Una vez más, el relleno sanitario El Tigre, ubicado en la zona industrial del mismo nombre en Guacara, se convirtió en un foco más de contaminación por la acumulación de basura y la quema indiscriminada de desechos.
Alrededor de 20 comunidades cercanas están expuestas al humo generado por los incendios. presidente de la Federación Nacional de Contraloría Social, José Guillén, advirtió sobre posibles afectaciones al aire, los suelos y las aguas subterráneas.
Afirmó que lo que originalmente fue concebido como un relleno sanitario para atender la disposición final de los desechos de los municipios del eje oriental de Carabobo actualmente funciona, a su juicio, como un “bote de basura a cielo abierto”.
Sus satos indican que la acumulación de basura ha sobrepasado la capacidad del lugar y que el humo de las quemas llega hasta las comunidades ubicadas en sus alrededores.
De acuerdo con el presidente de la Federación Nacional de Contraloría Social, el problema se agravó luego de que El Tigre comenzara a recibir desechos de un número mayor de municipios. Señaló que actualmente llegan al lugar residuos provenientes de nueve municipios y estimó en casi 30 mil toneladas mensuales la cantidad de basura que sería depositada allí.
Basura genera humo y preocupación ambiental
Guillén sostuvo que la quema de basura se ha convertido en una práctica recurrente dentro del relleno sanitario. El humo denso, oscuro y gris se extiende hacia las comunidades próximas, entra a las viviendas y afecta la calidad del aire.
Entre las comunidades que identificó como directamente afectadas están El Samán, Prado, Turumo I y II, La Libertad I y II, Macario Escorcha, Aragüita, La Ceiba, Mocundito, Santa Eduviges, Apamate, Villa Guacara y Amazonia, además de sectores del casco central del municipio.

La preocupación por la quema de basura en El Tigre no es nueva. Una investigación publicada por El Carabobeño documentó años atrás la presencia de humo y señaló que, tras el cierre de La Guásima, El Tigre comenzó a recibir un volumen mucho mayor de residuos. Otro reportaje publicado en 2024 reseñó denuncias de vecinos sobre humo permanente y afectaciones en comunidades cercanas.
El dirigente de contraloría social también alertó sobre la presencia de lixiviados, líquidos generados por la descomposición de la basura, que, según afirmó, estarían penetrando el suelo y afectando los acuíferos. Esta afirmación requiere una evaluación técnica que determine el alcance y origen de cualquier contaminación de aguas subterráneas.
Problema de salud pública
Guillén calificó la situación como un problema ambiental y de salud pública debido a la exposición de las comunidades al humo y a otros efectos asociados con la acumulación y disposición de basura.
Aseguró además que en el lugar serían depositados incluso desechos que, según su denuncia, requerirían protocolos especiales de manejo. “Arrojan hasta desechos biológicos sin ningún tipo de protocolos de seguridad ambiental”, afirmó.
La situación también genera dificultades para la operación del propio relleno, según Guillén, quien señaló que mientras se producen las quemas permanecen filas de camiones provenientes de distintos municipios a la espera para descargar la basura.
Comunidades piden una solución para El Tigre
El presidente de la Federación Nacional de Contraloría Social cuestionó el manejo actual del sitio y señaló a Desoca como la empresa encargada de la gestión de los residuos sólidos en Carabobo.
La empresa Desoca fue creada durante la administración regional de Francisco Ameliach y continuó operando durante la gestión de Rafael Lacava, de acuerdo con antecedentes periodísticos sobre el manejo de los sitios de disposición final en el estado.
Guillén también señaló al exgobernador Francisco Ameliach, al actual gobernador Rafael Lacava y al alcalde de Guacara, Johan Castañeda, al atribuirles responsabilidad por la situación que, según su denuncia, afecta desde hace años a las comunidades cercanas al relleno. El dirigente anunció que evaluarán acciones administrativas, civiles y penales contra Desoca y contra quienes considere responsables.
Guillén planteó además el regreso al esquema de la Mancomunidad de los Municipios del Oriente de Carabobo (Manorca), que anteriormente estuvo vinculada con la administración del relleno. Según antecedentes periodísticos, El Tigre funcionó bajo un esquema de mancomunidad con los municipios del eje oriental antes de la creación de Desoca.
El dirigente insistió en que el problema no puede limitarse a la disposición de basura, sino que debe abordarse desde la protección de las comunidades, el control de las emisiones, el manejo de lixiviados y la disposición adecuada de los residuos.
Mientras las comunidades cercanas continúan expuestas al humo generado por la quema de basura, Guillén llamó a los habitantes de Guacara a participar en las asambleas ciudadanas y anunció que impulsarán acciones para exigir la intervención de las autoridades competentes y una solución al funcionamiento del relleno sanitario El Tigre.









