sostiene que el retroceso petrolero, el menor avance del sector no petrolero y la persistente crisis eléctrica limitan la capacidad de expansión de la economía. A su juicio, el país enfrenta restricciones estructurales que impiden sostener tasas de crecimiento elevadas.
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