En una emotiva ceremonia celebrada en el Altar de la Cátedra de la Basílica de San Pedro, el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, presidió la misa de acción de gracias por la canonización de los primeros santos venezolanos, San José Gregorio Hernández y Santa María Carmen Rendiles, proclamados el domingo por el Papa León XIV.

La celebración reunió a obispos, sacerdotes, autoridades y peregrinos venezolanos que viajaron a Roma para este histórico momento. Con un mensaje cargado de esperanza, el cardenal Parolin expresó el júbilo de la Iglesia venezolana.

Haciendo referencia a la primera carta de San Juan (3, 14-18), Parolin subrayó que “solo amando a los hermanos se pasa de la muerte a la vida”. Afirmó que ambos santos, con su vida heroica, actualizaron este mensaje y llamó a los venezolanos a seguir su ejemplo para transformar el país.

“¡Solo así, querida Venezuela, pasará de la muerte a la vida! Solo así, tu luz brillará en las tinieblas, tu oscuridad se volverá mediodía”, dijo.

Instó a la nación a “abrir las prisiones injustas, dejar libres a los oprimidos, romper todos los cepos” y a construir un futuro basado en “la justicia, la verdad, la libertad y el amor”.

El cardenal enfatizó la necesidad de respetar los derechos humanos, fomentar la convivencia democrática y buscar soluciones comunes a los problemas del país, colocando el bien común como prioridad.

“Solo así, querida Venezuela, podrá responder a tu vocación de paz”, afirmó.

Finalmente, Parolin calificó la canonización como un “Kairos, un momento oportuno” para que Venezuela emprenda este camino de renovación.

“¡No lo dejen pasar inútilmente! Los nuevos santos intercedan para que sigan adelante con esperanza y empeño”, concluyó, invocando la intercesión de san José Gregorio y santa María Carmen para el pueblo venezolano.

La misa, acompañada por la imagen de la Virgen de Coromoto, patrona de Venezuela, fue un momento de profunda comunión espiritual, marcando un hito en la historia religiosa y social del país.

Júbilo por los nuevos santos

“Nuestros corazones están llenos del mismo gozo que hemos probado ayer en la plaza de San Pedro, porque Venezuela tiene sus primeros santos. No uno, sino dos: santos para todos”.

En su homilía, destacó la vida ejemplar de ambos santos, quienes, inspirados por la fe, respondieron al llamado de la primera lectura (Isaías 58, 6-11) a compartir el pan con el hambriento, acoger a los necesitados y romper las cadenas de la injusticia.

Sobre San José Gregorio Hernández, Parolin resaltó su dedicación como médico y consolador: “Lo vemos solícito, recorriendo a pie las calles de la ciudad, llevando la pericia médica, pero también el bálsamo del consuelo. Muchos decían que solamente su presencia era sanadora”.

En cuanto a Santa María Carmen, el cardenal la describió como “la mujer fuerte, que trabaja y construye, garante de la transmisión de la fe”, celebrando en ella “la fuerza del genio femenino venezolano”.