El avance de la hoja de ruta para una transición democrática en Venezuela de la herramienta de seguimiento Installing Democracy registra un avance del 9 % de las 60 variables que toma en cuenta esta iniciativa desarrollada en Umbral.watch.
Del 7 % que se tenía a inicios de septiembre pasado, ahora se alcanzaron dos puntos porcentuales más, según la evaluación a la que hasta el momento se han sumado 30 expertos para seguir cómo el país puede caminar hacia una transición.
«La nueva versión amplía las posibilidades de seguimiento del proceso con tres cronogramas diferenciados y cuenta ya con 30 expertos evaluadores. Además de medir el avance general de la hoja de ruta de 18 meses, permite examinar qué se ha conseguido respecto a dos plazos intermedios: las elecciones legislativas de Estados Unidos, previstas para el 3 de noviembre, y el fin previsto de la mesa de negociación», destacaron este 13 de octubre en una nota de prensa.
Desbloqueo parcial de medios
Después del desbloqueo parcial de medios de comunicación digitales como parte de los acuerdos de la mesa de negociación el pasado septiembre, en este campo dijeron que la «libertad» es el que ha registrado mayores avances con 43 %, aunque hicieron la salvedad de que «otras condiciones esenciales para la competencia democrática presentan progresos mucho más limitados».
Por ejemplo, el componente de elecciones registra un 0% de avance. La lucha contra la corrupción alcanza apenas el 2%, y el desmontaje de grupos armados irregulares, el 9%. La mesa de diálogo, instalada por la AN de 2015 y el chavismo en agosto pasado, se ha centrado en los últimos dos meses en la renovación del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), un proceso en el que solo se ha avanzado hasta la recepción de credenciales de 127 personas que aspiran integrar el comité de postulaciones judiciales por la sociedad civil, pese a que solo se escogerán 12 de ellas.
«Los avances en materia de libertad pueden representar una apertura relevante, pero no equivalen por sí solos a la recuperación de una democracia competitiva. Para que la transición avance de manera sustantiva, deben producirse también cambios verificables en las condiciones electorales, la rendición de cuentas y el control de las estructuras armadas irregulares», mencionaron sobre como no basta con avance significativo en un área mientras en otros el porcentaje es casi nulo.

Una transición no es lineal
Aclaran que una transición hacia la democracia no es lineal, lo cual se da con avances en unas áreas, estancamiento o retroceso en otras.
«La instalación de la democracia no es un proceso lineal. Puede haber avances en algunos ámbitos y estancamientos en otros; también pueden producirse retrocesos, bloqueos o aperturas que no llegan a consolidarse. Por ello, la hoja de ruta de 18 meses debe entenderse como un instrumento para organizar y evaluar acciones, no como una garantía de que la democracia estará plenamente instalada al finalizar ese período», añaden.
Las mediciones que toman en cuenta son el plazo de 18 meses que consta de 60 variables a tomar en cuenta en ese lapso sobre cómo avanza el proceso de transición; las elecciones de medio término en Estados Unidos, previstas para noviembre de este año; y el horizonte del fin de la mesa de negociación.
«Esta nueva estructura convierte Installing Democracy en una herramienta más precisa para seguir el proceso político: permite identificar no solo qué condiciones democráticas se han alcanzado, sino también qué tareas siguen pendientes y cuáles deberían avanzar antes de los próximos hitos», destacan.
Mesa de diálogo vuelve este 14 de octubre
Está previsto que este miércoles, 14 de octubre, se instale el tercer ciclo de conversaciones de la mesa de diálogo tras el anuncio del jefe de la diplomacia estadounidense Marco Rubio y la presidenta de la AN de 2015, Dinorah Figuera, quienes se reunieron el viernes 10 de octubre en Washington.
En una hoja informativa del Departamento de Estado se dijo que aún no se hablará en esta ronda sobre la elección de rectores para el Consejo Nacional Electoral (CNE). Los temas a tratar serán la continuación del proceso del TSJ y la escogencia de sus 32 magistados, así como los derechos y garantías políticas.
El propio Rubio aseguró que en Venezuela no bastaba con elecciones sino que era necesario la reconstrucción de las instituciones para garantizar una «democracia duradera».



