Si tienes poco tiempo, lee esto para entender por qué el nacionalsocialismo no es de izquierda

  • El nazismo fue una ideología de extrema derecha, según documentan museos del Holocausto, enciclopedias especializadas y la historiografía académica, pese a compartir rasgos totalitarios con el comunismo
  • El término “nacional socialismo” fue una estrategia política, no una definición ideológica: el componente “socialista” fue superficial y perdió peso dentro del partido desde 1926
  • Afirmar que el nazismo era de izquierda distorsiona la historia, relativiza los crímenes del Holocausto y puede beneficiar narrativas actuales de la extrema derecha y del neonazismo

Hoy día se repite en redes sociales y columnas de opinión que “los nazis eran de izquierda” porque su partido se llamaba “nacional socialista”. Sin embargo, los principales centros de memoria del Holocausto, manuales de ciencia política y la investigación histórica coinciden en que el nazismo fue una ideología fascista, racista y de extrema derecha. 

Aunque el nazismo comparte con el comunismo un rasgo clave, el totalitarismo, afirmar que se trataba de un movimiento de izquierda pretende evadir o limpiar la imagen de la extrema derecha actual, la cual es encabezada por presidentes como Donald Trump, Jair Bolsonaro y Javier Milei, además del primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, Santiago Abascal, líder del partido español Vox y la presidenta del Consejo de Ministros de Italia, Giorgia Meloni, que conforman una alianza internacional.

Aunque esta afirmación no llegó a nuestro chatbot de verificación de información, La Tía del WhatsApp, que también se encuentra en Telegram, el equipo de Cocuyo Chequea decidió explicar qué dicen las fuentes especializadas y por qué es desinformación decir que el nazismo perteneció a la izquierda.

Este chequeo es el resultado del apego riguroso a nuestra metodología de verificación, tras el análisis y contraste con las evidencias disponibles y no representa opiniones o juicios de valor, tal como lo establecemos en nuestra Política de Neutralidad y Apartidismo, en la que advertimos las limitaciones al ejercicio del periodismo en Venezuela. 

El nuevo defensor de esta creencia: Axel Kaiser

El doctor en filosofía, abogado, escritor y conferencista chileno-alemán, Axel Kaiser, ha promulgado esta creencia recientemente a través de artículos difundidos en la Fundación Para el Progreso (FPP), el laboratorio de ideas (think tank) chileno dirigido por él mismo.

Axel, quien es hermano del excandidato presidencial Johannes Kaiser, quien disputó la llamada “primaria germánica” de la derecha con Evelyn Matthei y José Antonio Kast, publicó el 5 de julio de 2025 un artículo en el diario chileno El Mercurio, en el que retoma la narrativa de economistas como Friedrich von Hayek y Ludwig von Mises (de quienes hablamos más adelante), para sostener que nazismo y comunismo comparten raíces ideológicas, sugiriendo una identidad histórica o similitud profunda entre ambas.

Anteriormente, el 22 de abril de 2025, promocionó en el perfil de Facebook de la FPP una conferencia llamada “El nazismo es socialismo”, lo que sería una charla como parte del curso «Totalitarismo: pasado, presente, ¿y futuro?»; publicación que acumuló más de 2 mil me gusta, más de mil comentario y fue compartido más de 300 veces, comprobando la difusión en redes sociales de esta creencia.

Asimismo, su opinión ha tenido cabida este año en medios digitales como Ciper Chile (Centro de Investigación Periodística) que se define como un medio independiente, sin sesgo político explícito, y en Le Monde Diplomatique, edición chilena, cuya línea editorial suele ser de izquierda y progresista.

Sobre El Mercurio y La Fundación Para el Progreso (FPP)

Es importante acotar que, El Mercurio, un medio tradicional chileno con una política editorial de apoyo a la derecha conservadora, como otros medios chilenos, recibió financiamiento y directrices editoriales del gobierno estadounidense de Richard Nixon para desestabilizar al gobierno de Salvador Allende, apoyando el golpe militar de Augusto Pinochet. Además, apoyó el rechazo a una nueva Constitución impulsada durante el gobierno de Gabriel Boric.

El Mercurio ha difundido polémicas ideas de ultra-derecha de Kaiser que atentan contra derechos fundamentales como la educación, como es el caso de la columna titulada “¡La educación no es un derecho!”, publicada en el año 2013, donde argumenta que la educación debe ser considerada un bien económico y no un derecho social, criticando la idea de que el Estado garantice derechos sociales.

Respecto a la FPP, la cual fue fundada en el año 2012 por el empresario Nicolás Ibañez, conocido defensor de la dictadura de Augusto Pinochet, es dirigida por Axel Kaiser, y tiene oficinas en varias ciudades de Chile.

Esta fundación, estrechamente vinculada a las ideas que promueve Kaiser, promueve debates, cursos, y publicaciones en temas políticos, sociales y culturales desde lo que asegura es “una perspectiva liberal clásica”, según la propia descripción de la página.

En estudios sobre la derecha chilena, organizaciones como las Fundaciones Sociedad Abierta (OSF, por sus siglas en inglés), detallan cómo estas organizaciones conocidas como think tanks reconfiguran el discurso público, a través de su vínculo con ciertos sectores empresariales y el poder político.

Aunque la propia FPP publica informes de transparencia y auditorías, como parte de su estructura institucional, no es un organismo fiscalizado por entidades independientes internacionales como los principales centros académicos o agencias de transparencia pública, ya que sus informes se dirigen a sus seguidores, donantes y académicos.

Es por ello que, en análisis de think tanks (como los que realiza el Global Think Tank Index), se ubican a organizaciones de este tipo como centros de opinión y debate ideológico, y no como centros de investigación académica con rigor científico, como se considera la propia FPP.

De los difusores pioneros: Emmanuel Rincón

Por otra parte, el abogado y escritor venezolano, Emmanuel Rincón, fue uno de los principales difusores de esta falsedad desde el año 2020. En el medio Panam Post, publicó el 1 de abril de ese año una columna de opinión titulada “¿Por qué Hitler se consideraba el auténtico socialista y hoy lo tildan de extrema derecha?”, en el que afirma:

(…) aunque pueda sonar descabellado, Hitler consideraba que él representaba el auténtico socialismo, y que los marxistas eran representantes del más vil capitalismo internacional dominado por los judíos; es decir, para Hitler, el marxismo era capitalista, y ni qué decir de la socialdemocracia.”

Asimismo, en otro artículo llamado “Paren la farsa, nazismo y fascismo son hermanos de extrema izquierda”, también publicado en Panam Post el 15 de mayo de 2020, replica exactamente la misma información en más de medio artículo, agregando intertítulos, y cambiando al final una explicación bases teóricas y la economía del fascismo, citando a Karl Marx. 

Panam Post, parte de red de medios desinformantes de derecha

En el índice Media Bias Fact Check, que analiza la calidad de reportería, las fuentes usadas, la inclinación o sesgo de los medios, Panam Post aparece con un altísimo sesgo a la derecha, con una credibilidad media y una calidad de reportería mixta.

Además, el portal ha publicado contenido que ha sido verificado por múltiples verificadores, y el mismo se ha defendido calificando al fact-checking o verificación como censura o impulsando la teoría de conspiración sobre planes maquiavélicos del húngaro George Soros y su fundación.

Por ejemplo, durante la pandemia del coronavirus de 2020, Colombiacheck verificó una serie de frases falsas y manipuladas sobre el director de la Organización Mundial de Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, mientras que un informe especial de Disinfo.EU, una unidad especializada en el estudio de la desinformación en la Unión Europea, encontró que Panam Post mencionó 104 veces al portal Tierra Pura, un importante nodo de desinformación de salud y política en español, conectado con el ecosistema de The Epoch Times, una serie de medios de comunicación de propaganda en contra de China, permeando luego en la política de Estados Unidos mediante el apoyo a Donald Trump y haciendo millones de dólares en el camino, como reportó NBC News. Así mismo, el sitio especializado estadounidense, Snopes, encontró que Panam Post replicó una falsa narrativa sobre ocultamiento de casos de COVID en China.

En 2021 los colegas verificadores venezolanos de EsPaja también verificaron una engañosa relación entre un audio de Freddy Guevara y la supuesta intención de detener el juicio de Nicolás Maduro en la Corte Penal Internacional, que no probaba lo que decía el titular. Lo mismo en Colombia con una decisión de la Corte Constitucional que no prohibía o eliminaba el aborto en ese país.

Además, el Consorcio Latinoamericano de Investigación Periodística (CLIP) encontró que Panam Post replicó desinformación usada por el expresidente brasileño Jair Bolsonaro, otra sobre intervención rusa en la elección de Gustavo Petro como presidente y sobre curules de paz creadas a partir del Acuerdo de Paz con la guerrilla de las FARC. En todos los casos, han sido parte de contenidos publicados por varios otros portales conocidos por desinformar.

También han sido verificados, al menos dos veces, por Ecuador Chequea, por distribuir desinformación y contenido engañoso sobre ese país y sobre Venezuela (1 y 2)

¿En qué se basa Rincón? Revisemos las evidencias

La opinión de Rincón no se limitó a esas publicaciones casi idénticas. Rincón ha propiciado esta creencia a través de la red social X en distintos momentos, basándose erróneamente en figuras claves del nazismo:

  • En octubre de 2022 posteó que “el nazismo (nacional SOCIALISMO) es de izquierda, el propio Hitler en su libro Mein Kampf [Mi lucha] escribió que su movimiento apuntaba a los jóvenes de la extrema izquierda, todo lo demás es tergiversación de la historia.”, asegurando que ha leído esta obra en “al menos en 4 ocasiones y estudié los gobiernos de Mussolini y Hitler.”

No obstante, este manifiesto político de Hitler, tomada como “la biblia del nacional socialismo”, como afirma la editorial Britannica, desarrolla sus ideas sobre el racismo, el antisemitismo, el nacionalismo y su visión totalitaria del Estado. Britannica aclara que, en su primer volumen, Hitler “declara la necesidad de que los alemanes busquen un espacio vital (Lebensraum) en el Este a expensas de los eslavos y los odiados marxistas de Rusia”.

  • En diciembre de 2022 publicó un video, en el que afirma que “Hitler fue un socialista radical, decir lo contrario es faltar a la verdad”; explicando que el socialismo se desliga del nazismo argumentando que Hitler perseguía a los pobres y a los comunistas (acciones ciertas), pero que era por “visiones encontradas del socialismo”, entre los bolcheviques, Hitler y Musolini.

Asimismo, agrega que “Karl Marx era una simple herramienta del judaísmo internacional capitalista, por lo que él consideraba que su movimiento debía atraer a todos los simpatizantes de la extrema izquierda, los cuales eran su público objetivo”, citando nuevamente a la obra Mi lucha.

Sin embargo, en la obra académica Comunismo y anticomunismo de la Universidad de Cambridge, historiadores señalan que el anticomunismo fue un rasgo central de la ideología nazi y su ascenso, no un intento por atraer a simpatizantes marxistas. 

  • En mayo de 2023 promocionó su libro llamado La reinvención ideológica de América Latina, en el que explica como los términos fascismo y nazismo, “fueron siendo adulterados con el tiempo y como la izquierda reescribió la historia”; en el cual se basa para siguientes posts.

¿Malinterpretan a Goebbels? Hasta Petro lo discutió

En enero de 2023 Panam Post publicó otro artículo de opinión, firmado por “FEE”, llamado Las palabras de Goebbels demuestran que amaba el socialismo y lo veía como «el futuro”, en el que se defiende que “Los socialistas seguirán argumentando que el nazismo no era «verdadero» socialismo, pero el propagandista nazi despreciaba el capitalismo y hablaba como Karl Marx”.

Esta misma opinión fue difundida por Rincón en un post de X. Antecediendo la información con un dato de que, en “1924 el NYT publicó un artículo, hablaba del Partido Nacional Socialista del cual Hitler es líder y dice que Lenin y Hitler son comparables”. Para cerrar el post con “Lo escribe Goebbels (jefe de propaganda) quién aseguró que la diferencia entre comunismo y nazismo es muy leve.”

Si bien Joseph Goebbels, líder de la propaganda nazi, en un discurso del 27 de noviembre de 1925, mencionó que “Lenin es el hombre más grande, sólo superado por Hitler, y la diferencia entre el comunismo y la fe hitleriana es muy leve”, según una publicación del The New York Times del día siguiente, no afirma que el comunismo es igual al nazismo, sino que referencia el fanatismo e incidencia de estos líderes, como sucedió con el dictador español, Franco, quien tuvo cercanía con los dictadores izquierdistas Fidel Castro y Salvador Allende.

Además, la Enciclopedia del Holocausto, producida por el Museo de Estados Unidos en Memoria del Holocausto, aclara que la propaganda nazi dirigida a la población alemana y a quienes apoyaban la causa, “enfatizó los temas que relacionaban al comunismo soviético con el judaísmo europeo, y presentó a Alemania como defensora de la cultura “occidental” contra la amenaza “judeo-bolchevique”, pintando una imagen apocalíptica de lo que ocurriría si los soviéticos ganaban la guerra”; es decir, la propaganda impulsada por Goebbels era anticomunista. 

Esta polémica se volvió a desencadenar este diciembre de 2025, cuando Axel Kaiser, expuso en X que “Hitler dijo que su partido estaba compuesto en el origen «por 90% gente de izquierda». Y Goebbels dice que su partido es un partido socialista que busca destruir el orden burgués y el capitalismo.

Ante ello, Gustavo Petro, presidente izquierdista de Colombia, respondió: “si los Nazis eran socialistas ¿por qué asesinaron a todos los socialistas alemanes? comunicación goebbelsiana es lo que emite el señor Axel” (sic). 

La verdadera confusión: el término “nacional-socialismo”

El artículo del Centro Mundial de Conmemoración del Holocausto, Yad Vashem, explica que el Partido Nacional-Socialista Obrero Alemán (NSDAP) originado en Bohemia (Imperio Austrohúngaro), rebautizado en 1918 como Partido Nacional-Socialista de los Trabajadores Alemanes, tiene su origen ideológico en Rudolf Jung, quien publicó en 1919 el texto Nacional Socialismo, el cual influyó directamente en el partido nazi alemán, fundado ese mismo año en Múnich.

Con la incorporación de Hitler al Partido de los Trabajadores Alemanes en septiembre de 1919, el partido adoptó en febrero de 1920 el nombre Partido Nacional-Socialista de los Trabajadores Alemanes, tomando tanto el nombre como elementos del programa del partido de los Sudetes.

Por tanto, el concepto de nacional-socialismo surgió con el objetivo de unir dos ideologías enfrentadas (el nacionalismo y el socialismo), para ofrecer un supuesto tercer camino distinto del capitalismo y del comunismo. Esta ambición de atraer simultáneamente a distintos sectores sociales, especialmente a las masas trabajadoras, quedó plasmada en la plataforma de 25 puntos presentada por Hitler en 1920: una mezcla de demandas pseudo socialistas y anticapitalistas, junto con principios abiertamente racistas, antisemitas, nacionalistas y expansionistas.

Sin embargo, el documento de Yad Vashem detalla que el componente “socialista” del programa fue principalmente superficial y se utilizó como recurso para atraer a trabajadores y a la clase media baja descontenta

Desde 1926, tras la derrota interna del ala izquierdista liderada por los hermanos Strasser, el programa dejó de tener un papel real dentro del partido, y ese supuesto “socialismo” nunca impidió que Hitler buscara activamente el apoyo de importantes empresarios, ni que estos respaldaran al nazismo antes y después de 1933, lo que evidencia la clara transformación del movimiento hacia un proyecto esencialmente nacionalista, racista y autoritario, más que socialista en cualquier sentido doctrinario.

Por ello, la plataforma de investigación estadounidense Ebsco aclara que “el nazismo, o nacionalsocialismo, es una ideología totalitaria de extrema derecha que surgió en Alemania después de la Primera Guerra Mundial, desarrollada principalmente por Adolf Hitler y el Partido Nazi. Esta ideología combina elementos del fascismo con etnonacionalismo extremo, incluido el racismo virulento y el antisemitismo, y defiende la creencia en una raza «aria» superior. Rechazando tanto la democracia liberal como el socialismo (…)”. 

Lo que sí comparten el comunismo y el nazismo: el totalitarismo

Cabe destacar que, tanto Rincón y Kaiser, como quienes defienden esta opinión, se basan en autores libertarios como el economista Ludwig von Mises, en cuya obra central, escrita en plena II Guerra Mundial, analiza el nazismo, el fascismo y el socialismo como variantes de estatismo y “Estado omnipotente”.

También citan al economista Friedrich Hayek, en cuya obra El camino a la servidumbre, expone la idea marxista de que el fascismo/nazismo son reacción del capitalismo y sostiene que fascismo, nazismo y socialismo de Estado comparten raíces en la planificación central y el poder del Estado sobre el individuo, lo cual comprueban historiadores que citaremos en esta sección. 

Sin embargo, estos autores que asemejan la raíz totalitarista entre el comunismo y el nazismo, ideologías con objetivos muy distintos, no afirman en sus obras que el nazismo es de izquierda. Por ello, es importante definir su punto común. 

El totalitarismo es una forma de gobierno que no permite las libertades individuales, pretendiendo someter todos los aspectos de la vida individual a la única autoridad del estado. Britannica explica que el dictador italiano Benito Mussolini acuñó este término “a principios de la década de 1920 para caracterizar lo nuevo fascista estado de Italia, que describió además como “todos dentro del estado, ninguno fuera del estado, ninguno contra el estado” Al comienzo de Segunda Guerra Mundial, totalitario se había convertido en sinónimo de un gobierno de partido único absoluto y opresivo”. 

Tomando en cuenta su definición, el comunismo y el nazismo comparten rasgos totalitarios por pretender instaurar un partido único, hacer culto al líder, controlar casi total de la vida social, aplicar la censura y represión, y tener una única ideología oficial que pretende explicarlo todo.

No obstante, que el nazismo y el comunismo sean totalitarios no los hace iguales en términos ideológicos, ya que, el nazismo es racista, nacionalista y antimarxista, y el comunismo se articula en torno a la lucha de clases, busca (al menos en teoría) una sociedad sin clases, identificada con la izquierda.

¿Por qué importa aclarar esto?

El Departamento de Historia de la Universidad Occidental de Canadá, explica que estas afirmaciones que vinculan al nazismo con la izquierda, las cuales se han difundido en internet durante años, “menosprecian clara o implícitamente a los partidos socialdemócratas actuales y a sus líderes comparándolos con los nazis”. 

Esto, puede relativizar la responsabilidad histórica de la extrema derecha en el Holocausto y otros crímenes de lesa humanidad, así como dificultar el trabajo de memoria y educación sobre el nazismo, al sembrar confusión deliberadamente.

Además, estas narrativas pueden ser aprovechadas por grupos neonazis o supremacistas que se reconocen a sí mismos como extrema derecha, aunque algunos opinadores digan lo contrario.

Por tanto, si te topas en con este tipo de opiniones que pretenden cambiar el sentido de la historia en pro de alguna ideología, en Cocuyo Chequea te invitamos a indagar al respecto:

  • Pregúntate quién lo dice ¿es un historiador, centro de estudios sobre el Holocausto o influencer/columnista?
  • Buscae en fuentes especializadas: como la Enciclopedia del Holocausto, en Museos y centros de memoria (Yad Vashem, Museo del Holocausto de Argentina, entre otros), o en manuales de ciencia política e historia.
  • Analiza el argumento, ya que este puede mezclar elementos reales con conclusiones engañosas, o si selecciona solo partes de la historia (como el nombre del partido) ignorando el resto, tal como los opinadores de esta creencia.

Conclusión

Tras revisar fuentes académicas, archivos de memoria sobre el Holocausto y manuales de ciencia política con nuestra metodología de verificación, este artículo demuestra que es desinformación afirmar que el nazismo fue de izquierda solo porque el partido se llamaba “nacionalsocialista”. 

El consenso especializado ubica al nazismo como una ideología totalitaria de extrema derecha, basada en el racismo biológico, el antisemitismo, el ultranacionalismo y un antimarxismo frontal, muy lejos de los principios del socialismo de izquierda.

Aunque es cierto que nazismo y comunismo comparten rasgos totalitarios (partido único, culto al líder, control casi total de la vida social, represión y censura); sin embargo, al compartir este modo de dominación no los convierte en ideologías equivalentes. 

Las publicaciones que presentan al nazismo como “socialismo” o como fenómeno de izquierda no solo distorsiona la historia, sino que relativiza la responsabilidad de la extrema derecha en el Holocausto y otros crímenes masivos, y dificulta las tareas de memoria, educación y prevención frente al antisemitismo y al neonazismo actuales.

Por eso, si encuentras mensajes que aseguran que “los nazis eran de izquierda” o que “el nazismo fue el verdadero socialismo”, en Cocuyo Chequea te invitamos a contrastarlos siempre con fuentes especializadas, o contactarnos a nuestro chatbot de verificación, la Tía del WhatsApp, que también puedes encontrar en Telegram.