Si tienes poco tiempo te resumimos la importancia de los DDHH de los privados de libertad:
- La privación de libertad no anula la condición humana ni los derechos inalienables de los reclusos.
- El sistema internacional (Reglas Mandela) exige a los Estados garantizar derechos fundamentales (salud, alimentación, alojamiento digno y no tortura).
- La privación de libertad tiene como objetivo la reforma y readaptación social, no el castigo por sí mismo.
- La vulneración de los derechos y el maltrato actúan como catalizador para la radicalización y el aumento de la reincidencia.
Con la polarización de las sociedades y con el ascenso de políticos ubicados en los extremos del espectro político (extrema derecha y extrema izquierda), son muchos los discursos populistas que prometen erradicar problemas sociales complejos con medidas que violan derechos humanos.
El continente americano no escapa de estas narrativas populistas que calan cada día más en el ciudadano de a pie. Un ejemplo de esto son los discursos de presidentes como Nayib Bukele, quien asegura tener uno de los mejores sistemas penitenciarios del mundo, pero su prisión bandera, el Centro de Confinamiento para Terroristas (Cecot), es señalado como un lugar donde se violan los derechos humanos.
En esta prisión fueron recluidos más de 250 venezolanos que fueron trasladados a esta prisión deportados desde Estados Unidos, y aunque la mayoría no tenía antecedentes penales, la justicia de los Estados Unidos los vinculó con el Tren de Aragua. Una investigación de Human Right Watch (HRW) reveló las torturas y maltratos a los que fueron sometidos durante su tiempo de encarcelamiento en El Salvador.
A pesar de que a nuestro chatbot la Tía del WhatsApp, usado para contrarrestar los efectos de la desinformación y que también se encuentra en Telegram, no llegó petición sobre los derechos humanos de las personas privadas de libertad, en Cocuyo Chequea queremos explicar por qué son importante los derechos fundamentales de estas personas, a pesar de que hayan sido condenados por cometer delitos.
Este chequeo es el resultado del apego riguroso a nuestra metodología de verificación, tras el análisis y contraste con las evidencias disponibles y no representa opiniones o juicios de valor, tal como lo establecemos en nuestra Política de Neutralidad y Apartidismo, en la que advertimos las limitaciones al ejercicio del periodismo en Venezuela. Así que te contamos los detalles.
Las narrativas antiderechos
Los discursos populistas de los líderes con agendas antiderechos cada vez son más frecuentes y se convierten en parte fundamental de sus promesas políticas para llegar a puestos de poder, como lo hizo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien en 2024, cuando era candidato, propuso “un día extremadamente violento” de la Policía para acabar con el crimen en EEUU”.
Trump también ha afirmado un montón de veces que Venezuela sacó a criminales de las cárceles y pacientes de clínicas psiquiátricas para enviarlos a Estados Unidos a cometer crímenes, algo que tampoco tiene sustento.
Por otro lado, Bukele es uno de los líderes regionales que ha servido de ejemplo para muchos candidatos y presidentes que se han mostrado a favor de sus políticas penitenciarias para «erradicar» el delito, a pesar de que estas sean calificadas como violatorias de los derechos fundamentales por organizaciones defensoras de los derechos humanos, como denuncia Amnistía Internacional.
Así mismo, el más reciente ganador de los comicios presidenciales de Chile, disputados el 14 de diciembre de 2025, José Antonio Kast, elogió el megacentro Cecot, y dentro de sus planes para erradicar la delincuencia en Chile, está la construcción de cárceles de máxima seguridad con aislamiento total para líderes criminales.
También Daniel Noboa, presidente de Ecuador, ha inaugurado una nueva cárcel llamada “Cárcel del Encuentro”, en noviembre de 2025, con la intención de llevar a los presos de máxima seguridad, pero esta ya tiene críticas por posibles violaciones de derechos humanos.
En sus discursos, como el que se puede ver aquí , el presidente argentino Javier Milei también ha atacado a organizaciones como la ONU y las ha tildado de “socialistas” por el simple hecho de promover una agenda a favor de los derechos humanos de todas las personas que habitan el mundo.
El expresidente de México, Andrés Manuel López Obrador, también lanzó sus dardos contra los derechos humanos señalando que derechos como el feminismo y el ecologismo, habían sido impulsado desde las políticas “neoliberales”, como puede ver acá.
El presidente Hugo Chávez también fue señalado por violaciones de derechos humanos en Venezuela. Un informe de Human Rights Watch (a la cual Chávez expulsó de Venezuela en 2008) publicado en 2012, llamado Venezuela: Concentración y abuso de poder con Chávez, señala que bajo el gobierno del líder chavista en el país hubo una concentración de poder que provocó perjuicios a los derechos humanos.
A pesar de todos los cuestionamientos realizados por defensores de derechos humanos y organismos internacionales, estos mandatario se aferran a sus políticas discriminatorias y al mismo tiempo, desinformantes, basados en una falsa premisa: que los delincuentes violaron o no respetaron los derechos humanos de sus víctimas y que por tanto, no los merecen.
Qué son los derechos humanos, quienes deben vigilar su cumplimiento y quienes los violan (y la diferencia con delitos)
Para entender por qué los derechos humanos son importantes es necesario explicar que estos son garantías inherentes a cada persona, sin distinción de raza, credo o ideología, así como afirmamos en esta nota, sobre mitos y verdades de los Derechos Humanos, que publicamos en Cocuyo Chequea.
La Declaración Universal de estos derechos es un recordatorio de que la deshumanización en el poder y el ataque a grupos vulnerables tiene consecuencias graves, como los genocidios de la Segunda Guerra Mundial. Estos derechos no son lujos ni concesiones, sino obligaciones que protegen la vida, la libertad y la dignidad frente a cualquier abuso estatal.
Resulta fundamental diferenciar que, cuando un delincuente quita la vida a una persona, la acusación se limita al cargo de homicidio; esto ocurre porque la violación a los derechos humanos implica una responsabilidad del aparato estatal, una premisa que no se cumple en los delitos perpetrados por individuos que actúan de forma aislada.
Así que a diferencia de lo que sugieren algunas narrativas políticas, los derechos humanos no son herramientas ideológicas ni es una herramienta de enriquecimiento de ONGs, sino que su función es asegurar necesidades básicas y libertades fundamentales. Aunque líderes en distintos países intenten estigmatizarlos para evadir el escrutinio, estos derechos son universales e indivisibles.
Por lo que ningún gobierno tiene la autoridad de ignorarlos, ya que su propósito es evitar la arbitrariedad y garantizar que el poder no se ejerza sin escrúpulos contra los ciudadanos.
Por qué los presos tienen derechos humanos
La privación de la libertad de las personas, mediante un juicio, no implica, bajo ninguna circunstancia, la privación de la condición humana. Esta es la premisa central del manual de las Naciones Unidas que busca uniformar el trato en los centros penitenciarios del mundo.
El documento no es una lista de reglas, sino un manifiesto ético y legal que obliga a los Estados que conforman las Naciones Unidas a ver al recluso no como un residuo social, sino como un sujeto de derechos inalienables que la comunidad internacional tiene el deber de vigilar.
El derecho fundamental a no ser sometido a torturas ni a malos tratos, crueles o degradantes, es la base de todos los demás derechos y está respaldado por la Convención contra la Tortura (CCT) y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (Pidcp).
La CCT señala que no existen excepciones para el cumplimiento de órdenes de torturas, ni siquiera bajo órdenes superiores o en situaciones de emergencia. El artículo 7 del Pidcp y el artículo 2 de la CCT, son las normas principales que prohíben absolutamente cualquier acto que cause dolor o sufrimiento grave, ya sea físico o mental, con el fin de obtener información, como castigo o por cualquier otro motivo.
Otro derecho fundamental de los reclusos es el de la salud, conforme al artículo 12 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, el cual establece que toda persona tiene derecho al más alto nivel posible de salud física y mental.
Este derecho es crucial, ya que el Estado, al tomar la custodia de una persona, asume la responsabilidad total de su vida y es por esta razón que las Reglas Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos (RMR), o conocidas como Reglas Mandela, en honor al expresidente sudafricano, Premio Nobel de la Paz y preso político, Nelson Mandela, exigen que la atención médica sea gratuita y que el personal de salud priorice la protección de los internos, ofreciendo una calidad de tratamiento equivalente a la que recibe cualquier ciudadano que esté en libertad.
Alimentación y alojamiento
El manual de la ONU establece que la falta de condiciones de vida dignas en prisión no es solo una deficiencia, sino una violación directa de los derechos humanos, que de acuerdo con la Declaración Universal y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, la normativa global exige que el alojamiento de cualquier detenido cumpla con los mínimos esenciales para la supervivencia física y mental, como ventilación adecuada, luz natural y un espacio vital suficiente, que nada tiene que ver con lujo, sino con condiciones humanas dentro del penal.
Además, la alimentación debe ser un aporte nutricional de calidad y cantidad suficientes, y no un simple trámite. La ONU advierte que al permitir condiciones de vida deplorables, el Estado está incurriendo, de facto, en un trato cruel y degradante.
Reforma y reinserción social
El sistema internacional sostiene que la finalidad esencial de la prisión no es el castigo por el castigo, sino la reforma y readaptación social de la persona privada de libertad, por eso es vital respetarle sus derechos humanos.
Este principio, es vital porque entiende que la persona privada de libertad eventualmente regresará a la sociedad y por tanto, el trabajo remunerado, la educación obligatoria para jóvenes y el contacto con el mundo exterior son herramientas indispensables para que la persona pueda vivir conforme a la ley tras cumplir su condena.
Un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) titulado «Hacia una mejor gestión penitenciaria en América Latina y el Caribe» señala que la precariedad de las condiciones de vida y la falta de garantías en los derechos humanos básicos son factores determinantes que disparan la reincidencia en la región.
El informe advierte que cuando el Estado falla en proveer servicios esenciales como alimentación, agua potable y salud, se crea un vacío de autoridad que es ocupado por organizaciones criminales internas, las cuales ofrecen a los reclusos «protección y suministros» a cambio de lealtad; este proceso de socialización delictiva forzada destruye cualquier intento de rehabilitación y asegura que, al salir en libertad, el individuo regrese a la sociedad con vínculos más profundos con el crimen organizado y una mayor probabilidad de volver a delinquir.
Veredicto
Tras aplicar nuestra metodología de verificación podemos señalar que los privados de libertad mantienen su condición humana y, por lo tanto, sus derechos inalienables, ya que la privación de libertad no implica la pérdida de la dignidad.
El sistema internacional, a través de las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas (Reglas Mandela), obliga a los Estados a garantizar derechos fundamentales como la salud, la alimentación adecuada, el alojamiento digno y la protección contra torturas o tratos crueles.
El respeto a estos derechos no es una concesión, sino una obligación legal y ética, fundamental para asegurar que la finalidad esencial de la prisión, la reforma y readaptación social, se cumpla. Además estudios demuestran que el maltrato y la vulneración de la dignidad solo radicalizan a los reclusos y actúan como un catalizador de la reincidencia.
Ante cualquier duda en este complejo contexto político, te invitamos a consultar a La Tía del WhatsApp o La Tía del Telegram, los chatbots de verificación de información de Efecto Cocuyo.

