Incertidumbre

Con la incertidumbre que existe, es cuesta arriba apostar a cualquier escenario

El juego sigue trancado. Por un lado, llegan más aviones, barcos y portaviones al Caribe. Por el otro siguen las arengas a defender la soberanía, salvar a la patria de la invasión extranjera y prepararse para lo que venga. En el medio, salen noticias sobre negociaciones entre el chavismo y el gobierno norteamericano, y hasta se publica una lista de demandas que habría hecho Nicolás Maduro para dejar el cargo y disfrutar de un exilio sin persecuciones ni recompensas sobre su cabeza, para él y su círculo más cercano.

El ejecutivo de EEUU tiene permiso del Senado para seguir su campaña de bombardeos a lanchas en el Caribe sin rendir cuentas ni identificar víctimas, pero Donald Trump declaró a miembros del congreso que no tenía intenciones de incursionar en suelo venezolano (aunque se ha desdicho en esta afirmación un montón de veces). Mientras tanto, la FANB hace ejercicios, simulacros, llama a los milicianos, pela los dientes y da discursos patrióticos, a la vez que se incrementan los presos políticos y se agudiza el miedo generalizado en la población.

El chavismo no la tiene fácil, y se les nota. Pero tampoco es sencilla la decisión de una intervención militar en Venezuela, por muy “quirúrgica” que sea. Habría que dejar una presencia militar más o menos abundante para controlar la situación, mientras se producen y se llenan los vacíos de poder que inevitablemente van a ocurrir: las sillas de mando las pueden ocupar los que tengan más fuerza en el momento, en lugar de los que lleven la ley en sus manos; y se supone que uno de los objetivos de todo este empuje es el regreso a la democracia en Venezuela. Por otra parte, Trump habló en su campaña de terminar guerras, no de comenzarlas, y sabe que su público –algo reducido luego de las elecciones recientes- está en contra de enviar soldados a resolver entuertos que son de otro. Esto le agrega más dudas a todo el asunto y le pone un límite de tiempo (¿unos pocos meses?) al despliegue militar en el Caribe.

¿Por dónde van las probabilidades de una salida negociada? ¿De una salida con intervención de los marines? ¿De ninguna salida? Pues vaya usted a saber, como decía mi abuelo. El asunto es que las percepciones de la gente en Venezuela y en otras partes del mundo van desde tener las maletas preparadas hasta reconocer lo indescifrable del asunto y esperar a que salgan las noticias. Tengo un amigo cuya primera acción de la mañana al despertarse es agarrar el celular para ver qué salió en las noticias, si ya salieron los cohetes o si los barcos se fueron a su casa. En este punto, parece que la gente de la diáspora es la más inclinada a ver la solución rápida, la bala de plata, el Rambo derrotando a los malos. Los paisanos que viven en su tierra, por el contrario –y esto es una percepción-, parecen menos inclinados a hacer apuestas y a entusiasmarse por los hechos recientes, a lo cual no ayudan los esfuerzos por sobrevivir, las limitaciones de información, el temor a los cuerpos de seguridad o a sus propios vecinos.

Con la incertidumbre que existe, es cuesta arriba apostar a cualquier escenario. En un post reciente de la red social X se dijo que las probabilidades calculadas por la empresa Polymarket de un ataque militar a Venezuela habían bajado considerablemente después de que CNN y el Wall Street Journal publicaran notas sobre las dudas de Trump en ordenar ataques a objetivos en territorio venezolano. Esas mismas probabilidades deben haber subido luego del permiso del Senado y disminuirán cuando se incluya el reporte de las negociaciones de Maduro para dejar el poder. Entre lo poco que se puede afirmar –siempre con cierta prevención- es que en ningún momento desde el 11 de abril de 2002 el chavismo había estado más cerca de salir. Pero esta condición no es irreversible; el poder y la falta de escrúpulos –y la subestimación de que ha sido objeto- le ha permitido a esta gente ocupar el país por 26 años. Hay, sin embargo, una condición que no existía en 2002: más del 80% de los venezolanos, dentro y fuera del país y de manera rotunda y consistente, quieren que el gobierno rojo se vaya.  

Únete a nuestros canales en Telegram y Whatsapp. También puedes hacer de El Carabobeño tu fuente en Google Noticias.

Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivas del autor y no reflejan necesariamente la posición de El Carabobeño sobre el tema en cuestión.

Newsletters

Recibe lo mejor de El Carabobeño en forma de boletines informativos y de análisis en tu correo electrónico.

Incertidumbre

Alberto Rial
Alberto Rial
[code_snippet id=10 php format]