El líder de la oposición Edmundo González Urrutia publicó este 1° de mayo un mensaje directo a los trabajadores venezolanos en el que rechazó el ajuste del «ingreso integral» hecho por el régimen de Delcy Rodríguez y denunció la brecha estructural entre los ingresos reales y el costo de vida en Venezuela.
«Hoy es el día del trabajador y quiero hablarte a ti, que te levantas cada mañana a ganarte la vida en Venezuela. A ti, docente que llevas años sin un aumento real. A ti, personal de la salud, que trabajas con lo que puedes y muchas veces con lo que tú mismo compras. A ti, que recibes un salario que no alcanza y que tienes que rebuscarte para que tus hijos coman, y aún así te hablan de incremento responsable como si el salario fuera un favor y no un derecho», afirmó González Urrutia en un video publicado en sus redes sociales.
El presidente electo también apuntó a lo que considera una falla de fondo más allá de la economía: «Un país que castiga a la organización, que debilita sindicatos y gremios, no tiene solo una crisis económica, tiene una falla de responsabilidad pública. Dicen que la economía crece, pero ¿cuándo ese crecimiento deja de ser una cifra y se convierte en comida, en medicina, en transporte y en dignidad?»
González Urrutia explicó brecha económica
González Urrutia resumió la situación en tres números: 0,27 dólares de salario mínimo oficial, 240 dólares de ingreso «integral» sin carácter salarial y 692 dólares para cubrir la canasta alimentaria. «Es una brecha estructural entre ingresos y condiciones de vida. Y no hay forma de corregirla solo cambiando nombres», escribió en X.
«Trabajar en Venezuela no garantiza vivir y eso no es normal. Ya basta. Tú que sostienes al país con tu trabajo mereces mucho más. Mereces un salario digno para tener una vida digna, mereces derechos que se cumplan y un Estado que responda. Porque trabajar no puede ser sinónimo de sobrevivir, tiene que volver a ser sinónimo de vivir con dignidad», concluyó.
El mensaje de González Urrutia llegó un día después de que Rodríguez anunciara lo que calificó como «el aumento más importante en los últimos años»: un «ingreso mínimo integral» de 240 dólares.
Sin embargo, el Sistema Patria confirmó que el ajuste real consistió en un incremento de apenas 50 dólares al «bono de guerra económica» —de 150 a 200 dólares—, mientras el salario mínimo permanece congelado en 130 bolívares, equivalentes a 27 centavos de dólar, desde 2022. El bono de alimentación tampoco se modificó y se mantiene en 40 dólares.
Ambos bonos carecen de incidencia en prestaciones sociales, vacaciones, utilidades, horas extras y bonos nocturnos, lo que significa que los derechos laborales de millones de venezolanos siguen calculándose sobre una base salarial de casi nada.
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