Caracas.- En su intervencióndurante la 82ª Asamblea Anual de Fedecámaras, el ministro para el Proceso Social del Trabajo, Carlos Alexis Castillo, confesó que su experiencia al frente de la administración pública le cambió la perspectiva sobre la dinámica del sector privado al reconocer la presión que enfrentan los empresarios todos los meses.
“Hoy, al verme en la obligación de administrar una cartera ministerial con una importante carga laboral sobre los hombros y tener que sacar cuentas al final de mes para pagar la nómina, es cuando verdaderamente he comenzado a entender a los empresarios", manifestó a los dirigentes gremiales reunidos en la asamblea este viernes 9 de octubre.
Explicó que durante toda su vida, como abogado laborista, fue un “militante y defensor acérrimo de los derechos de los trabajadores", pero las responsabilidades como funcionario del Estado lo ubicaron “frente al espejo de la complejidad total",
El funcionario reconoció que hay factores económicos que presionan la liquidez y la operatividad institucional. “Solo cuando te toca firmar el recuento y te das cuenta de que el dinero presupuestado no cuadra con la realidad inflacionaria, entiendes lo que es el vértigo de un flujo de caja deficitario".
Añadió que “solo cuando experimentas la presión de los pasivos laborales, de las cargas tributarias, de los servicios públicos y la necesidad de mantener operativa una estructura, comprendes que el empresario no duerme pensando en cómo mantener a flote su organización".
“Entendí que el empresario no es una abstracción malvada de los manuales ideológicos, sino un hacedor de realidades que arriesga su capital, su salud mental y su esfuerzo diario", agregó.
Equilibrio en las relaciones laborales
El ministro argumentó que la comprensión de la realidad empresarial fortalece la búsqueda de equilibrio dentro de las relaciones de trabajo. Sostuvo que la supervivencia del sistema productivo depende de la complementariedad entre los factores de la producción.
“Esta revelación personal no ha disminuido mi compromiso con los trabajadores; por el contrario, lo ha madurado. Hoy sé con absoluta certeza que sin empresas productivas no hay empleos sostenibles y sin trabajadores motivados y protegidos no hay empresas viables. ¿Nos salvamos juntos o nos hundimos separados?", planteó ante la asamblea.
Castillo subrayó que el Ejecutivo busca impulsar un modelo sociolaboral que no profundice la brecha de la desigualdad ni fomente economías estancadas. “No queremos un país de unos pocos ricos sobre las ruinas de una mayoría empobrecida, ni tampoco una economía estancada donde nadie produzca. Buscamos un equilibrio dinámico donde la empresa privada prospere legítimamente y el trabajador reciba el fruto justo de su esfuerzo".
Pidió retirar denuncias ante la OIT
El ministro del Trabajo aprovechó la asamblea de Fedecámaras para solicitar al empresariado retirar formalmente las querellas y expedientes abiertos contra el Estado venezolano ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) con sede en Ginebra, Suiza.
“Es el momento histórico de retirar formalmente las viejas quejas y acusaciones que se mantienen activas contra el Estado venezolano ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT)", exhortó el representante gubernamental, argumentando que el funcionamiento de la Mesa Nacional de Diálogo para los Consensos Laborales y Sociales invalida la necesidad de mantener disputas internacionales.
A juicio de Castillo, la permanencia de estos procesos en instancias multilaterales resulta contraproducente para la economía nacional. “Mantener expedientes abiertos, disputas del pasado y litigios prolongados en Ginebra cuando en Caracas hemos construido un espacio dinámico como la mesa nacional de diálogo carece de sentido práctico y político (…) Sostener aquellas acusaciones históricas solo sirve para alimentar narrativas externas que perjudican la atracción de inversiones y entorpecen la recuperación plena de nuestra economía".
El funcionario instó a los líderes del sector privado a “demostrar madurez soberana, pasar la página de la confrontación internacional y resolver en nuestra propia casa, con confianza mutua, el futuro del trabajo en Venezuela".
Castillo concluyó su intervención reiterando que la gestión del Ministerio del Trabajo continuará apostando al diálogo tripartito para garantizar la paz laboral y la reactivación económica del país. “La mesa está servida; hagamos de este espacio de concertación el punto de partida definitivo para el renacimiento próspero, soberano y en paz de nuestra amada Venezuela".



