Venezuela mantiene actualmente 853 presos políticos, según organizaciones de derechos humanos. Pero esta realidad no afecta solo a ciudadanos venezolanos. Un grupo importante de los detenidos son colombianos, lo que convierte a Colombia en el país con más ciudadanos extranjeros privados de libertad en territorio venezolano.
De acuerdo con registros actualizados, 31 colombianos permanecen detenidos en Venezuela, muchos de ellos sin juicio, sin acceso a sus familias y bajo acusaciones sin sustento legal. Esta situación se mantiene pese a la cercanía del gobierno de Gustavo Petro con la administración de Nicolás Maduro.
Tres jóvenes colombianos, tres historias marcadas por la incertidumbre
En el programa La Tarde de NTN24, los familiares de tres jóvenes colombianos detenidos en Venezuela compartieron el drama que viven desde hace casi un año, sin respuestas ni avances sobre su situación legal.
Uno de los casos es el de Kevin Saavedra Basallo, de 26 años, quien ya suma 276 días detenido. Su madre, Marisol Saavedra, denunció que desde mayo no tiene noticias directas de él. “Ya son nueve meses que no sé el paradero de mi hijo. Le pedimos al gobierno que le dé libertad a mi hijo y a los demás connacionales”, afirmó con angustia. Kevin fue arrestado, según su familia, por viajar a Venezuela a conocer a su novia. “Lo detuvieron por tener la libreta militar en la billetera. Lo acusaron de ser un infiltrado”, detalló.
Otro caso es el de Arlei Danilo Espitia, de 25 años, quien lleva 321 días detenido. Su hermana, Lorena Espitia Lara, explicó que él había viajado a Venezuela junto a una amiga venezolana. Al pasar la frontera fue interceptado y llevado a una supuesta entrevista. “Después de eso no supimos más de él”, dijo. Un mes después, el dirigente chavista Diosdado Cabello lo mencionó públicamente, acusándolo sin pruebas de ser jefe de un grupo paramilitar.
Acusaciones sin fundamento y silencio oficial
El tercero de los casos es el de Manuel Alejandro Tique, de 33 años, detenido desde septiembre de 2024, con 335 días en prisión. Su hermana, Diana Tique, relató que Manuel había viajado con documentos en regla y en representación de una organización humanitaria. “Mi hermano es un trabajador humanitario. No volvimos a tener información sobre él ni sobre las razones de la detención”, explicó. También fue señalado por Cabello, esta vez como reclutador paramilitar, una acusación que su familia rechaza categóricamente.
Piden apoyo y visibilidad para los colombianos detenidos
Los familiares de estos jóvenes exigen acciones concretas tanto del gobierno colombiano como de organismos internacionales para lograr la liberación de los 31 colombianos detenidos en Venezuela, en condiciones que vulneran derechos humanos básicos.
Aunque el gobierno de Petro ha mantenido una línea diplomática cercana a Caracas, hasta el momento no ha logrado garantizar información clara ni avances judiciales en estos casos. Mientras tanto, las familias de los detenidos continúan en la incertidumbre, denunciando públicamente lo que consideran detenciones arbitrarias por motivos políticos.
El testimonio de estas familias busca abrir un espacio de visibilidad y presión para que se respeten los derechos fundamentales de estos colombianos, cuya única falta, según sus allegados, fue cruzar la frontera o expresar una opinión.
