La curiara es el medio de transporte que emplean los habitantes de las comunidades indígenas para trasladarse por el río de un sitio a otro y como plataforma para pescar. Por su versatilidad y adaptación a los ríos ha sido adoptada también por poblaciones criollas. La curiara se construye a partir del tronco de los árboles de palo de cachicamo, laurel o salzafra, notables por su durabilidad. Para hacer una curiara se requiere una semana de trabajo continuo.
La curiara Ye´kuana, llamada aacuyada, es una embarcación de pequeño calado muy apta para el transporte de bienes y personas a lo largo de los ríos. Llaman a la vía de transporte ääma/ööma y al camino a través del río aakuuaaada. Este tipo de embarcación tiene forma de media luna y su proa es llamada Ijootödö / Ijootüdü. La curiara es de importancia central para la identidad y el modo de vida de los ye’kuana. De hecho ye’kuana significa literalmente gente de la curiara.
Su elaboración se hace a partir de un solo tronco de árbol, tallado y trabajado el interior de la curiara, ensanchando y dilatando la madera con fuego. Poco a poco, en un proceso lento y minucioso, se van quemando pequeñas partes, en las cuales se encajan piezas de madera para evitar que se estrechen las paredes de la curiara al enfriarse. Luego se le colocan asientos de tablas y generalmente se decoran con dibujos rojos y negros. Cuando las curiaras han cumplido su vida útil como embarcaciones, se usan para almacenar la pulpa fresca de la yuca rallada, para lavar la ropa o para almacenar las bebidas fermentadas que se consumen durante fiestas y rituales. Al tornarse inservible por el uso, es devuelta a la naturaleza.
Para elaborar una curiara ye’kuana se emplea madera de diversas especies como el denominado palo amarillo o yadiija / dhadija, el laurel o jeediaada, washüdi / washüdi, el palo de caraña o tunuunu, judena Jöödöna, el palo cachicamo o uduuwadi/duuuuadi, el palo de aceite o cuuwe kuuwe o el palo de cedro también llamado maduu daima/maduudaima. Para evitar que la madera contenga gusanos, debe ser cortada en ausencia de luna y para saber si el tronco está hueco, se debe golpear y escuchar su sonido. El tronco es medido por lo corto de su tamaño o lo que se define como yeichoyo nö´ ta´tb´döödö.
Para los Ye´kuana; la primera curiara fue elaborada por Manajuma, hombre sabio que emprendió esta tarea para poder cruzar ríos, quebradas y caños, viajar a otros lugares, así como trasladar alimentos o pescar. La curiara constituye un medio de transporte fundamental para el Ye´kuana pues su vinculación con el agua es muy estrecha, por ello son considerados como navegantes por excelencia y sigue siendo un recurso muy empleado para el traslado de alimentos y personas. También llaman a la curiara por el nombre de bongo, que es uno de los términos criollos para designar este medio de transporte fluvial.
En la cultura Piaroa los hombres son los encargados de elaborar estas embarcaciones, aun cuando sólo algunos conocen técnicas y manejos de herramientas para su construcción. El tamaño y la forma dependerán de la carga y el uso que se le dará a la embarcación, algunas son iguales en la proa como en la popa, lo que significa que se debe utilizar un canalete para su locomoción; otras presentan en la popa un corte transversal donde se les coloca una tapa de madera semicircular que sirve para la instalación de un motor fuera de borda, sobre todo en aquellas embarcaciones de gran tamaño que permiten remontar grandes distancias.
Cada embarcación se realiza partiendo de un solo tronco de árbol, el cual será cortado según las características de tamaño y forma de la curiara. La escogencia del árbol así como su tallado es tarea de los hombres y en ninguna parte del proceso participan las mujeres. La curiara es un bien común entre los hombres de una familia, siendo su cuidado y reparación tareas conjuntas de los que la utilizan.
Para fabricar la curiara se escoge un árbol que es talado y cortado a la medida de la embarcación. En el sitio de taller donde se fabrica la curiara se descorteza el tronco, se abre un surco a todo lo largo del árbol que será agrandado utilizando machetes y hacha. A cierta profundidad se le colocan brasas encendidas con el propósito de quemar las entrañas del tronco, que se va haciendo más profundo. Para lograr la forma de la embarcación se van colocando pequeños troncos transversales que permiten abrir ordenadamente el surco, los troncos del centro serán siempre los más largos, reduciéndose paulatinamente hacia las puntas.
Luego de haberle dado la forma cilíndrica al interior del tronco, se procede a tallar las puntas del mismo, según la necesidad y capacidad que se requiera. El piso del fondo es cubierto con resina vegetal para evitar la entrada del agua al mismo. Luego de este proceso se deja secar el tronco para su flotabilidad. La Curiara en la cultura indígena Jivi, es llamada Jera y se fabrica en esta cultura a partir de un árbol llamado Cachicamo.
En San Fernando de Atabapo es muy común la canoa conocida con el nombre de curiaca, que mide aproximadamente 5 a 9 m de largo, es un tipo de embarcación utilizada en la zona por los pescadores, con capacidad para dos personas.
De acuerdo con los registro publicados en el Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano, Región Orinoco: TR 01-02. Municipios Alto Orinoco y Atabapo, estado Amazonas, 2009. Curiara o canoa, medio de transporte, está declarada Bien de Interés Cultural por el Instituto del Patrimonio Cultural (IPC), según Providencia Administrativa N° 003/05 del 20-02-2005, publicada en la Gaceta Oficial N° 38.234 del 22-05-2005. Redefinida en la categoría y subcategoría patrimonial, mediante el Sistema RPC-Venezuela, según Providencia Administrativa N° 025/13 del 02-08-2013, publicada en la Gaceta Oficial N° 40.230 del 16-08-2013. Patrimonio Cultural de Los Pueblos y Comunidades Indígenas (G.O.N° 39.115 del 06/12/2009).
¡Preservemos y salvaguardemos la Curiara o canoa, medio de transporte: Patrimonio Cultural de Venezuela!




