El 3 de enero de 2026, un explosivo chocó contra el Bloque 12 de la urbanización Rómulo Gallegos, en La Soublette, al oeste de La Guaira, durante los ataques de EE.UU. El edificio quedó destruido parcialmente y dejó varios heridos, un fallecido y damnificados.
.«Salí volando y pegué contra la pared con el impacto del misil. Me levanté como pude, aún con la cara llena de sangre, puse a salvo a mi hija y luego busqué a mi madre que estaba desorientada en otro cuarto», recuerda Jesús Linares.
En medio de la «Operación Resolución Absoluta» perpetrada por Estados Unidos contra Venezuela, el pasado 3 de enero, La zona residencial pagó las consecuencias de quedar muy cerca de la Meseta de Mamo, lugar donde está una academia militar. Los radares y lanzamisiles rusos que estaban en la base, a 4,4 kilómetros del edificio, eran el objetivo de las fuerzas especiales estadounidenses.
Durante los ataques de EE.UU., Jesús y otros vecinos salían de entre los escombros de la edificación, aunque pensaron que no lo contarían. Linares relató a TalCual su vivencia desde una plaza erigida en tiempo récord frente a la edificación.
La plaza luce concreto limpio, rodeada de materos, cuyas plantas apenas comienzan a crecer. Huele a pintura fresca y a material de obra reciente. El bloque residencial, antes azul con blanco, ahora se impone con los colores de la bandera. En el centro hay una columna azul donde las estrellas blancas apuntan al cielo. Los cuatro pisos se ven restaurados.
Ahora los pasillos abiertos albergan silencio en lugar de estruendo. Lo más llamativo es el mural tricolor que envuelve la estructura central. El contraste a lo antes descrito es la placa negra en el centro de la plaza, un símbolo que se niega a olvidar los ataques de EE.UU. del 3 de enero.

La versión oficial tras los ataques de EE.UU.
Los vecinos no han regresado a su hogares, aunque la narrativa de VTV es otra: El 26 de enero hicieron una transmisión en la que supuestamente hacían entrega del edificio “totalmente rehabilitado”.
Tras los ataques de EE.UU., los vecinos del bloque han pasado los últimos días viviendo en la casa de amigos y familiares. Linares, bombero de profesión, estima que el bloque está 98% reparado y solo faltan algunos detalles para “que nos entreguen la llave y listo”.
“Este bloque se vuelve a levantar gracias a una gestión rápida. Más de 500 obreros en turnos completos lo han hecho posible para beneficiar a las familias afectadas, de esta manera mantenemos el compromiso revolucionario», dijo al canal del Estado, José Alejandro Terán, gobernador de la entidad.
Detalló que no solo se repararon los ocho apartamentos que sufrieron daños estructurales severos (ventanas, puertas y fachada), sino que se aprovechó para realizar una recuperación integral de la zona, incluyendo la limpieza de la quebrada cercana y la reparación del alumbrado público.
Terán no cifró el costo de la rehabilitación, pero sí enfatizó que la obra se financió a través de fondos de emergencia de la Gobernación y el Ejecutivo nacional para demostrar que «la capacidad de respuesta del Estado es superior a cualquier ataque».

Ventanas rotas
El gobierno, ahora encabezado por Delcy Rodríguez, tras la llamada Operación Resolución Absoluta que derivó en la captura y extracción de Nicolás Maduro, informó el 17 de enero que 463 viviendas fueron afectadas por los bombardeos perpetrados por las fuerzas especiales de EEUU.
Desde Fuerte Tiuna ordenó a la alcaldesa de Caracas, Carmen Meléndez, y al ministro de Obras Públicas, Juan José Ramírez, la reparación inmediata de estas viviendas, subrayando que 70% del presupuesto nacional está destinado a la inversión social para atender estas emergencias.
No se ha realizado un acto oficial de entrega total para los apartamentos en Ciudad Tiuna. Las labores en Fuerte Tiuna son de mayor escala debido al volumen de viviendas impactadas (463 frente a las ocho afectadas del Bloque 12), por lo que las cuadrillas de Barrio Nuevo Barrio Tricolor han estado trabajando de forma progresiva en la reposición de vidrios, marcos de ventanas y daños en áreas comunes.
Zonas residenciales de Chacao también se vieron afectadas por los bombardeos. Tras los hechos del 3 de enero, el alcalde Gustavo Duque prometió que se haría una restitución inmediata: «Chacao no está solo». En el sector San José de la Floresta, precisó que 90% de las viviendas fueron afectadas, pero no indicó cuántas hay en total en la zona.
Mientras los vecinos cubrían sus ventanas con cartones y plásticos para protegerse del frío de la noche tras ataques de EE.UU., las cuadrillas municipales iniciaron un censo casa por casa, priorizando la reposición de los grandes ventanales que la onda expansiva había convertido en esquirlas.
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