El secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, dio a conocer la nueva estrategia de defensa nacional en medio del despliegue militar en el Caribe tras supuestos narcoterroristas que comparó con al-Qaeda, “y los estamos cazando con la misma sofisticación y precisión que los cazamos a ellos”.
Indicó que la política del Gobierno de EE.UU. prioriza a las Fuerzas Armadas y se busca potenciarlas. “Que quede claro: el presidente Trump está empeñado en mantener y acelerar el ejército más poderoso que el mundo haya visto jamás. El más poderoso, el más letal y de fabricación estadounidense… el Arsenal de la Libertad”, expresó.
Durante un discurso en la Biblioteca Reagan este sábado describió cuatro líneas de esfuerzo que adoptarán para garantizar la paz en los próximos años. Estas son: defender el territorio estadounidense y su hemisferio, disuadir a China a través de la fuerza en lugar de usar la fuerza, aumentar la distribución de la carga entre Estados Unidos y sus aliados, y potenciarla base industrial de defensa de EE.UU.
Aliados de EE.UU.
Pete Hegseth indicó que la frontera estadounidense debería ser la última línea de defensa en vez de la primera. Por este motivo, el Departamento de Guerra prioriza la lucha contra los narcoterroristas en el hemisferio occidental.
Por otro lado, recalcó que los aliados de EE.UU. también ayudan en la lucha contra el narcotráfico.
Con respecto a China, mencionó que las relaciones entre el país asiático y Estados Unidos son más fuertes de lo que han sido en muchos años. “El presidente Trump y esta administración buscan una paz estable, un comercio justo y relaciones respetuosas”, expresó.
El funcionario reiteró que la administración de Trump está comprometida a poner a Estados Unidos en primer lugar al perseguir la paz a través de la fuerza. “Estamos reviviendo el espíritu guerrero, estamos reconstruyendo nuestro gran ejército y, cada día, nuestros guerreros están restableciendo la disuasión”, agregó.
Con información de El Nacional









