El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este martes nuevas sanciones contra 10 individuos y entidades vinculados al presunto tráfico de armas convencionales entre Irán y Venezuela. La medida busca interrumpir el suministro de drones y componentes para misiles balísticos que Teherán proporciona a Caracas, según un comunicado de la oficina de Washinfton.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac) del Tesoro bloqueó los activos de estos objetivos en territorio estadounidense y prohibió transacciones con ellos por parte de personas o entidades bajo jurisdicción de EE.UU.
Las sanciones se basan en órdenes ejecutivas que penalizan la «proliferación de armas de destrucción masiva y las actividades armamentísticas convencionales de Irán», destaca el comunicado.
Entre los sancionados destacan la empresa venezolana Empresa Aeronáutica Nacional SA (Eansa) y su presidente, José Jesús Urdaneta González. Autoridades estadounidenses acusan a Eansa de ensamblar y mantener drones de combate de la serie Mohajer, fabricados por la iraní Qods Aviation Industries, y vendidos a Venezuela por millones de dólares. Estos aparatos incluyen capacidades de vigilancia, reconocimiento y ataque con bombas guiadas.
Más sancionados
Otras designaciones afectan a redes iraníes dedicadas a la adquisición de químicos para la producción de propelentes sólidos en misiles balísticos. Figuran Mostafa Rostami Sani, Reza Zarepour Taraghi y la compañía Pardisan Rezvan Shargh, vinculados a Parchin Chemical Industries.
Además, el conglomerado Rayan Fan Group enfrenta restricciones por su conexión con programas de drones del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica.
“El Tesoro hace responsable a Irán y Venezuela por su proliferación agresiva e imprudente de armas letales en todo el mundo”, declaró el subsecretario del Tesoro para Terrorismo e Inteligencia Financiera, John K. Hurley.
“Seguiremos actuando con rapidez para privar a quienes habilitan el complejo militar-industrial iraní del acceso al sistema financiero estadounidense”, añade.
La acción refuerza medidas previas adoptadas en octubre y noviembre de 2025, tras la reimposición de sanciones de la ONU contra Irán. Washington considera que el flujo de armas iraníes a Venezuela amenaza sus intereses en el hemisferio occidental y contribuye a la desestabilización regional.
Hasta el momento, ni los gobiernos de Irán ni de Venezuela emitieron respuesta oficial a las sanciones.
Con información de EFE

