Aunque sigue la alerta roja, el río Orinoco bajó por segundo día su nivel en el estado Bolívar y puso su cota en 18,10 metros sobre el nivel del mar, 2 centímetros menos que el día anterior y 4 menos que el lunes, cuando estaba por encima de los 18,14 msnm.
Este comportamiento marca un alivio temporal tras semanas de crecidas históricas que han afectado a miles de familias en los estados Bolívar, Monagas, Amazonas y Delta Amacuro.

La estación hidrométrica de Ciudad Bolívar reporta que el nivel del río disminuyó 6 centímetros entre el 25 y 26 de agosto, apenas por debajo de la cota de alerta roja (18.04 msnm). Aunque la tendencia es a la baja, el Orinoco permanece en niveles críticos, superando registros históricos como los de 2018.
Descenso sostenido en Amazonas
En Puerto Ayacucho, Amazonas, también se reporta un descenso sostenido, mientras que en Caicara del Orinoco y Delta Amacuro las afectaciones persisten, aunque con menor intensidad, según reportes de la prensa regional.
Las intensas lluvias de la temporada, impulsadas por 45 ondas tropicales previstas para 2025, junto con el cambio climático y construcciones en zonas ribereñas, han agravado las inundaciones, que dejan más de 7.900 familias damnificadas.
En el municipio Caroní, 82 familias aún requieren ayuda urgente con alimentos, medicinas y enseres. Las autoridades han activado el Plan Nacional de Gestión de Riesgo 2025-2030, con monitoreo constante y la prohibición de actividades recreativas en el río por riesgos sanitarios.
Expertos advierten que, pese al descenso, la vigilancia debe mantenerse ante posibles nuevas precipitaciones. Protección Civil y el Inameh instan a la población a evitar zonas de riesgo y a consultar mapas hidrológicos oficiales.
En Monagas
El Gobierno de Monagas, en un esfuerzo conjunto entre la Gobernación y la Alcaldía del municipio Sotillo, ha activado un plan de atención integral para las 1.200 personas afectadas por la reciente crecida del río Orinoco.
En esta localidad al sur de la entidad oriental realizan actividades para mitigar el impacto de esta emergencia natural.
El alcalde José Maldonado informó que 305 familias damnificadas han recibido atención médica, medicamentos, alimentos y artículos de higiene personal. Además, se han organizado jornadas recreativas, deportivas y de servicios de belleza para brindar apoyo emocional y social a las comunidades.

