En la alocución presencial de la media tarde del 3 de enero, rodeada del alto mando político del régimen chavista, Delcy Rodríguez no adelantó que ella asumía como presidenta encargada. Le dejó la proclama al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). Esto, en un ambiente en el que algunos, parte de las bases chavistas, manifestaban percibir un “tufo” de traición en la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos.
Declaraciones y discursos van y vienen entre la cúpula roja y el gobierno norteamericano, pero persiste una gran duda: ¿Se trata realmente de una transición tutelada por EEUU y acordada con parte de la misma administración ahora sin Maduro? ¿O es la continuidad del chavismo atrincherado que se resiste a dejar el poder y decide enfrentar al señalado imperialismo?
Analistas consultados por Efecto Cocuyo se decantan por el pacto de una transición acordada con la Casa Blanca, cuyos resultados, advierten, pudieran derivar o no en un cambio democrático en Venezuela. Anticipan un periodo de “estabilidad”, producto de ese pacto, pero el riesgo de que la presidenta encargada y su círculo de poder incumplan lo prometido generaría nuevas tensiones y otra etapa de inestabilidad política en el país.
“Es una transición tutelada”
“Sin lugar a dudas, es una transición tutelada por los EEUU, independientemente de quién se constituya como gobierno de transición (…) No creo que dentro de la agenda estratégica de los EEUU, tomando en cuenta el componente ideológico y la manera en que se han comportado, esté la continuidad de un gobierno como el que presidía Maduro y el que ahora preside Delcy Rodríguez. Creo que eso no está allí”, sostuvo el analista político, Benigno Alarcón.
Sobre la figura de la presidenta encargada, reconocida por el presidente Donald Trump, y su papel en los últimos acontecimientos en el país, Alarcón señala que hay numerosas hipótesis sobre las cuales todavía es muy temprano para llegar a una única conclusión.
“Hacer una transición con una intervención e introducción masiva de tropas como sucedió por ejemplo en Irak o Afganistán, o en otros países, es un tema que tiene mucho rechazo en los EEUU y normalmente nunca sale bien. Y creo que ellos piensan, yo tengo mis dudas al respecto, que pueden gobernar el proceso de transición a través de Delcy Rodríguez para que sea ordenada y posiblemente finalice con unas elecciones en el corto plazo”, agregó.
En declaraciones de este domingo 4 de enero, el secretario de Estado, Marco Rubio, dejó claro que pueden “trabajar” con Delcy Rodríguez por considerarla muy diferente a Maduro, a quien señalan de incumplir múltiples acuerdos en el pasado, por lo que no podían confiar en él para una transición.
«No hay condiciones para elecciones»
La politóloga María Isabel Puerta Riera coincide en que es una transición acordada, lo cual no significa que la presidenta encargada cumpla con lo pactado o que la transición logre rescatar la democracia plena en Venezuela.
La experta en temas de democracia y gobierno destaca que el hecho de que el TSJ no hable en la sentencia de “falta absoluta de Maduro”, que obligaría a convocar elecciones en 30 días, lleva implícitamente el reconocimiento de EEUU de que en estos momentos no están dadas las condiciones para convocar elecciones en Venezuela.
“Rubio dijo que no se puede forzar, que no están dadas las condiciones para una nueva elección. El compromiso es que Delcy Rodríguez estabilice el país y, a cambio, EEUU no va a insistir en más remociones. No es una prioridad que se llamen a elecciones y lo que el TSJ hace es bajar la presión constitucional. Es por ello que en estos momentos, María Corina Machado y Edmundo González no entran en la ecuación (…) Si bien el régimen no está intacto, tampoco hubo una implosión”, aseveró la politóloga.
La razón, considera, es que se busca prevenir un escenario similar al del año 2002, cuando el país fue un caos durante las 48 horas de ausencia de Hugo Chávez en el poder y la juramentación de Pedro Carmona Estanga. Recordó que aún el chavismo controla la institucionalidad del país por lo que no se quiere una paralización abrupta junto a un escenario de alta conflictividad en las calles porque “el régimen sigue allí”.
No es casual que en sus declaraciones Rubio reconociera la labor de María Corina Machado, a la que considera “fantástica”, pero advirtió que la mayoría de su movimiento «ya no está presente» en Venezuela, por lo que Washington trabajará de momento con el Gobierno de Caracas en pos de una “pronta transición”.
Para Alarcón, si se juramentara Edmundo González como presidente, por la voluntad popular del 28 de julio de 2024, igualmente tendría que ser una transición tutelada porque dicho gobierno necesitaría un soporte, protección, por lo menos en los primeros meses. En el caso de Rodríguez se da, acotó, porque se pretende manejar o maniobrar el proceso con presión.
Los riesgos
Pese a ser reconocida por Trump y Rubio como colaboradora de EEUU y como la sucesora temporal de Maduro, Delcy Rodríguez mantuvo un tono desafiante hacia Washington al denunciar que el líder chavista fue “secuestrado” y condenar la violacion de la soberanía nacional por parte de las fuerzas militares estadounidenses.
Rodríguez también aseguró, aunque sin referirse directamente a Trump, quien dijo que gobernará Venezuela hasta lograr una transición ordenada, que el país no sería manejado por ninguna potencia extranjera. Para Alarcón, la dirigente chavista intenta mantener una narrativa frente a los seguidores del chavismo para evitar más quiebres o desesperanza. Lo que preocupa, advirtió, no es el tono, sino la disposición a cumplir el libreto de la Casa Blanca.
“Tengo muchas dudas de que la agenda del gobierno de Delcy Rodríguez y compañía sea esa (transición y elecciones). Yo creo que esto lo ven como una oportunidad, como veían la negociación, de ganar tiempo, de ver si hay una vuelta del destino que de alguna manera aleje a Trump del tema venezolano, como complicaciones en el Medio Oriente, en Europa, pero mientras tanto se trata de mantenerse en el poder todo el tiempo que sea posible”, reiteró Alarcón.
En ese tiempo, agregó, si al chavismo no le queda más remedio que salir del poder, también pudiera lograr algunas garantías tales como amnistías que les permita dejar el gobierno con cierto margen de seguridad.
“No necesariamente van a cumplir el libreto como los EEUU lo esperan, eso va a generar tensiones y podría terminarse rompiendo el acuerdo. Pero, por supuesto, ellos van a tratar de llevar esto de la mejor manera posible, para tratar de ver cómo salen mejor parados de esto o incluso si logran mantener el poder. Pero la agenda de EEUU no es esa, sino una salida ordenada del poder”, dijo.
Puerta Riera también cree que factores externos como el hecho de Trump ahora se dirija a provocar una caída del actual régimen cubano, pudieran ayudar a la permanencia de Rodríguez, quien, resaltó, tiene una relación crítica con La Habana.
“Diga lo que diga Rodríguez hubo un acuerdo que se estaba dibujando mucho antes de que EEUU entrara, nada es fortuito, que involucra además a la Fuerza Armada (Fanb) que vio los toros desde la barrera. No hizo un solo disparo, no se resistió a la captura de Maduro, pese a la humillación que les representa que una fuerza extranjera entrara así al territorio. Tampoco se observa un despliegue para demostrar que tienen el control del país, no ha apresado a traidores si los hubo, solo observan cómo se desarrollan las cosas”, resaltó.
«Después se verá. La historia dirá quiénes fueron los traidores, la historia lo develará. Lo veremos», expresó en un audio Nicolás Maduro Guerra, hijo del líder chavista detenido en EEUU.
El escenario más inmediato
Puerta Riera y Alarcón coinciden en que el escenario más inmediato puede ser cierto periodo de estabilidad en el país, en la medida en que la administración de Rodríguez colabore y Washington flexibilice un poco las restricciones.

EEUU levantó restricciones de vuelos sobre el Caribe desde este domingo 4 de enero, aunque siguió advirtiendo sobre el “riesgo potencial de actividades militares”. Empresas venezolanas como Avior, Rutaca, Aeropostal y Venezolana anunciaron la restitución de vuelos dentro del país, mientras que Laser anunció la reanudación de sus vuelos internacionales suspendidos desde inicios de diciembre.
«Si no hace lo correcto, va a pagar un precio muy alto, probablemente mayor que el de Maduro», advirtió Trump sobre Delcy Rodríguez, en declaraciones a la revista The Atlantic este 4 de enero.
Este domingo, el ministro del Interior, Diosdado Cabello, prometió que “rescatarán” a Maduro, aunque llamó a que en el caso de que otros dirigentes sean afectados, la revolución debe seguir adelante.
“EEUU va aflojar un poco las medidas de restricción. Eso le dará a Rodríguez cierta capacidad de maniobra; pudiera ser que empiece a bajar el dólar paralelo, por ejemplo. No se sabe cuánto durará esta situación, ni si se va a mantener”, advirtió la politóloga.
Durante una alocución este 4 de enero, el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, llamó a la continuidad de la vida del país que pronto, subrayó, debe reiniciar clases escolares, así como actividades productivas que tomaron un receso en el mes de diciembre. Recalcó que la Fanb velará por el orden interno y la paz.
“Por lo menos en el corto plazo habrá un periodo de estabilidad temporal, que se reduce quizás a muy pocas semanas y esto tratando de darle una oportunidad a que Delcy Rodríguez cumpla con lo que sea que haya prometido, pero si no cumple o si las cosas no empiezan a fluir, pues, seguramente la presión externa va a subir y posiblemente la presión interna también por razones de deterioro económico y social y ahí podemos entrar en una fase de inestabilidad”, dijo Alarcón.
A su juicio, a Rodríguez tampoco se le abrirán todas las válvulas que quisiera para operar a sus anchas debido al tutelaje de EEUU, que, subrayó, envió un mensaje muy contundente con la reciente operación militar y con la captura de Maduro a quienes permanecen en el poder. No descarta que esto afecte la cohesión interna que el chavismo tanto se empeña en demostrar.
Cambios esperados
“En el muy corto plazo lo que vamos a tener es básicamente un gobierno muy presionado para que se produzcan determinados cambios y esto puede implicar cosas como el nombramiento de un nuevo Consejo Nacional Electoral, la destitución de algunos ministros, el nombramiento de otros nuevos y algunas otras medidas que tienen que ver con generar esas condiciones para un cambio político”, apostó Alarcón.
Todo dependerá, destacó, de lo acordado y de otras negociaciones que se produzcan en el camino. Aludió a algunas estimaciones de entre tres y seis meses para que la transición se cristalice si la administración de Rodríguez camina en la dirección que se le indica, que es la de la transición ordenada.
“Habría que ver si la entrega del poder se hace al gobierno elegido en 2024 (con Edmundo González) o se hace a través de una nueva elección”, agregó Alarcón.
Otros analistas han señalado que, a partir de la legitimidad obtenida por el voto popular en las presidenciales de 2024, la oposición bajo el liderazgo de Machado y González Urrutia deberá presionar para que esa voluntad ciudadana sea respetada, además de presentar un plan que garantice la estabilidad y la gobernabilidad del país. La líder opositora aseguró que están listos para tomar el poder.
También está por verse si bajo ese tutelaje de EEUU se produce la demandada liberación de todos los presos políticos y no se practican nuevas detenciones en el país.

