La familia del empresario venezolano Pablo Campos, de 56 años, exigió fe de vida inmediata luego de que su paradero sea desconocido desde un traslado irregular ocurrido el 27 de diciembre de 2025, mientras permanece detenido arbitrariamente desde el 3 de septiembre de 2025.
Pablo Campos, padre de familia y trabajador del sector privado, fue detenido cuando salía de su lugar de trabajo en Caracas. Tras varios días sin información, su familia fue notificada de que se encontraba recluido en la sede del D.I.E. de La Quebradita, donde permaneció bajo custodia del Estado, aunque con negación de visitas, falta de información judicial y graves restricciones al derecho a la defensa.
El 15 de octubre de 2025, fue presentado de manera telemática ante un tribunal, sin que la familia recibiera notificación oficial de cargos ni expediente, ni respuesta a los recursos legales introducidos.
La situación se agravó el 27 de diciembre, cuando funcionarios informaron a la familia que Pablo Campos sería trasladado a la Zona 7 de Boleíta. Sin embargo, desde ese momento las autoridades niegan tenerlo bajo custodia, impiden el ingreso de alimentos y medicinas y no han dado información oficial sobre su ubicación, lo que configura una desaparición forzada posterior al traslado.
Salud delicada del empresario
Su vida está en riesgo. El empresario padece hipertensión, diabetes tipo 2 y una afección en la vesícula biliar que requiere intervención quirúrgica, sin que su familia sepa si está recibiendo atención médica.
“No sabemos dónde está ni en qué condiciones se encuentra. Solo pedimos una fe de vida y atención médica antes de que sea demasiado tarde”, denunció su hija, Sinais Campos.
El Comité de Familiares y Amigos por la Libertad de los Presos Políticos (CLIPP) exige:
- Fe de vida inmediata
- Información oficial y verificable sobre su paradero
- Acceso urgente a atención médica y medicamentos
- Respeto al debido proceso y al derecho a la defensa









