El sector Uva de Playa, en la urbanización Parque Residencial Vistamar de Puerto Cabello, parece un desierto. Desde hace 15 días, el agua no aparece por las tuberías de más de 250 familias de la zona.
Orlando Marín, habitante del lugar, denunció que ante la escasez del líquido vital se ven en la obligación de comprar camiones cisternas. Sin embargo, advirtió que no todos los vecinos pueden permitirse ese gasto extra. “Por cada mil litros de agua cobran entre 12 y 13 dólares”.
Precisó que la sequía aguda en las tuberías se viene presentando desde hace seis meses. Para entonces, tras reporte a las autoridades, recibieron una comisión regional que se llevó evidencias fotográficas, pero jamás volvió a solucionar. “El mismo gobernador en persona dijo que iba a terminar el mantenimiento de los edificios y allí quedó todo”.
Para Ervis Castillo, secretario de asuntos municipales y acción comunal de Acción Democrática, se trata de una situación que representa un riesgo para la salud de los porteños y una vulneración a sus derechos a una vida digna. “La falta de agua potable no solo golpea habitantes de Uva de Playa, sino a los vecinos de los sectores adyacentes como como Bucares, Samanes y Villamar donde también se registran intermitencias. En total hay casi 500 familias afectadas”.

Crisis general de servicios
Señaló las que se trata de una crisis generalizada de servicios públicos a la que se suman los frecuentes apagones. “Sabemos que el Gobierno es el responsable de estas constantes fallas eléctricas, por eso pedimos que el clamor público de la comunidad sea escuchado”.
Castillo detalló que los cortes de luz mínimo seis horas también están amenazando la seguridad alimentaria la población del Parque Residencial Vistamar, donde muchos no logran preparar sus comidas en cocinas de caracol y dependen de las bombonas de gas. “Lo difícil del asunto es que hay severas irregularidades en el suministro de gas para los hogares, además de un grave deterioro físico en los equipos de distribución”.
El dirigente también manifestó su preocupación por las carencias de mantenimiento vial en la zona y resaltó el caso de dos postes de electricidad que se encuentran inclinados. “Están a punto de colapsar. Son tantas cosas al mismo tiempo que estamos desesperanzados”.









