El discurso de Marco Rubio sobre la transición en Venezuela: ¿por qué no la incluye como parte de la negociación?

Aunque Rubio aseguró que la líder opositora tenía "simpatizantes" que la apoyaban en Venezuela, recalcó que otros también lo tienen

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El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aunque dijo que María Corina Machado debería estar representada en el diálogo que comenzará un sector de la oposición con el chavismo desde el 1 de agosto, aseguró que eso era una decisión de los venezolanos.

Esto, a pesar de que fue el Departamento de Estado que él encabeza el que decidió que Dinorah Figuera fuese la representación opositora para sentarse con el chavismo, como varias fuentes lo han confirmado en las últimas semanas a El Pitazo, desde que la llamaron por primera vez a Washington en febrero pasado.

Y a pesar de que Figuera pidió la inclusión de Machado y de quienes la representan, la respuesta de esa oficina es que ellos tenían su propia hoja de ruta diseñada para abordar los cambios políticos en Venezuela, según su percepción, en la que además no quieren que formen parte los que tengan aspiraciones electorales, lo que dejaría por sentado la ausencia de la líder opositora.

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Machado sí, pero no

En Manila, donde Rubio participa en la reunión de cancilleres y ministros de exteriores de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), respondió que Machado «representa un factor importante» al asegurar que tenía «simpatizantes allí y personas que la apoyan«, aunque de inmediato agregó que hay otros, sin mencionarlos directamente, que también cuentan con ese respaldo. Una inferencia es que habla del chavismo que se sentará a discutir con la oposición desde el próximo mes.

Rubio también confirma que escogieron a la Asamblea Nacional de 2015 por ser la autoridad legítima que Estados Unidos reconocía en el país, eso antes de que ocurriera la captura y extracción de Nicolás Maduro y Cilia Flores el pasado 3 de enero.

Desde el 5 de marzo de este año, la Casa Blanca ha reconocido oficialmente a Delcy Rodríguez como la presidenta de Venezuela hasta el punto que este mes, el Departamento de Estado pidió al de Justicia inmunidad para ella, después de que un juez federal en Florida le impusiera a ella y otros seis miembros del chavismo una multa de 314 millones de dólares tras una demanda civil de tres estadounidenses que fueron presos políticos en Venezuela.

«La Asamblea Nacional de 2015 es el gobierno que reconocimos, es el gobierno que habíamos reconocido hasta estos cambios cuando tenemos estas autoridades interinas», respondió Rubio a una periodista que le preguntó sobre si María Corina Machado debería estar representada en ese proceso de transición.

Aunque avanzó en lo siguiente: «Cada elemento de la sociedad venezolana necesita estar representado y obviamente María Corina Machado representa un elemento importante de eso, que tiene simpatizantes allí y personas que la apoyan y hay otros también», no habló del liderazgo de la ganadora del Nobel de la Paz 2025 ni de cómo su representación de un importante sector de la sociedad venezolana es fundamental.

Hasta voces críticas de Machado como Henrique Capriles han reconocido esta misma semana que sin ella ese diálogo está «condenado a fracasar», Rubio pasa por alto esto en su declaración sobre qué papel jugará la líder opositora en el proceso.

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La reconciliación de Rubio para Venezuela

El secretario de Estado insistió en un proceso de reconciliación en Venezuela, una transición a la que no le fijó plazos, pero dijo que no sería tan larga, pero tampoco muy corta, lo que habla de cómo se han analizado escenarios para las discusiones a comenzar en poco más de una semana, en esa hoja de ruta que anunció la AN de 2015 hace nueve días.

También abordó el papel estadounidense en el proceso que va más allá de una simple supervisión. «Estamos allí para facilitarlo no para dictarlo y ciertamente brindaremos orientación y apoyo en la dirección en que avanza, creemos que es importante que el país haga eso y hay mucho que trabajar».

El analista político, abogado y fundador del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la UCAB (CEPyG-Ucab), Benigno Alarcón, lo dijo en un tuit hace un par de días: «El anuncio de Marco Rubio cambió la naturaleza del proceso del 1 de agosto: Washington ya no acompaña la mesa de negociación sobre la transición, la encabeza — y con ello asumió parte del costo de su éxito o fracaso». Y añadió: «Washington no acompaña a los venezolanos en la mesa, es quien administra el proceso a través de interlocutores venezolanos, que es distinto».

Algo en lo que Rubio fue claro en su declaración desde Manila. Estarán involucrados en la hoja de ruta el tiempo que sea necesario para lograr su plan de transición, diseñado por el Departamento de Estado con interlocutores venezolanos que ellos mismos escogieron. De allí, que los reclamos de partidos de oposición y movimientos que acompañan a Machado no hayan cesado desde el anuncio de Figuera de esta hoja de ruta del pasado 14 de julio.

La transición que plantea Rubio

Para el secretario de Estado la transición incluye, al menos en esta declaración, tres aspectos fundamentales: la renovación del Consejo Nacional Electoral, lo que incluye dotarlo de infraestructura e invertir recursos en ese sentido, así como la seguridad para que se respete el voto y estos «se cuenten con precisión».

También aseguró que los partidos políticos venezolanos deben dejar de ser «movimientos de protesta callejera» a «fuerzas electorales», una crítica a las organizaciones que han luchado contra el chavismo en las últimas dos décadas, cuando han soportado persecución, hostigamiento, la intervención judicial de sus directivas, la entrega de sus tarjetas a aliados del chavismo y sobre todo cárcel por fijar posiciones que el régimen consideró «terroristas» en su momento.

Otro factor que incluyó en este proceso es el respeto y garantías de una prensa libre, cuando en el país aún hay más de 60 medios de comunicación digitales independientes bloqueados por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) y no muy lejos, este mismo miércoles 22 de julio, el ministro del Interior, Diosdado Cabello, atacó -con nombre y apellido- a periodistas que en las últimas semanas han mostrado cómo ha sido la respuesta a los damnificados y en especial se refirió al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (Sntp), a la que intentó desprestigiar pese a su trabajo en defensa del periodismo libre.

«Tienes que tener una prensa libre y abierta para que puedas comunicarlo», dijo sobre cómo debe ser el proceso que iniciará el sector de la oposición que encabeza Figuera con el chavismo, encabezado en este caso por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez.

Rubio llamó a tener paciencia, en la línea de que no habrá elecciones a corto plazo en el país después de más de dos décadas con el chavismo en el poder.

«Hay mucho cambio por suceder, pero lo que requeriría es paciencia, persistencia, tenemos que estar al tanto porque estas transiciones toman algún tiempo, no necesitan tomar una década o incluso cinco o siete años, pero toman más que unas pocas semanas, especialmente cuando estás tratando con algo que ha estado en su lugar durante 25 años desafortunadamente para los venezolanos», resaltó.

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