Aprender a perder el miedo frente a una cámara, encontrar una voz propia y entender qué, cómo y para qué comunicar son algunos de los elementos que José Echeverría llevará al taller Menos vergüenza, más vistas, previsto para el sábado 3 de octubre en Casa Jardín, en San Esteban.
El encuentro nace de los dos años de experiencia de Echeverría como creador de contenido en Dato en corto, un proyecto que comenzó como una manera de reencontrarse con Valencia y Carabobo a través de sus barrios, pueblos y comunidades.
La propuesta está dirigida a personas que quieren comenzar a crear contenido o fortalecer un proyecto que ya desarrollan en redes sociales. Más que enseñar únicamente herramientas técnicas, Echeverría plantea trabajar sobre los obstáculos que suelen aparecer antes de publicar el primer video: la vergüenza, el miedo a exponerse y la falta de una estrategia.
“Se va a llevar sobre todo la motivación de querer empezar y herramientas para poder empezar, porque muchas veces tenemos las ganas, pero nos hacen falta las herramientas”.
El qué, cómo y para qué antes de publicar
Uno de los puntos centrales del taller será la construcción de una estrategia de contenido. Para Echeverría, producir videos de manera constante no comienza frente a la cámara, sino mucho antes, cuando el creador define qué quiere comunicar y cómo pretende hacerlo.
El comunicador social resume esa metodología en tres preguntas: qué, cómo y para qué. “Es una ruleta de oro que conocen muchísimo los comunicadores, que es el qué, el cómo y el para qué. Y esas preguntas siempre las tienes que responder antes de comenzar a generar acciones”.
La metodología, asegura, puede aplicarse tanto a una persona que quiere desarrollar sus redes como a una empresa o un medio de comunicación. En el caso de un proyecto informativo, considera necesario establecer previamente una línea clara para evitar que la producción de contenido se convierta en una sucesión de publicaciones sin dirección.
“Si tienes ese pensamiento ya claro de cómo lo vas a comunicar y cuál va a ser tu línea, va a ser mucho más fácil que llegues a un producto final de calidad”.
La autenticidad antes que la viralidad
El nombre del taller parte precisamente de uno de los principales obstáculos que Echeverría identifica entre quienes quieren comenzar a mostrarse en redes. “Muchas veces esa vergüenza, ese miedo o ese pánico no nos deja avanzar y, pues obviamente, así no vamos a tener ningún tipo de visibilidad”.
Por eso, Menos vergüenza, más vistas propone trabajar la autenticidad como uno de los puntos de partida para construir una comunidad. “No importa de dónde vengas, en qué lugar te hayas desarrollado a nivel académico, no importa en qué lugar vivas o estés, siempre tenemos una historia importante por contar”.
Para Echeverría, la autenticidad no significa aplicar una fórmula idéntica para todos los creadores. Cada persona debe descubrir qué quiere contar y cuál es la forma más natural de hacerlo. La experiencia acumulada durante estos dos años será el punto de partida para compartir qué prácticas le han funcionado, cuáles no y cómo fue construyendo una manera propia de comunicarse.
De recorrer Carabobo a enseñar a contar historias
El contenido que Echeverría desarrolla en Dato en corto está estrechamente relacionado con el territorio. Durante los últimos dos años ha recorrido comunidades de Valencia y otros municipios de Carabobo para mostrar a las personas y las historias que encuentra en esos lugares.
Su trabajo también se cruzó con el del historiador Marcos Lucena. Mientras Echeverría recorría las comunidades y encontraba historias del presente, Lucena aportaba información sobre el origen de las calles y los lugares que visitaban.
Esa combinación permitió desarrollar videos que mezclan la vida cotidiana con la historia de los espacios. “Él, al lugar donde yo llegaba y decía que había gente feliz, que la estaba pasando bien o que estaba trabajando, que le estaba poniendo corazón, me decía de dónde databa la calle, cuántos años tenía, quién pasaba por ahí”, relató.
La experiencia terminó reforzando una de las ideas que Echeverría quiere llevar al taller: cualquier persona puede encontrar una historia si aprende a observar su entorno y a definir cómo quiere contarla.
Una mirada desde la calle
El creador también abordará durante el encuentro la relación entre contenido, ciudad e identidad. Su propia experiencia le ha permitido recorrer sectores que durante años estuvieron marcados por estigmas relacionados con la inseguridad.
Echeverría aclara que su aproximación no pretende ser un análisis académico de la ciudad. Define lo que hace como una crónica basada en aquello que observa durante sus recorridos.
“Yo esto lo relato a modo de crónica, es decir, lo que yo voy viendo es lo que voy contando. No tengo un basamento teórico profundo, pero sí palpo la realidad de la calle”, explicó.
Desde esa perspectiva, asegura haber encontrado una ciudad que puede recorrerse con mayor tranquilidad en sectores que anteriormente eran considerados inaccesibles. También considera que esos recorridos han permitido romper algunas barreras entre comunidades.
“Creo que ese es un punto a favor actualmente de la ciudad”, sostuvo al referirse a la posibilidad de que personas de distintos sectores vuelvan a encontrarse y visitar lugares que antes evitaban.
Esa experiencia forma parte del contexto desde el que Echeverría plantea su taller. La creación de contenido, en su caso, no se ha separado de la ciudad que recorre ni de las personas que encuentra en ella.
Un encuentro para comenzar o fortalecer un proyecto
Menos vergüenza, más vistas se realizará el sábado 3 de octubre, a las 10:00 a. m., en Casa Jardín, en San Esteban. La entrada tendrá un costo de 10 dólares, de acuerdo con la información suministrada por Echeverría. El encuentro incluirá espacios para desarrollar herramientas relacionadas con la planificación de contenido y la construcción de una parrilla de publicaciones.
La intención es que los participantes puedan salir del taller con una idea más clara sobre qué quieren comunicar y con herramientas para comenzar a desarrollar ese contenido.
Para Echeverría, el primer paso no consiste necesariamente en conseguir miles de reproducciones. Antes está la necesidad de vencer el temor a mostrarse, definir una identidad y entender qué historia quiere contar cada creador.
Desde allí parte el nombre del encuentro: menos vergüenza para comenzar y más herramientas para encontrar una voz propia en medio de una red social donde todos compiten por unos segundos de atención.




