Pragmatismo con Venezuela mientras llega la democracia: lo que se espera de un nuevo gobierno en Brasil

Juan Francisco Contreras dice que cercanía de Bolsonaro con Trump facilitaría relaciones con Venezuela. Luis Daniel Álvarez estima que prevalecerán relaciones comerciales

Flavio Bolsonaro obtuvo ventaja en primera vuelta pero deberá medirse de nuevo con Lula. Foto: EFE

Las elecciones presidenciales en Brasil de este 4 de octubre dieron ligera ventaja a Flavio Bolsonaro frente al actual presidente, Lula Da Silva, 47,03% a 45,16%. Los resultados obligan a una segunda vuelta entre ambos candidatos el 25 de octubre, pero parece que el llamado gigante del sur se suma al viraje de América Latina a gobiernos de derecha.

Internacionalistas atribuyen el cambio político en la región al fracaso de la izquierda para atender las necesidades de los pueblos y los escándalos de corrupción, que en el caso de Brasil parecen haber mermado el apoyo popular de quien ha gobernado el país durante tres períodos. En el Congreso no le fue mejor. El Partido Liberal de Bolsonaro se alzó con la mayoría en ambas cámaras con 129 escaños en total.

En lo que serían las relaciones de un gobierno del hijo del expresidente Jair Bolsonaro con Venezuela, Luis Daniel Álvarez y Juan Francisco Contreras apuestan al mismo pragmatismo que han exhibido presidencias como la de Paraguay y Chile con reanudación progresiva de relaciones consulares sin que implique apoyo político al interinato, mientras llega un régimen electo por el voto popular a Venezuela, bajo la tutela de Estados Unidos. 

La influencia de EEUU

“En caso de ganar Flavio Bolsonaro, que pareciera que es lo que ocurrirá en la segunda vuelta, lo equiparó con De la Espriella, quien fue muy crítico de la situación venezolana durante la campaña electoral en Colombia. Llegó incluso a anunciar que él no quería nada con Venezuela, dadas las circunstancias que vive el país. Sin embargo, cuando gana las elecciones, habla de enviar un embajador y de vínculos desde el punto de vista comercial. Yo siento que eso es lo que va a pasar con Bolsonaro”, estimó el internacionalista Luis Daniel Álvarez.

El profesor universitario destaca la identificación de los gobiernos de derecha con el gobierno de Estados Unidos (el presidente Donald Trump ha expresado apoyo a la candidatura de Bolsonaro hijo), lo que facilitará el interés de acercarse a Venezuela, especialmente en materia financiera, sin dejar de exigir elecciones democráticas. 

“Lula, en cambio, se ha ganado la imagen de ser una voz política y de cierto consenso en la región. Puede conversar con gobiernos como el de México, Chile, Uruguay, con Ortega en Nicaragua, con el gobierno cubano. Es esa idea de alguien que está por encima de los conflictos. Se mostró como mediador en el conflicto entre Rusia y Ucrania. Eso le permite demostrar que puede servir de puente para distintos procesos, incluso en Venezuela”, expresó sobre una eventual reelección de Lula. 

Tras las elecciones presidenciales de 2024 en Venezuela, Lula pidió al gobierno de Nicolás Maduro publicar las actas electorales que demostraran su triunfo. Ante la radicalización del exgobernante y su entorno, optó por no confrontar. 

Durante su discurso en la 81 Asamblea General de Naciones Unidas (ONU), el mandatario brasileño dijo oponerse a la injerencia estadounidense en la región e incluso en los comicios de su país. También criticó que Trump tratara a Delcy Rodríguez como si fuera su “jefe” y llamó a dejar a Venezuela resolver su crisis a lo interno.

“Bolsonaro tiene una buena relación con Trump y eso influirá en las relaciones con Venezuela, mientras que el Brasil de Lula no forma parte del Escudo de las Américas e hizo cortocircuito con EEUU. Veo a un Bolsonaro parecido a Kast (Chile), Paraguay, Perú, República Dominicana que tratará de mantener relaciones con Venezuela, lo cual siempre es positivo para la diáspora”, agregó Contreras, presidente del Colegio de Internacionalistas de Venezuela. 

Quiebre en la región 

Tras la operación militar de EEUU que culminó con la detención de Maduro y de su esposa y diputada, Cilia Flores, el 3 de enero, el senador Bolsonaro, ya candidato presidencial, señaló que Venezuela se había convertido en uno de los ejemplos más extremos de cómo un régimen autoritario puede destruir una nación. 

“Bajo los gobiernos de Hugo Chávez y, posteriormente, del narcoterrorista Nicolás Maduro, el país enfrentó la concentración de poder, el debilitamiento de las instituciones democráticas, la persecución de la prensa, la represión de la oposición y la eliminación de la independencia del poder judicial. Maduro utilizó el territorio venezolano como una ruta estratégica para la distribución de drogas a varios países”, escribió en su cuenta de la red X.

La líder opositora y premio nobel de la paz 2025, María Corina Machado, felicitó a Bolsonaro por su ventaja en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil y afirmó que Venezuela avanzará también “muy pronto” hacia el camino de la libertad.

“En las últimas semanas ya se veía que la situación política en Brasil iba a cambiar. Estallaron casos de corrupción en el entorno de Lula y la sociedad ya está harta de esas situaciones y del abuso de autoridad del Tribunal Supremo de Brasil. Los brasileños votaron por un cambio y el mayor sorprendido fue Lula, que creyó que ganaría, pero en democracia la gente tiene la posibilidad de rectificar”, sostuvo Contreras. 

Dada la cercanía de la segunda vuelta presidencial (25 de octubre) y la debacle del Partido de los Trabajadores de Lula en el Congreso, tanto Álvarez como Contreras no dudan de que el triunfo de Bolsonaro quedará ratificado para sumar a Brasil al cambio radical de la región, junto a Colombia, Chile, Perú, Argentina y El Salvador. 

“Brasil es un país totalmente polarizado y el presidente Lula tuvo que recurrir a un gabinete de acuerdos. Uno observa personas de distinta tendencia y eso, por un lado, evidencia amplitud, pero por otro lado impide que haya una coordinación. Gente con posturas muy radicales, otros más con perspectiva religiosa, lo cual frena la posibilidad de avanzar en una misma dirección. La propuesta de Lula dejó de ser atractiva, no le dijo nada a buena parte de la sociedad brasileña que prefirió votar por Bolsonaro”, apuntó Álvarez. 

Añadió que Bolsonaro hijo tiene el reto de imprimir un sello propio en la presidencia distinto al de su padre porque los brasileños en realidad sufragaron, afirmó, por no estar conformes con la gestión de Lula. A su juicio, figuras como el presidente de Argentina, Javier Milei, y de Colombia, Abelardo de la Espriella, y ahora Flavio Bolsonaro, representan un “quiebre” con la forma de hacer política, por lo que los votantes han optado por apoyar esas opciones.