Caracas.- El empresario camaronero José Enrique Rincón, dueño del Grupo Lamar, inició la semana pasada una huelga de hambre desde su celda de reclusión en El Rodeo I para exigir su libertad y justicia, según informaron fuentes ligadas a su familia.
Los informantes aseguraron que Rincón, de 62 años, ha perdido peso en los últimos días y su salud se deteriora desde que fue detenido el 14 de junio de este 2026 en Maracaibo, cuando decidió regresar al país para enfrentar una investigación abierta por las autoridades venezolanas desde 2024 por una presunta conspiración.
La hermana del empresario zuliano, Mariana Rincón, denunció este lunes 7 de septiembre que el camaronero permanece aislado y bajo estrictas medidas de seguridad en el centro penitenciario. “Él está aislado, no tiene a nadie en la celda, sólo una letrina y lo sacan al patio de lunes a jueves solo 20 minutos", dijo a los medios durante una protesta de familiares de presos políticos en la Defensoría del Pueblo en Caracas.
Las visitas las tiene permitida una vez a la semana por 20 minutos, dijo Rincón. “Lo veo por un vidrio, 20 minutos, solo los viernes. Me ha manifestado sentirse mal, no le han llegado las medicinas, según lo que él me dice sólo le dan la pastilla de la tensión", agregó.
Destacó que su hermano es un paciente bariátrico, fue operado del corazón, presenta un enfisema pulmonar y sufre de la tensión.
La detención
Rincón fue vinculado con un complot denominado “Operación No a la Navidad". El ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, lo señaló el 23 de noviembre de 2024 de orquestar un plan que buscaba desestabilizar al país para impedir la juramentación de Nicolás Maduro.
En esa narrativa también fueron incluidos sus hijos Juan Diego y José Enrique Rincón Sabatino, y dirigentes opositores como Rafael Ramírez, ex alcalde de Maracaibo, y los hermanos Juan Pablo y Tomás Guanipa, además de líderes como María Corina Machado e incluso paramilitares colombianos, jueces y fiscales.
El Tribunal Tercero de Control contra Terrorismo ordenó en junio la privartiva de libertad contra Rincón luego de ser imputado por los delitos de conspiración, traición a la patria, financiamiento del terrorismo, asociación para delinquir y retraso u omisión de funciones.
El miércoles 9 de septiembre, está prevista que se celebre la audiencia preliminar en su caso, según fuentes de la defensa.
Controlar el Grupo Lamar
Según Mariana Rincón, su hermano es inocente de los cargos que les imputa y el delito de narcotráfico por el que lo vinculó en rueda de prensa el ministro Cabello no aparece en el expediente.
“Cualquiera puede dar fe de mi hermano. Nunca hemos estado implicados en delito o todo lo que dicen. En el expediente no hay nada de narcotráfico", aseguró Rincón, quien cree que el enjuiciamiento del empresario buscaba la expropiación del Grupo Lamar, principal productor y exportador de camarón en Venezuela.
“Yo creo que querían apoderarse de las empresas porque son bastantes significativas en Zulia, y se apoderaron no solo de la empresa camaronera, sino de vehículos, de apartamentos, de carros, de todo. (…) Somos una empresa familiar, somos tres hermanos, todos mis sobrinos trabajan allí", remarcó.
Rincón levantó durante 38 años un emporio que llegó a dominar el 70% de la producción nacional de camarones, exportando miles de toneladas a Europa y controlando más de 60 negocios, desde plantas de alimentos hasta restaurantes. Su casa pasó a ser una sede policial, donde estuvo dos días detenido cuando llegó al país y antes de ser trasladado a Caracas.
Luego de las acusaciones, el Ministerio del Poder Popular de Pesca y Acuicultura asumió el control del Grupo Lamar en diciembre de 2024. En noviembre de 2025, un conglomerado turco ligado a Alex Saab, quien fue ministro de Industrias y Producción Nacional de Venezuela hasta enero de 2026 y hoy permanece detenido en EE. UU. por lavado de activos, se confirmó como inversor del grupo y mantiene el control de las empresas.
Dos juezas reciben medida de casa por cárcel luego de 21 meses de reclusión
Trasfondo
Las denuncias contra Rincón llegaron luego de una disputa legal entre él y otro empresario que involucró en 2024 la intermediación del alto gobierno. Entre ellos, la de la ex magistrada Miriam Morandy, quien se valió de su compadrazgo con Cilia Flores -hoy detenida en Nueva York junto a su esposo Nicolás Maduro- para favorecer al adversario de Rincón.
Dos juezas zulianas vinculadas en el caso, Maurelys Vílchez y Maryorie Plazas, recibieron medidas de arresto domiciliario el 5 de septiembre. Ambas estuvieron recluidas un año y nueve meses en centros penitenciarios de Los Teques, en Miranda. Organizaciones no gubernamentales denunciaron en su momento que ambas sufrieron desaparición forzada, procesos judiciales viciados y violaciones sistemáticas a sus derechos.
Mariana Rincón aseguró que no conocían a las funcionarias y exigió una medida igual para su hermano.



