Al cumplirse hoy un mes de los dos terremotos que sacudieron a Venezuela, la líder política opositora María Corina Machado publicó un mensaje en sus redes sociales.
Apoyada de un video que recopila imágenes de las labores de rescate, ciudadanos trabajando en las zonas afectadas y conmovedores abrazos entre sobrevivientes, Machado hizo un llamado a la cohesión social y el apoyo mutuo frente a la actual crisis humanitaria.
En sus declaraciones, la Premio Nobel de la Paz enfatizó su cercanía con los afectados, a pesar de las restricciones que le impiden estar presente en las áreas del desastre.
«Venezuela está en duelo, no hay un solo instante en que no desee con toda mi alma poder abrazarnos, mirarnos a los ojos, acompañarnos como este momento merece. Aunque hoy no pueda estar físicamente, yo estoy ahí con cada uno de ustedes», expresó Machado, al extender su solidaridad a quienes continúan buscando respuestas sobre sus allegados o intentan reconstruir sus vidas tras perderlo todo.
La líder opositora hizo un espacio en su pronunciamiento para visibilizar el sufrimiento de la diáspora venezolana ante la magnitud de la catástrofe. En tal sentido se solidarizó «con los millones de venezolanos que están lejos de su casa viviendo este dolor sin poder abrazar a los suyos».
El mensaje concluyó con una exhortación a la resiliencia y el amparo comunitario. «Todos estamos enfrentando esta tragedia de una manera personal y ninguno debería atravesarla solo. Hoy es momento de sostenernos, de cuidarnos porque hay algo que ninguna tragedia puede llevarse: nuestra capacidad de abrazarnos, de acompañarnos, de levantarnos juntos. Nos tenemos y esa es la fuerza que siempre nos mantiene y nos mantendrá siempre en pie», concluyó Machado.
González Urrutia cuestiona la «orfandad institucional»
El líder opositor Edmundo González Urrutia también envió un mensaje a un mes de los terremotos y cuestionó la «orfandad institucional» que vive Venezuela.
Desde su exilio en España, el político difundió un comunicado donde enfatizó que la verdadera recuperación del país va más allá de la obra pública tradicional y requiere un cambio profundo en el aparato estatal.
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El dirigente argumentó que, si bien la naturaleza es impredecible, la gestión de la emergencia es un deber ineludible de las autoridades, afirmando que «nadie puede evitar que la tierra tiemble, pero quienes ejercen el poder sí tienen la responsabilidad de responder cuando la población necesita mayor protección y, más aún, cuando el país enfrenta una de las mayores catástrofes naturales de su historia».
«El progresivo desmantelamiento de las instituciones, la pérdida de capacidades públicas, la opacidad, la corrupción y la indiferencia frente al sufrimiento ciudadano no son consecuencias del terremoto. Ya estaban allí. La tragedia solo las hizo imposibles de ocultar. El mundo ha visto el resultado de casi tres décadas de decisiones políticas», señaló.
Aunque el Ejecutivo entregó esta semana viviendas a unas 240 familias y mantiene la promesa de adjudicar 4.000 casas para el cierre de diciembre, González Urrutia apuntó hacia las carencias del sistema actual y recalcó que los esfuerzos se quedan cortos ante las necesidades estructurales de la nación.
Al respecto, subrayó que «la reconstrucción de Venezuela no es solo levantar viviendas, reconstruir hospitales, escuelas y carreteras, exige también recuperar un Estado que proteja, responda y nunca vuelva a darle la espalda a su gente».
«Un Estado que responda por la vida, pero también por los que fallecen. Ningún proyecto de poder puede sostenerse a expensas del dolor de un pueblo. La fuerza puede administrar el poder durante un tiempo. La confianza, la legitimidad y el futuro solo pueden construirse junto a la gente. Quienes no sean capaces de comprenderlo terminarán alejándose también del país que dicen representar. La reconstrucción de Venezuela comienza por recuperar un Estado al servicio de su gente. Ese es y seguirá siendo mi compromiso».
El opositor alabó el apoyo mutuo y la resiliencia de la población civil ante la crisis, aunque advirtió firmemente que «esa solidaridad honra al país, pero ya no puede seguir utilizándose para encubrir la orfandad institucional».
El panorama actual en Venezuela es crítico. El balance oficial de las autoridades ya reporta de 5.398 fallecidos tras los terremotos del pasado 24 de junio. Además, alrededor de 23.000 damnificados permanecen distribuidos en 107 refugios provisionales a la espera de una solución habitacional.



