La industria del plástico en Venezuela ha sido una de las más afectadas y cuya estabilización ha tomado tiempo. Los expertos del sector lo dejan en claro, por eso dicen que su crecimiento ha sido, lento, pero seguro con crecidas sostenidas entre el 15% y 20% dice Andrés Massot, presidente de M&M Plástico.
Esta cifra se ha repetido en los dos últimos años, puesto que así lo hizo saber Massot en la rueda de prensa ofrecida en 2025 en la que El Carabobeño estuvo presente.
Ahora, los expertos puntualizan que el aumento de este porcentaje y la garantia de ello depende del impacto que genere la Ley de Hidrocarburos sobre la cadena productiva.
Incluso, Thais Acuña, presidenta de Fedeindustria Carabobo quien estuvo presente en la rueda de prensa precisó que Pequiven tendrá un rol principal dentro de la reactivación del sector plástico.
La ley que lo cambia todo
"Con la nueva Ley de Hidrocarburos, Pequiven podría aumentar y mejorar la producción de Polietileno de alta densidad", dice Acuña, quien además detalla que este producto es un polímero termoplástico que se obtiene de la polimerización del etileno, siendo este uno de los materiales plásticos más versátiles y utilizados en el mundo debido a su excelente resistencia y durabilidad.
De forma sencilla lo describe como unas pequeñas esferas plásticas que luego de pasar por los procesos correctos en las plantas termina transformándose en los envases de buena parte de los productos que el venezolano consume.
"Si eso se logra de inmediato bajan las importaciones, lo que vuelve mucho más económicos los productos, incluso se podría solo trabajar con la materia prima de afuera y envasar aquí".
Massot retoma la idea del crecimiento sostenido y dice que este viene dándose desde 2019, luego de unos tres años de contracción en lo que el sector plástico vivió sus momentos más oscuro. En este sentido, el empresario precisa que la lentitud en el avance siguen siendo limitaciones estructurales y dificultades operativas.
Plástico y más plástico
Aunque Massot no representa al gremio de plástico su empresa distribuye materia prima a muchas compañías del rubro lo que le permite hacer una estimación en cuanto al consumo de plástico en Venezuela. "Son cerca de 4.500 toneladas cada seis meses".
Ahora, el empresario precisa que el crecimiento se ha dado porque cada vez que se produce localmente un rubro que antes se importaba. "Ese producto necesita un empaque. Esto genera una demanda constante en el sector plástico, tanto en envases primarios como secundarios”, indicó.
El repunte ocurre en un contexto donde distintos sectores manufactureros buscan recuperar capacidad productiva, luego de años de caída. De acuerdo con iniciativas industriales y gremiales, la reactivación local se ha convertido en una estrategia para reducir la dependencia externa y estimular el consumo interno. En América Latina, además, el debate sobre el uso de plásticos se ha intensificado, especialmente por la presión ambiental y la regulación de productos de un solo uso, lo que obliga a los fabricantes a innovar y modernizar sus procesos.
Massot señaló que los segmentos con mayor crecimiento en Venezuela están vinculados al cuidado personal, productos del hogar, empaques para alimentos y fármacos. Estas áreas mantienen una demanda relativamente estable, lo que ha permitido sostener el dinamismo incluso en escenarios económicos complejos.
Esto se evidencia en la variedad de productos disponibles en los comercios, una realidad que hace unos 10 años parecía ficticia ante la fuerte crisis que azotó al país.
A paso lento
Sin embargo, reconoció que el sector industrial, considerado el motor histórico de esta actividad, continúa rezagado. Hace una década, la industria pesada representaba un volumen significativo dentro del mercado plástico, pero hoy su participación es menor. “Ese es el segmento más pequeño actualmente, aunque hay expectativas de recuperación en la medida en que se reactive la producción nacional”, afirmó.
Uno de los factores que podría impulsar esta recuperación es el fortalecimiento de la petroquímica nacional. El arranque de líneas relacionadas con el polietileno de alta densidad, orientadas a la fabricación de botellas sopladas para el sector de limpieza y aseo personal, abre nuevas oportunidades de encadenamiento productivo.
“Mientras más productos sustituyamos, mayor será el crecimiento. Esa es la clave no solo para nuestra industria, sino para toda la economía venezolana”, insistió.
Plastic Show 2026
El dirigente también destacó la importancia de los espacios de intercambio comercial y tecnológico. En ese contexto, anunció la realización de la Expo Plastic Show 2026 en el estado Carabobo los días 8 y 9 de mayo, un evento que reunirá a fabricantes, proveedores y especialistas nacionales e internacionales para debatir sobre innovación, sostenibilidad y competitividad.
La agenda incluirá temas vinculados a reciclaje, economía circular y nuevas tecnologías de producción, áreas que cobran relevancia en un momento en el que el plástico enfrenta cuestionamientos globales por su impacto ambiental. En Venezuela, la gestión de residuos aún presenta desafíos estructurales, lo que abre oportunidades para el desarrollo de proyectos sostenibles y la incorporación de modelos de reutilización.
Pese al optimismo, el sector enfrenta retos vinculados al acceso a financiamiento, infraestructura energética, importación de materias primas y estabilidad normativa. No obstante, los actores de la industria consideran que el crecimiento sostenido de los últimos años evidencia una capacidad de adaptación que podría consolidarse si se generan condiciones favorables.
Para los representantes del sector, la recuperación industrial no será inmediata ni uniforme, pero la tendencia apunta hacia una reconfiguración productiva basada en la integración local, la innovación y la búsqueda de nuevos mercados.









