Caracas.- Un acuerdo entre la administración de Nicolás Maduro y el gobierno de Donald Trump permitió un canje de diez estadounidenses detenidos en Venezuela y otros presos políticos por los 252 migrantes venezolanos que entre el 15 de marzo y principios de abril fueron trasladados al Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) de El Salvador. Los venezolanos llegaron este viernes 18 de julio en dos vuelos provenientes del país centroamericano.
«Estamos en el aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía recibiendo al primer avión con 126 compañeros. El otro vuelo está aterrizando», dijo Diosdado Cabello, ministro de Interior, Justicia y Paz, quien recibió a los venezolanos en compañía de la vicepresidenta Ejecutiva, Delcy Rodríguez, y del presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, encargado de las negociaciones.
Durante su llegada al país, Cabello denunció que funcionarios de Bukele dispararon perdigones a los venezolanos cuando se bajaban de los autobuses que los trasladaban al avión que los regresaría a Venezuela. «Varios de ellos vienen heridos porque les dispararon, es un miserable (…) Perdieron el negocio de lo que le iban a pagar por cada migrante que tuvieran en el campo de concentración (…) Les dispararon y ellos aguantaron la pela y no nos dijeron sino hasta ahora».
Dijo que solo 7 de los 252 venezolanos que llegaron este viernes tienen delitos graves. Recordó que los venezolanos serán atendidos por personal de salud.
En un Congreso Campesino que se realiza en el Poliedro de Caracas, Nicolás Maduro dijo que los estadounidenses liberados este viernes eran «terroristas convictos y confesos, agentes de la CIA», por lo que, aseguró que se trató de un canje de «terroristas por delincuentes».
Como parte del acuerdo, cinco ciudadanos estadounidenses y cinco residentes permanentes de Estados Unidos fueron liberados y enviados al país norteamericano.
El primero en confirmar el acuerdo fue el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, quien mostró imágenes de los venezolanos abordando el avión que los trajo de regreso al país. Recordó que los detenidos son acusados de pertenecer a la organización criminal Tren de Aragua (TDA) y muchos de ellos aseguró que enfrentan múltiples cargos por asesinato, robo, violación y otros delitos graves.
«Esta operación es el resultado de meses de negociaciones con un régimen tiránico que durante mucho tiempo se había negado a liberar una de sus monedas de cambio más valiosas: sus rehenes. Sin embargo, gracias al esfuerzo incansable de muchos funcionarios tanto de Estados Unidos como de El Salvador, y sobre todo, gracias a Dios Todopoderoso, se logró. En esto, como en otros asuntos, os recuerdo: paciencia y confianza», escribió Bukele.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, también celebró la liberación de los estadounidenses y de los presos políticos venezolanos.
La Administración de Maduro, a través de un comunicado difundido por el canciller Yván Gil dijo que Venezuela pagó «un alto precio» a través de un canje con las autoridades de los Estados Unidos de los ciudadanos estadounidenses «que se encontraban a la orden de la justicia, por su comprobada participación en delitos graves contra la paz, la independencia y la seguridad de la Nación».
«El Presidente de la República, Nicolás Maduro Moros, siempre dispuesto a cuidar la vida e integridad de estos venezolanos sometidos a graves violaciones de derechos humanos, no tuvo ninguna duda de realizar este canje y rescatar así a estos migrantes venezolanos secuestrados en El Salvador por culpa de los sectores más extremistas de la derecha venezolana», dice el texto.
La administración de Maduro asegura que los órganos competentes del Sistema de Justicia han otorgado medidas alternativas a la privación de libertad a un conjunto de ciudadanos venezolanos que permanecían detenidos por su participación en la comisión de delitos comunes y contra el orden constitucional, previstos y sancionados en el ordenamiento jurídico nacional. Además, agradece al expresidente José Luís Rodríguez Zapatero por sus gestiones.


Los venezolanos fueron deportados entre el 15 de marzo y principios de abril y enviados a la cárcel de máxima seguridad de El Salvador debido a su presunta vinculación con la banda criminal Tren de Aragua. Para hacerlo sin pasar por los procedimientos de inmigración habituales, el presidente Donald Trump invocó la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798.
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Desacuerdos entre funcionarios frenaba el canje
Según el medio The New York Times, un conflicto entre dos funcionarios estadounidenses había frenado el canje de detenidos venezolanos deportados a El Salvador.
De acuerdo con el medio estadounidense, el secretario de Estado, Marco Rubio, y el enviado especial de Trump para Venezuela, Richard Grenell, trabajaban en acuerdos paralelos y contradictorios con la administración de Maduro para lograr el canje de los venezolanos, ambos implicaban conversaciones con Jorge Rodríguez como representante de la administración de Maduro.
Por un lado, Rubio gestionaba el canje de presos estadounidenses y venezolanos a cambio de los migrantes deportados. Esta negociación, avanzada por el Departamento de Estado y John McNamara, encargado de negocios de la embajada de EE. UU. en Bogotá que también supervisa asuntos venezolanos, estuvo a punto de concretarse en mayo, con planes de envío de aviones simultáneos a El Salvador y Caracas para el intercambio.
En tanto, Grenell ofrecía permitir a Chevron continuar sus operaciones petroleras en el país a cambio de los presos estadounidenses y la liberación de unos 80 presos políticos venezolanos. Grenell habría creído contar con el apoyo de Trump, aunque no tenía la aprobación presidencial final.
The New York Times señaló que la falta de comunicación y la pugna entre los funcionarios estadounidenses generaron confusión en el lado venezolano y, en última instancia, mantuvieron a los prisioneros estadounidenses y venezolanos encarcelados.
Maduro había condenado un canje
A finales del mes de abril el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ofreció a Maduro el canje de los migrantes venezolanos por los presos políticos. La propuesta fue condenada por Maduro, quien se negó argumentando que se trataba de una violación a los derechos humanos y pidió la liberación «incondicional» del grupo de deportados, pues aseguró que no han cometido delitos.
“Dé fe de vida de todos los muchachos secuestrados, diga dónde están enjuiciados, qué causas, qué delitos cometieron, permita el acceso a abogados y familiares a la visita en la prisión donde los tienen secuestrados, abandone el camino de la desaparición forzada", dijo en su programa de televisión Con Maduro+.
Un día después Bukele reiteró su propuesta y recordó que Maduro canjeó a 30 presos políticos por la liberación de Álex Saab, quien actualmente es ministro de Industrias y Producción Nacional.
«Usted mismo ha realizado este tipo de intercambios en el pasado. Incluso llegó a liberar a 30 presos políticos a cambio de uno solo: Álex Saab, uno de los más cercanos colaboradores, acusado de participar en delitos graves y crímenes contra el pueblo venezolano», escribió el mandatario salvadoreño en ese momento su cuenta de X (antes Twitter).
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