Fuerzas estadounidenses lograron este miércoles 7 de enero la interceptación y aseguramiento del buque petrolero con bandera rusa Marinera, antes conocido como Bella 1, en el Atlántico Norte. La operación culminó una persecución que duró más de dos semanas y generó tensiones diplomáticas con Rusia.
El buque, parte de la llamada «flota oscura» usada para evadir sanciones internacionales, navegaba vacío rumbo a cargar crudo en Venezuela cuando la Guardia Costera de EE.UU. intentó abordarlo el 20 de diciembre de 2025 en aguas internacionales cerca del Caribe.

Durante la fuga, el petrolero apagó sus transpondedores, cambió su nombre a Marinera, pintó una bandera rusa en el casco y registró el buque bajo pabellón ruso con puerto base en Sochi.
Campaña contra buques sancionados
Rusia desplegó un submarino y otros navíos para escoltarlo, lo que elevó el riesgo de confrontación. Fuentes estadounidenses confirmaron que la operación del 7 de enero se realizó sin resistencia significativa de la tripulación.
Esta interceptación forma parte de una campaña más amplia impulsada por el presidente Donald Trump. En diciembre de 2025, Trump ordenó un bloqueo marítimo a petroleros sancionados que transportan crudo venezolano, acusando al gobierno de Nicolás Maduro de usar esos ingresos para financiar actividades ilícitas.
EE.UU. ya incautó otros buques, como el Skipper el 10 de diciembre y abordó el Centuries el 20 de diciembre. El Marinera había transportado previamente petróleo iraní y venezolano en violación de sanciones impuestas por Washington.
The @TheJusticeDept & @DHSgov, in coordination with the @DeptofWar today announced the seizure of
the M/V Bella 1 for violations of U.S. sanctions. The vessel was seized in the North Atlantic pursuant to a warrant issued by a U.S. federal court after being tracked by USCGC Munro. pic.twitter.com/bm5KcCK30X— U.S. European Command (@US_EUCOM) January 7, 2026
Petrolero en listas negras
El Tesoro de EE.UU. incluyó al petrolero en listas negras desde 2024 por vínculos con redes de evasión. La acción ocurre días después de la captura de Nicolás Maduro y su esposa por fuerzas estadounidenses en Caracas, el 3 de enero de 2026, bajo cargos de narcoterrorismo. Venezuela denunció estas medidas como «piratería» y «robo», mientras Rusia y China criticaron la violación del derecho internacional.
Funcionarios estadounidenses indicaron que el buque permanece bajo control y que evalúan su destino final. La operación resalta la intensificación de la presión sobre el comercio de petróleo sancionado de Venezuela, Irán y Rusia en un escenario de crecientes fricciones geopolíticas.
Otro petrolero incautado en el Mar Caribe
Por otra parte, la Guardia Costera de Estados Unidos también interceptó otro petrolero en aguas latinoamericanas, mientras EE UU sigue aplicando un bloqueo marítimo a los buques sancionados de Venezuela.
El Comando Sur de EE UU confirmó que la embarcación ya fue asegurada y que el Departamento de Guerra lideró la operación junto al Departamento de Seguridad Nacional.
"En una acción realizada antes del amanecer de esta mañana, el Departamento de Guerra, en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional, detuvo sin incidentes a un buque cisterna de la flota oscura autorizado y sin estado", informó el Comando Sur a través de redes sociales.
El buque interceptado, M/T Sophia, operaba en aguas internacionales y realizaba actividades ilícitas en el Mar Caribe, según la información oficial. La nave es parte de la llamada “flota oscura”, un conjunto de buques sancionados que, según EE UU, participan en esquemas de evasión ilegal de sanciones para exportar crudo.
La Guardia Costera de EE UU lo está escoltando hasta Estados Unidos para su destino final.
Efecto Cocuyo y El Nacional









