La estructura, que durante años fue un referente urbano del este del litoral central, resultó fracturada tras los terremotos del 24 de junio. Ahora, los vecinos temen no solo por su eventual colapso, sino por los efectos que pueda generar el método escogido para demolerla

Por: Nadeska Noriega 

Durante años, la residencia Costabella fue una edificación imposible de ignorar. Imponente y visible desde distintos puntos de Caraballeda, La Guaira, el edificio ubicado en la entrada de la urbanización Palmar Este se convirtió con el tiempo en un referente urbano del litoral central.

Después del doble terremoto del 24 de junio de 2026, Costabella quedó fracturado, pero de pie. Su imagen terminó convirtiéndose, para muchos varguenses, en una representación del propio sentir local: una estructura rota que, pese a los daños, sigue erguida.

Pero esa imagen generó también preocupación. La inclinación que presenta la estructura mantiene en alerta a quienes viven y transitan por sus alrededores, ante el temor de que un eventual colapso ocasione más daño en la zona, donde aún permanecen vecinos.

Ahora, a esta preocupación se suma otra: cómo será demolido el edificio, en un momento en que la implosión parece ser la única vía. 

“Hablamos de una edificación grande. Son 95 apartamentos distribuidos en 12 pisos, cuya huella urbana está dentro de las principales vías de la urbanización Palmar Este. A diferencia de los otros edificios implosionados, este está rodeado de un ecosistema que se está levantando, siendo más grande e imponente que los otros que han sido implosionados", explica el vecino de Palmar Este, Carlos García, mientras observa la edificación desde la avenida José María España. 

Lo dicho por García coincide con la visión de los integrantes del consejo comunal del sector.

“Nos preocupa que en la avenida Cannes está la entrada principal del Costabella y allí hay viviendas ocupadas, como también en la avenida Casablanca y el Boulevard Montecarlo, que son los límites perimetrales de esta edificación", argumenta la geóloga Mariela Gómez, vocera del consejo comunal de Palmar Este.

Gómez agrega otras inquietudes sobre la demolición. “También está el tema de la cercanía de esta residencia con el puente de la avenida La Costanera, el puente sobre el río San Julián, que es, en medio de este proceso de reordenamiento post terremoto, la vía de movilidad natural, por el cierre del otro estribo", dijo.

La residente explicó a El Pitazo que integrantes del consejo comunal acudieron a otras dos implosiones en edificios de Tanaguarena, con la intención de pedir una reunión con las autoridades del Ministerio de Interior, Justicia y Paz. “La información que nos han suministrado no ha respondido a todas las dudas que tenemos como vecinos acerca de si la implosión podría generar más daños a las viviendas cercanas, al puente e incluso a las avenidas principales que nos comunican con el sector Caribe o hacia el sector Los Corales", advirtió la entrevistada.

Por lo pronto, propietarios de residencias Costabella han recibido notificaciones sobre la implosión de la estructura, posiblemente entre el 18 y 23 de septiembre. 

El Pitazo pudo conocer que dentro de la estructura se ejecutan actualmente demoliciones menores y trabajos de evaluación como parte de los cálculos necesarios para determinar cómo intervenir la estructura. También se estudia la cantidad y ubicación de explosivos que facilitarán el colapso de la edificación, procurando que esta caiga sobre su propia huella urbana.

“Para los vecinos de Palmar Este sería imprescindible tener una reunión con los técnicos encargados de la implosión para que nos aclaren las dudas y también discutir otras alternativas de demolición que hemos buscado a través de especialistas, tanto del Colegio de Ingenieros de Venezuela como de Funvisis". reiteró Gómez. 

Otra propuesta vecinal

Ante la incertidumbre, los vecinos de Palmar Este, a través del consejo comunal, decidieron reunir a especialistas de la propia comunidad en las áreas de ingeniería y geología. También buscaron asesoría en el Colegio de Ingenieros y la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) para evaluar alternativas al procedimiento que, según conocieron, estaría siendo considerado por los equipos encargados de la demolición.

De ese trabajo surgió un documento denominado “Plan Técnico de Demolición Controlada y Desmantelamiento de las Residencias Costabella", en el que los especialistas plantean un método distinto a la implosión.

La propuesta consiste en un desmantelamiento mecánico descendente, mediante el retiro progresivo de la estructura piso por piso. Según los especialistas consultados por los vecinos, este procedimiento puede reducir los riesgos asociados a una caída súbita de la edificación y evitaría establecer una amplia zona de impacto alrededor del inmueble.

La principal preocupación de la comunidad es precisamente el entorno inmediato de Costabella, por lo que los vecinos consideran que una demolición por etapas permitirá controlar mejor los efectos sobre las construcciones cercanas y disminuir las vibraciones generadas por el proceso.

La alternativa, sin embargo, no es la que actualmente evalúan los especialistas de la Dirección de Armas y Explosivos (DAEX), quienes han estado al frente de anteriores implosiones en Tanaguarena y Playa Grande, de acuerdo con la información recabada por El Pitazo.

Una estructura que se desplaza

El Pitazo conoció que ingenieros vinculados a la Comisión Presidencial para la Evaluación de Habitabilidad de Infraestructura realizaron las dos últimas semanas mediciones en residencias Costabella con equipos Tromino, los dispositivos utilizados para registrar vibraciones ambientales y estudiar el comportamiento dinámico de las edificaciones después de un evento sísmico.

De acuerdo con la información obtenida, las mediciones realizadas en residencias Costabella han podido determinar que la estructura continúa presentando movimiento y que mantiene una inclinación. “Estos resultados forman parte de los análisis que sustentan la necesidad de intervenir la edificación ante el riesgo que representa su condición actual", comentaron especialistas que participan en el proceso y que solicitaron la reserva de su nombre.

El mismo especialista aclaró, que la estructura no enfrenta “una caída inminente, pero el proceso que sugieren los vecinos requiere de más tiempo y más dinero, por lo cual lo veo poco viable". 

En estos momentos, los integrantes del DAEX deben enfrentar otros obstáculos: la estructura de concreto armado representa un desafío adicional para su demolición controlada. El procedimiento requiere determinar con precisión cómo responderá el edificio ante las cargas y fuerzas aplicadas para conseguir que la estructura se desplome dentro de un área previamente definida. “Y es justamente en lo que estamos trabajando", asegura la fuente.

La implosión de residencias Costabella significa para muchos el cierre de un ciclo. otra víctima del doble terremoto que se lleva consigo parte de la memoria urbana de Caraballeda.