Caracas.- Durante su intervención en la 82ª Asamblea Anual de Fedecámaras, el economista Asdrúbal Oliveros presentó un análisis sobre las perspectivas económicas de Venezuela y el impacto del nuevo ciclo petrolero impulsado bajo esquemas de licencias internacionales. Aunque prevé un crecimiento económico de 6,8 % para este año y el doble para 2027, una aceleración mayor en el próximo ejercicio, Oliveros advirtió que el impacto de los acuerdos petroleros en la población y la economía real no será inmediato.
“¿Cuándo eso llega aguas abajo a los sectores que ustedes representan y a la gente? Falta, 28. Probablemente es así", afirmó el especialista este jueves 8 de octubre. Explicó que la reconstrucción de la infraestructura petrolera y la reactivación de los proveedores abarcarán entre 2026 y 2027, posponiendo hasta 2028 la llegada efectiva de esa bonanza al bolsillo del ciudadano común.
El ponente enfatizó la brecha que existe entre la urgencia de la población debilitada por la pérdida de poder adquisitivo y la velocidad que requiere la recuperación de los campos de hidrocarburos. Reconoció las dificultades de transmitir proyecciones a mediano plazo en un entorno marcadopor deficiencias en los servicios públicos.
“Tú le dices esto a la gente que está harta y te dice: ‘Yo no voy a esperar 2028’. Ese es el punto (…) Imposible, a menos que recibas liquidez no hay manera de acelerar esto", aseveró Oliveros ante los empresarios asistentes al encuentro gremial.
No obstante, resaltó que la lentitud del proceso representa un margen valioso para la reorganización del sector privado. “La lentitud es una virtud, no para la gente, porque decirle a alguien que espere hasta 2028 con seis horas diarias sin luz, hay que verle la cara; pero para una empresa sí puede ser una ventaja porque te prepara", puntualizó.
Proyecciones de ingresos
Oliveros estimó que las exportaciones petroleras de Venezuela cerrarán este año en torno a los 31.000 millones de dólares y podrían aproximarse a los 50.000 millones de dólares en el próximo período. Destacó que el volumen de producción se sitúa sobre 1,2 millones de barriles diarios, el triple del piso registrado en 2021, con previsiones de alcanzar 1,7 millones de barriles en 2027.
Sin embargo, alertó que la expansión de la actividad económica ha comenzado a revelar fallas estructurales o “problemas de crecer", caracterizados por la congestión en los terminales petroleros, la saturación de los puertos y las interrupciones en el suministro eléctrico.
En el ámbito monetario y cambiario, señaló que la inyección de divisas mantendrá un control relativo sobre la devaluación y la inflación, alcanzando liquidaciones bancarias récord superiores a 15.000 millones de dólares en lo que va de año. Respecto al debate sobre la dolarización, instó al gremio a analizar la competitividad de la producción local en un escenario de costos dolarizados.
Amenaza de competencia
Para el sector empresarial, Oliveros advirtió que la principal amenaza para las empresas en los próximos años será el ingreso de competidores e inversionistas extranjeros atraídos por las oportunidades del mercado venezolano. Hizo un llamado a los gremios para abandonar la lógica de la “supervivencia" y adoptar esquemas de competencia agresiva.
Entre las principales debilidades de las empresas locales identificó la obsolescencia tecnológica, la cacería de talento cualificado por parte de firmas internacionales y la severa restricción crediticia. Precisó que la cartera de crédito bancario actual se ubica en torno a 1.000 millones de dólares, lo que apenas satisface el 20 % de las necesidades financieras estimadas para el sector privado.
Finalmente, recomendó a la dirigencia empresarial enfocarse en retener a su personal clave, realizar diagnósticos de competitividad por sectores e invertir en logística para atender el repunte de la demanda agregada registrado en diversas regiones del país.



