El ejército de Estados Unidos informó este jueves que realizó un ataque contra una narcolancha en el océano Pacífico oriental, acción que resultó en la muerte de dos presuntos narcotraficantes.
El Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) precisó que la operación se llevó a cabo sobre un bote que, según sus datos de inteligencia, transitaba por rutas conocidas de narcotráfico. Un video difundido en la cuenta oficial de SOUTHCOM en X muestra la explosión de la embarcación.
On Feb. 5, at the direction of #SOUTHCOM Commander Gen. Francis L. Donovan, Joint Task Force Southern Spear conducted a lethal kinetic strike on a vessel operated by Designated Terrorist Organizations. Intelligence confirmed the vessel was transiting along known narco-trafficking… pic.twitter.com/B3ctyN1lke
— U.S. Southern Command (@Southcom) February 6, 2026
“Ninguna fuerza militar estadounidense resultó herida”, informaron en el comunicado.
Lanza del Sur
La acción forma parte del plan Lanza del Sur, implementado por la administración de Donald Trump desde septiembre del año pasado. Desde entonces, Estados Unidos realizó más de 36 ataques contra embarcaciones sospechosas en aguas internacionales.
El número de muertos como consecuencia de los bombardeos lanzados contra narcolanchas sospechosas de tráfico de drogas en aguas del Caribe y el Pacífico ascendió a 128, según confirmó el Comando Sur a fines del mes de enero. La cifra incluye víctimas directas y personas dadas por muertas tras desaparecer en el mar.
De acuerdo con el Pentágono, en los operativos murieron 118 personas de forma inmediata y otras diez se consideran desaparecidas y presuntamente fallecidas tras saltar al mar o no ser localizadas en tareas de rescate.
Segunda narcolancha atacada tras captura de Maduro
Esta es la segunda narcolancha atacada desde finales del año pasado y tras la captura de Nicolás Maduro durante una incursión estadounidense en Caracas el 3 de enero. Maduro y su esposa fueron trasladados posteriormente a Nueva York, donde enfrentan acusaciones de narcotráfico.
La campaña militar comenzó con el despliegue de buques y aeronaves en la región y se enmarca en la presión de Washington sobre Venezuela y Colombia para combatir a los cárteles latinoamericanos, considerados por la Casa Blanca como “narcoterroristas”.
El presidente Donald Trump defendió la política de ataques y aseguró en el Foro Económico Mundial en Davos que “se ha logrado detener casi el 100% de las drogas que entran por vía marítima”. En otro pronunciamiento sostuvo que se trata de una “escalada necesaria” para frenar el tráfico de drogas y afirmó: “Estamos en conflicto armado con los cárteles”.
La cronología de los ataques muestra una secuencia de operativos en los que Estados Unidos destruyó al menos 36 narcolanchas en aguas internacionales.
En el Congreso estadounidense, legisladores demócratas impulsaron iniciativas para limitar la capacidad del presidente de ordenar nuevos bombardeos, pero la mayoría republicana las bloqueó y defendió la legalidad de la operación. A la vez, críticos de la campaña cuestionan su eficacia y señalan la falta de pruebas públicas sobre los vínculos de las embarcaciones atacadas con el narcotráfico.
Hasta inicios de febrero, el Pentágono confirmó un total de 37 bombardeos, con 128 personas muertas o desaparecidas. La administración estadounidense sostiene que mantendrá los ataques preventivos en aguas internacionales con el argumento de proteger la seguridad nacional y cortar las rutas marítimas del narcotráfico.
Con información de EFE y AFP









