Para el chavismo disidente, lo más “escandaloso”, transcurridos tres meses de los eventos del 3 de enero, es que Venezuela continúa sin democracia y privada de su soberanía bajo el tutelaje de una potencia extranjera.
El “rodrigato" , subrayan voces como la del exministro de Educación y Energía Eléctrica, Héctor Navarro y el miembro del buró político del Partido Comunista de Venezuela (PCV), Pedro Eusse, intenta justificar el protectorado “sin éxito”.
Acompañan las denuncias sobre el fraude electoral del 28 de julio de 2024, sobre la severa represión desatada desde entonces y las violaciones de derechos humanos. También exigen la liberación de presos políticos, especialmente los sindicalistas y trabajadores que solo exigen reivindicaciones salariales, pero siguen condenando la intervención militar ordenada por el presidente de EEUU, Donald Trump, en suelo venezolano para capturar a Maduro y a la diputada Cilia Flores.
Igualmente, el chavismo disidente rechaza lo que define como una “entrega total” del gobierno interino de Delcy Rodríguez a las directrices de Washington, lo que, advierten, ya había sido comenzado por Maduro, solo que “cuidaba las formas”.
Pérdida total de la soberanía
“Hoy nos encontramos después de estos 90 días, con un señor (Trump) que se asume emperador y es capaz de designar, como él mismo lo informó, a una presidenta encargada. Pero lo más notable es la simpatía que ambos se profesan. Trump se desvive siempre en elogios hacia Delcy Rodríguez– lo cual no sería normal si está amenazada- y ella recibe con sonrisas y palabras de bienvenida, apretones de manos y besos, a los enviados de ese señor, independientemente de que ellos vienen simplemente a cumplir su rol, que no es otro que la confiscación de la soberanía nacional con todo lo que ello implica”, sostuvo Navarro, parte del chavismo disidente.
En declaraciones a Efecto Cocuyo, Navarro subrayó que la actitud de EE.UU. hacia Venezuela siempre fue la de un “imperio sobre una de sus colonias”, sólo que en la actualidad el dominio ha sido consumado.
Este 1 de abril, se conoció sobre el levantamiento de sanciones por parte de la Oficina para el Control de Activos en el Extranjero (OFAC) a Delcy Rodríguez por su “cooperación” con la Casa Blanca. Las sanciones (desde 2018) implicaban el congelamiento de los bienes de Rodríguez en EE.UU. y la prohibición de que ciudadanos estadounidenses realizaran negocios con ella.
En respuesta, la gobernante encargada dijo confiar en que la decisión de EE.UU. sobre su persona lleve a levantar sanciones contra la economía venezolana en su totalidad. También dijo “valorar” la decisión de Trump como un paso más en la “normalización” y “fortalecimiento” de las relaciones entre ambos países.
“Al cumplirse 90 días de la operación militar estadounidense en Venezuela, que caracterizamos de un acto criminal, absolutamente violatorio del derecho internacional y que no respondió a las verdaderas necesidades del pueblo venezolano sino a la estrategia de dominio de EE.UU. en la región y en nuestro país, encontramos que los cambios más significativos son la pérdida total de la soberanía nacional frente a las imposiciones del gobierno de Trump en favor de las corporaciones estadounidenses”, es el balance de Eusse, quien es parte del chavismo disidente, en respuesta a Efecto Cocuyo.
Recalcó que la rápida aprobación de la reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos y una nueva ley de Minas en proceso dejan al descubierto a “un gobierno tutelado por los yanquis, que se empeña en hacer creer que es un acto revolucionario y patriótico.
“En realidad es simple y llanamente un acto de traición a la patria, traición al pueblo venezolano y violación fulminante de los principios de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela”, advirtio el tambien dirigente sindical del PCV.
Este 30 de marzo, se anunció el reinicio operativo de la Embajada de EEUU en Caracas, tras el acuerdo formal entre ambos países sobre restablecer relaciones del 5 de marzo.
Chavismo disidente: “No hay revolución”
En las últimas semanas también han sido noticia los cambios en el Gabinete que dejó Maduro por parte de Delcy Rodríguez. La “sacudida” finalmente alcanzó al ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, quien fue sustituido por el exdirector de la policía de inteligencia, Sebin, Gustavo González López, quien según analistas militares cuenta con el aval de EE.UU. y del director de la central de inteligencia norteamericana, John Ratcliffe. Ratcliffe se reunió con Rodríguez y González López a 13 días de la detención de Maduro y Flores.
El exministro Navarro advierte al chavismo de base que hoy no «hay ninguna revolución» en Venezuela
“Se trata, sin dudas, de una nueva configuración del poder. Hasta el 3 de enero se guardaban las formas: Venezuela era un país soberano con una Constitución aprobada por su pueblo aunque no se cumplía. Pero hoy simplemente se nos están imponiendo, por la vía de los hechos, una insólita Ley de Hidrocarburos, qué hacer con los ingresos petroleros y mineros y en cuáles tribunales se van a dirimir los conflictos que surjan de los contratos con las empresas transnacionales; o en cuanto a algo fundamental como quién define la política petrolera, elementos esenciales del tema de esa ley que violan abiertamente la Constitución”, fustigó el exministro del chavismo disidente.
Desde el “rodrigato”, como se le llama a la dupla entre Delcy Rodríguez y su hermano y presidente de la Asamblea Nacional (AN), Jorge Rodríguez , se asegura que “cuida la presidencia” en ausencia de Maduro, aunque no ha pasado desapercibido que la imagen de la gobernante encargada se ha ido imponiendo en avisos oficiales, vallas, pendones y hasta en vehículos de organismos del Estado.
Por ahora, el todavía ministro del Interior y Justicia de Maduro, Diosdado Cabello, aparece cohesionado junto al rodrigato. En sus discursos públicos pide confianza y apoyo para la interina, porque, asegura, no pidió estar en las funciones que cumple actualmente sino que se vio “forzada”.
El haber pertenecido a la dirección nacional del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) le permite a Navarro afirmar que la actual cooperación con EEUU debe estar “estremeciendo” a los cuadros medios y a las bases aunque no se admita públicamente.
«¿Hablamos de imperialismo mientras sonreímos a sus representantes incluyendo los jefes de la CIA, del FBI y del propio Trump y mientras preparamos el terreno para que se lleven el petróleo y otras riquezas minerales por un precio que ellos mismos fijarán? ¿Hablamos de gobierno de los trabajadores y tenemos el salario más bajo de América Latina y uno de los más bajos del mundo? Definitivamente, la gente que participó con pasión y con entusiasmo en este proceso que fundó Chávez sabe muy bien que no hay ninguna continuidad de la revolución: simplemente no hay revolución y se ha producido una gran traición”, advirtió Navarro.
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