La primera República fracasó porque el proceso de su proclamación y establecimiento fue frágil. Una fragilidad que suele acompañar los momentos en los que las ideas comienzan a traducirse en hechos. El mantenimiento del nuevo régimen requería de un nivel de asimilación de las nuevas ideas y de una práctica social que apenas estaban naciendo.
En esa fase en la cual la idea, independizar a una colonia de un imperio, busca su tiempo, se entra en una conjunción especial, compleja y contradictoria, entre actores, factores y eventos tanto previsibles como inesperados. Se crean situaciones concretas que educan masivamente a la gente y se forman agentes de cambio que adquieren capacidades prácticas que los conocimientos por sí solos no alcanzan a dar.
En esta evolución de la impreparación a la preparación, hay que considerar el peso de la tradición en la conformación de la conciencia colectiva. Efectivamente, como lo advirtió y exigió Simón Bolívar, había que remover tres siglos de relaciones de dominación colonial que se habían constituido en ideología dominante de la sociedad de un modo que hacia parecer la servidumbre al poder real como lo natural.
L a idea de independencia sólo pudo hacerse progresivamente significativa mostrando su primera expresión formal como fidelidad a Fernando VII y acción de defensa, en la colonia de la conservación de los derechos del Rey a colonizarlas y a decidir sobre sus gobiernos, sus instituciones, su economía o su religión exclusiva como decidió la Junta de Gobierno de Caracas al resolver el contenido de la Jura para asumir cargos públicos:” “¿Juráis a Dios y a los Santos Evangelios, que estáis tocando, reconocer la soberanía y absoluta independencia que el orden de la Divina Providencia ha restituido a las Provincias de Venezuela, libresy exentas para siempre de toda sumisión y dependencia de la monarquía española…y conservar y mantener pura e ilesa la Santa Religión Católica, Apostólica, Romana, única y exclusiva en estos Países, y defender el misterio de la Concepción Inmaculada de la Virgen María Nuestra Señora?”.
Cuando Miranda invade por Ocumare es vencido militarmente y 58 de sus hombre apresados. Pero en su segundo intento por Coro es la ideología quien lo derrota sin ninguna acción bélica: la gente no ve a un precursor de la independencia si no a un forajido, saqueador y criminal que viene a destruir las propiedades y seguridad de las personas: una distorsionada, invertida y falsa conciencia de la realidad que refuerza en la intuición general que ya no hay nada que hacer frente al despotismo y si lo hay merece duros castigos.
Lis delegados que son enviados a Inglaterra, Luis López Méndez y Bolívar, llevan la instrucción de evitar la relación con Miranda. Esta instrucción revela el arraigo de modos de pensar favorables al viejo régimen en España entre quienes promovían cambios institucionales y económicos en Venezuela.
En diciembre de 1810 cuando Miranda desembarca en la Guaira hay un recibimiento popular, en contraste con los patriotas conservadores que están por la independencia sin ejercicio de la soberanía porque ella reside en el Rey.
Dos años antes es el Cabildo de Caracas el que orquestó una feroz campaña de desprestigio contra el hijo del español vendedor de telas en la esquina de El hoyo por el bárbaro intento invasor de un depravado monstruo que solo merece la muerte por su traición a la madre patria al cuestionar la legitimidad del Rey. Ese Cabildo aprueba entonces una recompensa a quien capture, vivo o muerte, al facineroso conspirador.
El clima hostil del recibimiento permanecerá al asecho para escoger el momento oportuno de sacar del escenario al General quien tenía en sus manos formar el ejército necesario para defender a la incipiente República de los tumultos internos o de una posible intervención armada desde el exterior.
Esa oportunidad se presenta cuando Puerto Cabello es tomada, desde adentro, por la acción de un oficial a las órdenes de Bolívar le confirió el mando del Castillo apenas asumió el mando de la plaza en mayo de 1812.
papel comenzó con su detención en la Guaira en un momento en el cual todos los venezolanos se convirtierob en prisioneros de Domingo Monteverde. Aoresar al primer líder civil y militar que nacia ci ka República fue el anuncio de una derrota rápida del proyecto de país independiente,
Cuando Bolivar en su reconquista desde el Meta comienza una sustitución del liderazgo. El líder de la primera Repúblicva está preso en Cádiz y el Cooronel Bolívar sume el plan de cistinyar la lucha y entrar victyorioso en Carcas. .
Existen muchas deformaciones históricas respecto a la toma de Puerto Cabello por los presos realistas, la capitulación de San Mateo y la detención de Miranda en La Guaira. , La peor de todas es la que conduce a la falsa conclusión que tanto Miranda como Bolívar fueron traidores. Ha habido explicaciones de reconocidos historiadores que coinciden en la inconvenciencia de aplicar reducciones y simplismos que no interrelacionen las revueltas motivaciones de los actores históricos con el contexto de crisis, desmoralización, desconfianza y división que precipitó hacia la disolución de la prmera República.
Pedro Gual es primer venezolano que desde Bogotá, en 1843, brinda un testimonio, ajeno al de los dos héroes nacionales cuyo honor comprometen juicios emocionales y superficiales. El nos dice que “he creido necesario desvanecer algunas equivocaciones…sobre las operaciones del ilustre General Miranda en 1812”. En opinión de Gual la situación de las tropas de Monteverde estaba muy comprometida por la falta de municiones de guerra, “a tal punto que había mandado a desclavar las silletas de los pueblos del Aragua para tirarnos en las avanzadas con las tachuelas”.
Pero un evento inesperado volteó la situación de un día para otro. Relata Gul que el 5 de julio de 1812 Miranda invitó a un almuerzo de cien puestos para celebrar el aniversario de la independencia. En la amena sobremesa recibió un posta cuyo mensaje leyó ante Roscio, el Coronel Sata y Bussy y Francisco Espejo. El mensaje decía: “ Mi General: un oficial indigno del nombre venezolano se ha apoderado, con los prisioneros, del Castillo de San Felipe…Simón Bolívar”. Entonces pronunció en francés la frase conclusiva: “Venezuela está herida en su corazón”. ,
Recuerda Gualk que Miranda rompió el abatidor silencio para decir “Ven uds señores lo que so las cosas de estre mundo. Hace poco lo teníamos todo seguro: ahora todo es incierto y azaroso. Ayer no tenía Monteverde ni pólvora, ni plomo ni fusiles: hoy puede contar con 400 quintales de pólvora, plomo en abundancia y 3000 fusiles”.
Miranda considera inútil movilizar tropas para recuperar a Puerto Cabello. La nota fue enviada el 1 de julio y ya toda la plaza debía estar en manos de Monteverde. En efecto, Bolívar y ocho de sus oficiales que resistían el cañoneo desde afuera del Castillo embarcaban en Borburata con destino a La Guaira.
La decisión de iniciar conversaciones para pactar una Capitulación no fue un acto personal de Miranda. Fue consultada con miembros del Ejecutivo y del Congreso. En esa consulta expresó el mismo parecer que dice Pedro Gual que le explicó personalmente al encomendarle la misión de partir a Norte América: Reducir la sangre y el sacrificio de los soldados patriotas. Concertar una tregua en una guerra que acentuaría la destrucción de bienes y personas en el tercio del país en manos de los patriotas. Y tercero: “ mirar en la dirección de la Nueva Granada, donde cuento con Nariño, quien es amigo mío. Con los recursos que podemos llevar nosotros de acá, oficiales, municiones, etc y los que probablemente se obtengan allá, entraremos en Caracas, sin correr los peligros de toda índole que se ciernen sobre nosotros en estos momentos”.
Este fue el plan que cumplió Bolívar mientras Miranda iniciaba sus años en prisión fuera del país. Se había r5ealizado, deliberadamente o por la fuerza de los hechos, un cambio de liderazgo que comenzó exitosamente, desde las orillas del Meta, la reconquista del territorio. El nuevo líder, recibe triunfante en Mérida el título de Libertador en 1813. .
La posición ide independencia absoluta se hace una opción viable frente a los simplemente conservadores: la soberanía debe residir en el pueblo y no en el Rey. Es de aclarar que ninguna de las dos ideas llama a una ruptura civilizatoria. Ambas aceptan el legado cultural de España y se admiten como parte del mundo occidental. La naturaleza de su impugnación es de carácter política y su objetivo es romper las relaciones de dominación, no la de acometer una transformación social o económica.
Sin embargo cuando el nuevo gobierno, el 24 de abril de 1810, escoge su nombre delimita su misión: Junta Conservadora de los Derechos de Fernando Desde entonces y en particular con la pérdida de la primera República se pone en videnvia que hace falta una opedagogía pata la libertad.
Todos unidos por la guerra de independencia, pero divididos entre quienes la reducen a restablecer la relación con la monarquía y quienes proponen abolirla. Todos pusieron la independencia en el centro de sus vidas.
El primer análisis sobre el papel de Miranda en la formación del proyecto nacional lo hace Caracciolo Parra Pérez cuando publica en Francia su obra sobre la primera República. La traducción al español tarda 65 años. Su Archivo que contenía sus apreciaciones, juicios y actividades relacionadas con su lucha por la independencia estuvo perdido más de 100 años.
La primera República cayó porque no fue un movimiento enteramente nacional como lo demostró la no adhesión de tres de las siete provincias de la Capitanía General de Venezuela. No fue tampoco un movimiento unitario porque parte importante de los miembros de distintas instituciones mantuvieron su lealtad al Rey. La confrontación entre la Sociedad Patriotica y el Congreso es un símbolo de la división transversal del país. Se padece una crítica situación económica, agravada por las calamidades destructivas que agregó el terremoto del 26 de marzo de 1812. Y finalmente, tuvo que basar la lucha en su propio esfuerzo porque ninguna de las potencias amigas de la causa actuó para ayudar.
El rebelde Miranda se muestra conciliador en su prisión de La Carraca. Celebra los triunfos de Bolívar, pero teme la extensión de una guerra civil. Se concentra en preparar con sus amigos de afuera, una fuga de la prisión de las Cuatro Torres. Cerca de los días para realizar la evasión, en la noche del 25 de marzo de1816 sufre el ataque de apopjejía que cuatro Juntas médicas no pudieron superar.
La República fallida perdió a su primer líder relegado.




