Las autoridades colombianas ejecutaron medidas de embargo, suspensión del poder dispositivo y toma de posesión sobre tres inmuebles vinculados a una red dedicada al tráfico de migrantes venezolanos, una operación criminal que facilitaba el paso irregular de personas desde la frontera con Venezuela hacia Ecuador, Perú y Chile.
La organización criminal conocida como “Los Gallegos” tenía como centro de operaciones la ciudad de Ipiales, en el departamento de Nariño. Según la Fiscalía de Colombia, los inmuebles embargados —un hotel, un parqueadero y un restaurante— eran utilizados para alojar, ocultar y movilizar a migrantes que ingresaban por pasos irregulares desde el estado Táchira hacia el territorio colombiano.
Infraestructura al servicio del tráfico de migrantes
Las investigaciones señalan que el hotel servía como punto de alojamiento temporal para los migrantes, y que su propietaria tenía nexos directos con los cabecillas de la red de tráfico. En el parqueadero, se embarcaban autobuses clandestinos que se dirigían al puente internacional de Rumichaca y a otras rutas ilegales con destino al sur del continente. El restaurante era utilizado como centro de encuentro y logística para coordinar los movimientos de los grupos.
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— El Carabobeño (@el_carabobeno) October 13, 2024
La Fiscalía colombiana documentó al menos 30 casos en los que los propietarios de estos inmuebles habrían recibido pagos a cambio de facilitar el tráfico de personas, permitiendo la salida de vehículos con migrantes sin ninguna supervisión oficial. El uso de bienes comerciales para estos fines revela la estructura compleja de una red bien organizada y conectada con otras economías ilícitas.
Tráfico humano: crimen organizado y explotación
El tráfico de migrantes es uno de los delitos más lucrativos del crimen organizado, y en este caso específico afecta directamente a ciudadanos venezolanos en situación de vulnerabilidad. Muchas de estas personas, desesperadas por abandonar el país, terminan atrapadas en redes que no solo los trasladan de forma irregular, sino que los exponen a riesgos como trata de personas, abuso, extorsión y explotación laboral.
Las autoridades no descartan que este tráfico humano esté relacionado con otras actividades ilegales, como el narcotráfico, ya que las rutas utilizadas coinciden con corredores empleados por otras organizaciones criminales transnacionales. Esta posible convergencia es ahora objeto de investigaciones más amplias.
Colombia refuerza acciones contra el tráfico de migrantes
La Fiscalía colombiana continuará con las investigaciones para determinar el alcance completo de esta red y sus conexiones nacionales e internacionales. Las medidas cautelares impuestas a los tres inmuebles forman parte de un esfuerzo por atacar no solo a las personas involucradas en el tráfico de migrantes, sino también a los recursos logísticos y financieros que sostienen estas operaciones.
En medio de este panorama, los migrantes venezolanos siguen siendo los principales afectados. Su desplazamiento forzado y su tránsito irregular por países vecinos los convierte en blanco fácil para estructuras criminales que se benefician del tráfico de personas a gran escala, lo que subraya la necesidad de una respuesta regional coordinada y urgente.
Con informacón de La Nación
